Florencia Sugo, hija mayor del cantante uruguayo Lucas Sugo, falleció este miércoles luego de una lucha contra el cáncer que se extendió durante más de un año y que incluyó tratamientos en Uruguay y Brasil, además de su participación en ensayos clínicos en Estados Unidos. La joven tenía 23 años y era estudiante de Medicina.
El diagnóstico llegó a comienzos de 2025. Los primeros síntomas habían sido dolores en la espalda y la aparición de algunos bultos. Tiempo después, la propia Florencia explicó a través de sus redes sociales que aquellos bultos resultaron ser metástasis y reveló su diagnóstico: carcinoma de sitio primario desconocido.
Se trata de un cáncer en el que, aun después de realizar estudios, no se consigue determinar con certeza dónde se originó el tumor primario. En el caso de Florencia, los especialistas manejaban como principal hipótesis un origen pulmonar debido a que allí se encontraba la mayor masa tumoral.
La enfermedad presentaba además una mutación genética KRAS G12D, dato que sería determinante para la búsqueda de alternativas terapéuticas. La joven contó que no había medicamentos aprobados específicamente para esa mutación y que esa situación llevó a sus médicos a explorar la posibilidad de acceder a tratamientos experimentales.
"Estoy pasando el peor momento de mi vida"
La enfermedad de Florencia se conoció públicamente en los primeros meses de 2025. Lucas Sugo se refirió entonces al delicado momento familiar durante uno de sus espectáculos y reconoció ante su público que estaba atravesando "el peor momento" de su vida.
Desde entonces, la carrera del cantante quedó inevitablemente atravesada por el estado de salud de su hija. Sugo continuó cumpliendo con sus compromisos profesionales mientras viajaba para acompañarla y permanecía pendiente de la evolución de los tratamientos.
Una parte importante del proceso médico se desarrolló en Brasil, bajo la atención de especialistas del Hospital Sirio-Libanés de San Pablo. Fue precisamente su oncólogo allí quien recomendó que Florencia intentara ingresar a un ensayo clínico en Estados Unidos destinado a pacientes con la mutación KRAS G12D.
A fines de octubre de 2025, Florencia viajó acompañada por sus padres a Boston, donde finalmente pudo incorporarse al ensayo. "Arrancando el viaje más importante de mi vida", escribió entonces su padre.
La propia joven fue contando detalles del proceso a sus seguidores. Explicó su diagnóstico, habló de sus síntomas iniciales y también comunicó algunos resultados alentadores. Durante las primeras etapas en Boston aseguró que estaba tolerando bien la medicación y destacó la atención permanente del equipo médico.
Avances, regresos y nuevas dificultades
El tratamiento tuvo momentos que alimentaron la esperanza de la familia. En enero de 2026, Florencia pudo regresar temporalmente a Uruguay y Lucas celebró públicamente que estaba "muy bien y fuerte". Sin embargo, el viaje era solamente una pausa: debía volver a Estados Unidos para continuar con el tratamiento.
En abril, al cumplirse un año de su diagnóstico, Florencia hizo un balance público del camino recorrido. Habló de un año que había llevado su vida "al límite" y sostuvo que continuaba enfrentando el proceso "un día a la vez", apoyada en su familia, su fe y la medicina.
La evolución, sin embargo, volvió a presentar dificultades. La enfermedad avanzó y llegó a comprometer tejidos cerebrales y de la médula espinal, según contó la propia joven a través de sus redes sociales. A pesar de las recaídas y de la agresividad del cuadro, la búsqueda de alternativas continuó.
Todavía a comienzos de julio había una nueva esperanza. Lucas Sugo contó desde Boston que su hija había logrado ingresar a otro ensayo clínico. "Sigue fuerte, sigue firme", expresó entonces el músico al actualizar su estado de salud.
"Mi ídola es mi hija"
Pero con el paso de las semanas el escenario se volvió cada vez más complejo. A comienzos de agosto, en una entrevista con el diario argentino La Capital, Lucas reconoció que la enfermedad había avanzado.
"Se sigue dando pelea, el enemigo es muy agresivo. Este ha crecido en estos últimos tiempos", expresó. El cantante aseguró que encontraba fuerzas en la propia Florencia: "Ahora realmente me di cuenta de quién es mi ídolo: mi ídola es mi hija".
En esa misma entrevista reveló hasta qué punto la situación había modificado su relación con la música. "Estoy solo cumpliendo la agenda porque son tiempos muy difíciles. Y estoy todo el tiempo pendiente de mi familia", aseguró. Para entonces, los médicos buscaban nuevas alternativas ante un cáncer que se mostraba cada vez más resistente a los tratamientos.
Sugo continuó trabajando prácticamente hasta el final. Su última presentación fue el 16 de agosto en Junín, Argentina. Después suspendió sus compromisos y regresó a Rivera para permanecer junto a Florencia y el resto de la familia ante un desenlace que se advertía próximo.
En los últimos tiempos, los médicos habían comunicado que los tratamientos ya no estaban consiguiendo frenar eficazmente el avance de la enfermedad. Florencia regresó a Uruguay y falleció este miércoles a los 23 años, después de más de un año de tratamientos.
Florencia era la hija mayor de Lucas Sugo, fruto de su primer matrimonio. Durante todo el proceso, padre e hija hicieron públicas algunas de las novedades médicas, pero también convirtieron sus mensajes en expresiones de esperanza y agradecimiento por el acompañamiento recibido.