Luciana Acuña fue la invitada de Marca registrada, el ciclo sobre moda que conduce Leo Hernández por Ola Stream, y repasó desde sus primeras inquietudes artísticas hasta el fenómeno inesperado que generó el comercial del 1122.
La actriz contó que desde niña armaba espectáculos para sus padres, donde probaba voces y personajes, y hasta les cobraba entrada. Sin embargo, recién a los 25 años se animó a estudiar teatro. Antes había cursado Comunicación y trabajado tanto en una editorial como en una agencia de publicidad.
También recordó que su primera aparición televisiva fue interpretando a Pelusa, mediante videollamada, en Estamos conectados de Canal 10. “Habré tenido tres salidas”, comentó entre risas. Aunque aquella experiencia le abrió una puerta, reconoció que el verdadero salto de la "uniceja" llegó con Sinvergüenza, el recordado ciclo de Maxi de la Cruz por Teledoce.
Más adelante, la hoy humorista de Polémica en el bar (Canal 10) repasó el fenómeno del comercial del 1122, donde interpretó múltiples personajes y terminó de instalarse en el imaginario popular. Según contó, gran parte de lo que quedó en pantalla fue improvisado.
Incluso reveló que la recordada frase “qué problema más atroz” fue idea de su padre, publicista de Punto, la agencia detrás de la campaña. “Él me dijo: ‘Esta frase va a pegar’. El que sabe de publicidad, sabe”, recordó. También confesó que en un principio había acercado nombres de otros actores para el proyecto, pero ante la insistencia de su padre, terminó quedándose ella con todos los personajes.
“Me dijo: ‘Estos comerciales van a pegar, no sé para dónde, pero van a funcionar’. Y por suerte pasó”, resumió sobre una campaña que terminó siendo una carta de presentación perfecta.
La entrevista también tuvo espacio para anécdotas de adolescencia. Acuña confesó que se escapaba para ir a bailar y que cuando sus padres no la dejaban salir, agarraba libros de psicología de su casa, estudiaba argumentos y armaba discursos para convencerlos. “Una vez leí algo sobre el banco de la confianza”, recordó, antes de admitir que incluso averiguó para estudiar Psicología, pero el arte acabó ganando la pulseada.
“Llegué a hacer contratos para que mis padres me firmaran”, contó divertida. Y cerró con una frase que resumió aquella etapa: “Mis viejos me decían: ‘A los 18 vas a querer salir’, y yo ya estaba podrida y trabajando”.
-
El percance que sufrió Sergio Puglia en la ruta rumbo al campo de Álvaro Delgado y qué hará tras “Masterchef”
Nacho Álvarez se pronunció luego de fallo favorable en millonaria demanda en su contra: "Un rostro de piedra"
Revelan el doloroso secreto de Ricardo Espalter detrás de su mirada melancólica y su seriedad para hacer reír