Lo que comenzó como un encuentro cordial, cargado de elogios y muestras de admiración mutua, terminó convirtiéndose en una experiencia desconcertante para Ignacio Álvarez. El conductor de La pecera, de Azul FM, manifestó su sorpresa y decepción por la actitud del periodista y escritor peruano Jaime Bayly, quien, después de concederle una extensa entrevista en Montevideo, dejó de responder sus mensajes y evitó mencionar públicamente el encuentro.
Bayly estuvo hace dos semanas en Uruguay para presentar su novela Los golpistas en el marco de la Feria del Libro de Montevideo. Álvarez consiguió entrevistarlo en el Sofitel Montevideo Carrasco, donde mantuvieron una conversación que abordó aspectos de su trayectoria, su vida privada, sus relaciones familiares y algunas de sus mayores contradicciones a lo largo de 50 minutos de entrevista.
El clima fue tan cordial que Bayly comenzó el encuentro elogiando el libro de Álvarez, Porque (no) todo se sabe, del que había leído varios capítulos.
Pero el reconocimiento más significativo llegó durante la propia entrevista. "Quiero decírtelo sinceramente, me parece que eres un gran entrevistador", le expresó Bayly. Y agregó: "Haces unas preguntas penetrantes, punzantes, pero sin mala leche".
La buena sintonía continuó después de apagadas las cámaras. Bayly invitó a Álvarez y a su pareja, Melisa, a visitarlo en Miami, ofreciéndose incluso a pagarles el hotel. También le escribió una afectuosa dedicatoria en su libro: "Para Melisa y Nacho, emocionado y agradecido y con ilusión de volver a verlos pronto".
Sin embargo, la relación dio un giro inesperado que desconcertó al periodista uruguayo, conductor de La pecera y de Todo se sabe.
El silencio que desconcertó a Nacho Álvarez
El conductor uruguayo contó que, antes de la entrevista, Bayly lo había mencionado tres veces en uno de sus habituales videos de YouTube. Sin embargo, al día siguiente del encuentro, el peruano dedicó varios minutos a elogiar el restaurante García, que Álvarez le había recomendado, y hasta agradeció a los mozos por sus nombres, pero no hizo ninguna referencia al periodista ni a la conversación que habían mantenido.
"¿Qué pasó acá? Está raro esto", se preguntó Álvarez en La pecera.
La situación le resultó todavía más extraña cuando decidió enviarle un correo electrónico con el enlace del video de la entrevista completa. No obtuvo respuesta. Pensando que su mensaje podía haber terminado en la carpeta de correo no deseado, volvió a escribirle desde otra dirección. Tampoco recibió contestación.
En un análisis difundido en su espacio de YouTube NachONline, reveló que incluso le había enviado un tercer mensaje en el que le manifestaba que estaba "entre dolido y preocupado" por su falta de respuesta.
"No es un tema de ego", aclaró Álvarez, aunque reconoció que le resultaba difícil comprender el contraste entre la calidez del encuentro y el silencio posterior.
Fue entonces cuando comenzó a revisar la entrevista y a elaborar una hipótesis: Bayly podría haberse arrepentido de algunas de sus confesiones y preferido no darle mayor difusión a una conversación que lo dejaba expuesto ante su familia y sus seguidores.
"Para mí lo más fuerte fue que en YouTube, en su canal donde lo siguen 1.300.000 personas, él no quería amplificar o darle vida a una entrevista que lo podía dejar mal parado", reflexionó.
Álvarez aclaró que se trataba de una sospecha personal y que desconocía los verdaderos motivos del silencio.
Las preguntas más incómodas de la entrevista de Nacho Álvarez a Jaime Bayly
En su análisis, Álvarez repasó varios pasajes que, a su entender, podrían haber provocado el distanciamiento.
Uno de ellos estuvo relacionado con las hijas mayores de Bayly, a quienes el escritor reconoció haber expulsado, junto con su exesposa, de un apartamento en Lima. "Eso fue una barbaridad, no debió ocurrir, no debí hacerlo. De pronto fui mi padre o peor que mi padre", admitió el peruano durante la nota.
Álvarez también le preguntó por su relación actual con ellas. "Te escriben cuando te quieren manguear", insinuó el periodista uruguayo.
Otro momento de tensión surgió cuando el uruguayo le reprochó haber expuesto públicamente la fortuna de su hermano Miguel, residente en Panamá, pese a que este le había pedido discreción por razones de seguridad.
"¿Por qué lastimar al que tanto querés como tu hermano?", lo interrogó Álvarez. Bayly negó haberlo perjudicado y sostuvo que había hablado de él con afecto. Pero el periodista uruguayo no quedó convencido. "Es cínico, por eso digo que es siniestro", sentenció posteriormente en su análisis sobre Bayly.
También recordó un intercambio especialmente incisivo sobre la personalidad del escritor, quien reconoció que suele tener relaciones conflictivas con las personas cercanas. "Yo casi no tengo amigos, Nacho. Yo solo tengo enemigos y a mis amigos a casi todos los he convertido en enemigos", confesó Bayly.
El periodista también repasó las confesiones del escritor sobre sus antiguas adicciones y sus atracciones por otras personas durante su matrimonio.
En el tramo final de su análisis, Álvarez consideró distintas explicaciones para el silencio del escritor. Incluso mencionó el trastorno bipolar del que Bayly ha hablado públicamente, aunque sin elementos para determinar que su condición médica hubiera influido en este episodio.Su principal sospecha, sin embargo, apuntó a las consecuencias de la entrevista.
Según reflexionó, Bayly podría haberse sentido cómodo mientras respondía las preguntas, pero posteriormente haber advertido que algunas de sus confesiones podían afectar a su esposa, sus hijas y otros familiares.
El conductor uruguayo también recordó que el propio escritor le había dado libertad absoluta para preguntarle sobre cualquier tema. "Pregúntame todo lo que quieras", le había dicho antes de comenzar la entrevista.
Por eso, Álvarez consideró contradictorio que después pudiera haberse molestado por el contenido de la conversación.
En el último correo que le envió, le manifestó abiertamente su desconcierto. "Una cosa es hacerlo vos y otra que un extraño te exponga públicamente", le escribió, aludiendo a las contradicciones personales que Bayly suele reconocer en sus propios videos. Y agregó: "Lamento en serio si así fue, pero es el juego que decidimos jugar y hay que hacerse cargo".
El periodista cerró su reflexión con una mezcla de decepción y expectativa. Aseguró que todavía le gustaría recibir una explicación y que no descartaba volver a encontrarse con Bayly en Miami o Punta del Este.
"Tercer mail enviado y tercer mail sin respuesta", lamentó.