Gerardo Romano no esquivó ningún tema y, fiel a su estilo frontal, dejó una catarata de titulares y anécdotas en un mano a mano con “Rulo” Schijman para Infobae. Habló de su diagnóstico de Parkinson, de cómo el paso del tiempo transformó su vínculo con la sexualidad, de sus épocas de galán y hasta de una experiencia que terminó con él internado por tomar viagra.
El actor recordó que antes de dedicarse a la actuación fue abogado, militante político y jugador de rugby. También aseguró que entre los 5 y los 15 años vio unas 1400 películas y que esa terminó siendo su verdadera escuela de actuación.
Sobre el Parkinson, contó que la enfermedad lo obligó a modificar comportamientos y hasta su carácter. “Es didáctico para todos”, reflexionó. La definió como una enfermedad “pesada” por el dolor psíquico que provoca, aunque reconoció que su cuadro es leve en comparación con otros casos que conoce y que lo asustan.
También sorprendió al revelar que volvió a enamorarse a los 79 años. Según relató, ella “lo levantó a la salida del teatro”, aunque él la ignoró en un primer momento. “Arranqué la bicicleta y partí”, recordó entre risas. Luego, ella lo contactó por Instagram y así comenzó la relación.
Si bien admitió que no siempre fue fiel, dijo no considerarse promiscuo y tampoco sentirse defensor de la monogamia. Recordó, además, las constantes “ofertas” que recibía en sus años de sex symbol. “Me repelía”, confesó sobre esa etapa donde, según dijo, era “hola, hola y a la cama”, algo que le generaba una fuerte sensación de vacío.
En otro tramo de la charla reveló que tuvo aventuras con hombres, aunque nunca llegó a enamorarse. “Me cuesta la imagen de estar mirando un partido de fútbol de la mano de un chico. Pero entiendo y acepto que haya gente que pudo transitar ese camino”, comentó.
El momento más impactante llegó sobre el final, cuando habló de su relación actual con el sexo —"muy a pesar mío, mermó", dijo— y confesó por qué decidió dejar el viagra. “Me tomo una pastilla para el colesterol, una para la presión, tres para el Parkinson y me clavo un viagra… Además tuve un episodio”, contó.
Entonces recordó una situación que terminó con él internado. Dijo que, en un día de mucho calor, había salido en bicicleta hasta Plaza de Mayo a buscar unos papeles. Al volver a su casa se encontró con su pareja en la cama, semidesnuda, y decidió tomar viagra.
“Me metí en la cama a las once de la mañana a hacer el amor después de toda la movida en bicicleta. No sé si había desayunado. En un momento se detuvo la sexualidad, fui al vestidor, levanté la cabeza, se me nubló la vista y caí de nuca contra el suelo”, relató.
Acto seguido, tomó un taxi rumbo a un sanatorio y quedó internado durante 72 horas. A partir de esa experiencia, dijo haber cambiado su percepción sobre el sexo y el deseo. “No sé si es tan valioso un orgasmo frente a otros momentos, sobre todo los espirituales”, reflexionó.
También reconoció que sin esa medicación “no funciona” como le gustaría. “Si fuera por mí tendría sexo dos o tres veces por día”, aseguró, aunque hoy su frecuencia bajó a “dos o tres veces por mes”. “Estamos hablando de eyaculación y orgasmos”, aclaró.
Para cerrar el tema sexual, el actor se animó incluso a hablar de una fantasía recurrente. “Tiene que ver con lo prohibido y con lo derivado de lo incestuoso”, lanzó.
-
“Estoy rota”: el desgarrador mensaje de Lucila Rada a cinco meses de haber sido desvinculada de TV Ciudad
Aldo Silva reveló por qué se sintió incómodo en una reciente entrevista con Blanca Rodríguez: “Fue muy difícil”
La increíble noche en que Julio Ríos se hizo pasar por futbolista y engañó a un grupo de mujeres en Colombia