Puglia se quebró al hablar del vinculo con su padre y recordó el noviazgo con una mujer que le pidió casamiento

En un íntimo mano a mano, el chef y comunicador habló sobre los miedos que atravesó al descubrir su sexualidad, las dificultades que enfrentó en la juventud y reveló secretos familiares.

Sergio Puglia en "Charlas Fix".
Sergio Puglia en "Charlas Fix".
Foto: captura de pantalla de YouTube

Sergio Puglia pasó por Fix Charlas y el íntimo mano a mano con Ana Matyszczyk dejó un sinfín de titulares. El chef y comunicador abrió su corazón para hablar sin filtros sobre su sexualidad, los miedos que atravesó, y recordó un noviazgo de cuatro años con una mujer que terminó marcado por una propuesta de matrimonio.

En un pasaje de la entrevista, Matyszczyk introdujo el tema de la homosexualidad y mencionó la franqueza que tuvo que tener Puglia cuando empezó a descubrir que sentía cosas que iban a contracorriente. Él reconoció que lo vivió como "un conflicto" y que incluso no podía expresarlo.

Recordó que comenzó a tener problemas de relacionamiento con sus compañeros del liceo. "Verbalicé en casa que no me sentía bien y mi madre, que era una mujer maravillosa, intuitiva e inteligente, dijo, 'vamos a ir a un psicólogo a ver qué es lo que pasa, estás en la etapa de las definiciones y tenés que saber qué camino vas a tomar'. Usaba todo eso como una metáfora, me hablaba de la carrera, de la elección, de la abogacía", relató.

Sin embargo, Puglia entendía que su madre se había dado cuenta de otras cosas. "Yo nunca hablé con mi madre de mi orientación sexual. Mi madre vivió hasta los 90 años y jamás absolutamente de nada", confesó. Con su padre tampoco tuvo esa conversación. "En mi casa no se habló nunca nada de eso", expresó.

Cuando asumió su verdadera identidad desde el punto de vista de la elección sexual, dijo que empezó a vivir en libertad, aunque aceptando las reglas de la época. "No me peleé nunca con la sociedad en la que estaba viviendo porque siempre jugué el partido como la sociedad me pidió, pero me sentía absolutamente libre".

Ante la pregunta de Matyszczyk sobre qué significaba eso, explicó: "No hacía ninguna mariconería, no vivía hablando del tema. Si tenía una relación con una persona, pasaba a estar al lado mío como compañero, amigo de mi vida y se terminó la historia".

Calificó aquel momento como "terrible". "Tenía todos los miedos que te puedas imaginar que después los fui perdiendo absolutamente todos gracias a un trabajo interno, a que yo dije, 'conmigo no van a poder'", señaló.

En ese proceso fue fundamental "un gran amigo de la vida", a quien quería como un hermano. Puglia tenía una barra de amigos con quienes estudiaba en el Instituto Vázquez Acevedo, e iba al teatro, hasta que un día su madre apareció con su peluquero, Antony.

"Lo trajo al grupo y dijo, 'este es un chico estupendo, maravilloso, que está solo y me parece que puede combinar con ustedes, por qué no lo invitan a salir'. Y ahí nació la relación de amistad más pura y auténtica que duró hasta que él fallece en Caracas", contó.

Esa amistad lo ayudó a "consolidar su posición" y conseguir "esa libertad interna", que le permitía jugar el juego de la sociedad "sin ofender a nadie pero siendo yo".

El noviazgo de cuatro años y la propuesta de matrimonio

Antes de irse a vivir a Argentina, Puglia tuvo un noviazgo con una mujer que duró tres o cuatro años. Fue cuando ella le pidió casamiento que habló por primera vez de su sexualidad con ella.

La invitó a comer a un restaurante para contarle toda la verdad. "Te voy a decir algo que hasta ahora no lo he verbalizado. Te amo profundamente pero porque te amo, es que te digo que no nos podemos casar porque yo soy una persona gay", le dijo.

Ella reaccionó tomándolo de la mano: "Seguiremos juntos siempre". Esa mujer se casó dos veces, tuvo dos hijos y ambos permanecieron amigos. "Las relaciones afectivas están en un estadío superior que van por otros carriles", reflexionó.

El doloroso recuerdo de su padre

En otro tramo de la entrevista, definió a su padre como un ser fantástico, aunque reconoció que nunca llegó a conocerlo realmente. "Era muy introspectivo y cerrado. Había establecido una relación de comunicación muy profunda con su hija pero no conmigo. Cuando se dirigía a mí era para criticarme: 'gastás demasiada plata, tu madre y vos compran las amistades'. Siempre nos criticaba", dijo.

Contó que sus padres se divorciaron, pero se reconciliaron y vivieron juntos hasta el final. Él murió a los 60 y pico de años y ella a los 90.

También recordó una anécdota que ya había contado en otra ocasión. Su padre tenía un primo hermano al que quería como un hermano. Cuando Puglia volvió de Argentina, preguntó qué había pasado con el Pocho. Cuando el hombre falleció, su padre no quiso ir al velorio y Puglia no supo por qué hasta que conversó con su tía Beba, esposa del Pocho y hermana de su madre.

Ella le contó que el Pocho, borracho, le había dicho a su padre durante un asado de los compañeros de la murga que su mayor problema era que tenía "un hijo puto".

"Le dijo con mi hijo no te metas, cortó el vínculo y no lo vio nunca más", relató entre lágrimas.

Entonces se quebró: "Cuando mi tía Beba me contó, me di cuenta que no lo había conocido y que nunca le había dicho que lo quería. Y mirá lo que es la cosa, cada día me parezco más a mi padre, físicamente y de carácter", expresó.

El mensaje de una vidente y el recuerdo de su madre

Sergio Puglia y Horacio Correa mirando la tele en el reality.
Sergio Puglia y Horacio Correa mirando la tele en el reality.
Foto: captura de pantalla de Youtube

Sobre el final de la entrevista, Puglia habló de su nueva vida en Punta del Este, donde se instaló con su esposo, Horacio Correa, un año atrás. "Hago lo que tengo ganas de hacer y no lo que me obliga la agenda", dijo respecto a ese cambio.

Definió su casa como un lugar de puertas abiertas y recordó que su madre siempre le decía que cuando tuviera su propia casa tenía que ser "de puertas abiertas".

Ese recuerdo dio pie a una historia con una vidente que lo visitó para un programa de televisión. La mujer estaba con Horacio viendo la galería donde Puglia tiene sus premios y retratos cuando le dijo: "Llamá a Sergio".

Cuando apareció, le explicó que su madre quería decirle algo. "Empezó a hablar en el tono de voz de mi madre. Quiere decirte que está muy contenta con lo que has hecho, las decisiones que has tomado y la persona que has elegido", contó.

"Pero me dice, 'ser gay, sé feliz'. Cuando me dijo, 'ser gay', que yo no le había dicho nunca a nadie que ser gay, me decía mamá. Yo quedé helado y ella me agarró de la mano y me dijo, 'tranquilo, tranquilo, ella está feliz y te cuida'. Ahora me entró viento en la camiseta", cerró conmovido.

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