"Ahora soy un tímido entrenado”, dice Santiago Motorizado, el líder de una de las bandas de rock argentino actuales más reconocidas. Él Mató a un Policía Motorizado viene de girar por España, tocar en Londres y en los últimos años ha tenido oportunidades como grabar una canción del álbum tributo a Stop Making Sense, de Talking Heads. Tal vez sea por eso que tuvo que dejar la timidez de lado.
Lo que más le gusta de todo lo que lograron como grupo es que lo que escribieron años atrás, en un cuarto de La Plata, llegue a lugares tan lejanos y logre emocionar a otros. Como solista, también tocó en Australia y Japón. Además, rehizo la banda sonora de la serie argetina Okupas, de cara al reestreno en Netflix.
Esta vez, la excusa para conversar es un lugar más cercano. Mañana será parte de El Cruce Fest, un festival junto a Niña Lobo y Ete y Los Problems en el Teatro de Verano. Las entradas están a la venta por Tickantel, desde 980 a 1790 pesos.
Con Eté y Los Problems, dice, no tiene tanta relación, pero afirma que “Jordan” es una de las mejores canciones de rock en español. Con Niña Lobo, la situación es distinta. Además de haber compartido escenario en varias ocasiones, grabó con ellas “Fin de año”. “ Más allá del talento que tienen, como personas son increíbles y muy divertidas”, afirma.
Sobre la actualidad de la banda, que festejó el aniversario de su primer álbum el año pasado y el show de mañana, El País conversó con él.
—¿Escuchaste Montevideo despierta, de Niña Lobo?
—Es increíble, se van superando. Bueno, no me gusta decir eso porque a mí me parece que todo lo que hicieron está bueno. Pero van ampliando su universo, y me encanta que no se queden quietas en un lugar, que estén siempre en la búsqueda.
—Conforme una banda crece, hay ciertas cosas que se asientan. ¿Lo notás en la trayectoria de Él Mató?
—Cuando arrancamos no sabíamos nada, tampoco es que sepamos mucho ahora, pero sabíamos menos, y fuimos aprendiendo. Recién arrancaban algunos cambios tecnológicos, como los estudios caseros, y era toda una revolución grabar un disco en una casa. Suena todo muy low-fi, pero era lo que había. Llegar a lugares con estándares más elevados y tener más recursos lleva a que el sonido de la banda cambie. Eso te entusiasma, porque empezás a escuchar un montón de cosas sin que se empasten y generen algo más sucio. Pero cuando lo ves en perspectiva, valorás otras cosas, porque hay algo en el desconocimiento que provoca cosas especiales; hay algo del músico punk que no sabe tocar y que saca del instrumento un sonido que después el sesionista que estudió 20 años no puede. Por eso no me gusta hablar de “evolución”, me resulta injusto. Son dos cosas diferentes.
—Estamos hablando todo del lado A de crecer como proyecto musical, ¿cuál es el lado B?
—No quiero entrar en un lugar muy “flower power”, pero hay algo en el confort. El otro día hicimos un show en el Movistar Arena y contactamos a un equipo de chicos que hizo una puesta increíble y que trabajaron con Kanye West. Me acuerdo de que en los shows viejos pensabamos nosotros eso. Ahora estoy tirado en mi casa, pensando cosas y mandándolas por Whatsapp para que los chicos pongan lo suyo y se haga un show a todo culo...
—¿Y el lado B?
—El lado B es que te aleja un poquito de ese proceso, te pierde un poquito la experiencia de estar sobre las cosas, que es algo gratificante en lo personal. Antes hacía todos los afiches de la fecha, y cuando empezamos a tocar mucho, ya me estresaba, pero era algo que me generaba un placer enorme. Ya no dibujo, hace un montón que no dibujo. Lo último que hice fue la portada de mi disco solista. Esas cosas de la comodidad, de saber que hay un montón de gente trabajando para la banda y no tengo la urgencia de hacerlo yo, sería el lado B, porque en la obligación de hacerlo había un disfrute, lo atravesaba con placer.
—El año pasado festejaron el aniversario de su primer disco. ¿Dónde están parados ahora creativamente?
—Esa es otra cosa que podríamos sumar al lado B. Con el paso de tiempo nos dan más fiaca algunas cosas. Sacamos el disco de Súper terror, que estuvo buenísimo, pero fue en un año muy intenso. Lo grabamos en 2022, el año de la vuelta después de pandemia, en la que no tocamos. Volvimos y fue récord de fechas, tocamos 90 veces. Estuvo buena la experiencia, pero la recordamos de mucho trabajo. Todo ese relajo te saca esa pulsión de los primeros tiempos, en los que sacábamos discos todos los años. Tenemos canciones porque cuando grabamos Súper Terror, identificamos un grupo de canciones con la misma onda y las dejamos a la mitad. La idea es retomar esas grabaciones.
—Vienen de tocar en Londres y girar por España. ¿Cómo es enfrentarse a públicos que no son regionales?
—Es increíble. Yo flasheo mucho con España, porque en nuestros primeros viajes no era como ahora, que van bandas a tocar en gran parte para la comunidad argentina. Cuando empezamos a ir, no nos conocían tanto en Argentina, menos en España. Se fue generando en paralelo un crecimiento de dos experiencias distintas, la banda empezó ganar público español y argentino. Eso permitió, por ejemplo, que el año pasado toquemos en el Movistar Arena de Madrid. Lo más divertido es ver cómo tu música, hecha en un cuartucho en La Plata, también puede emocionar a alguien de un país muy lejano.
—¿Y como solista?
—Este año tuve la oportunidad de conocer Australia y Japón, fui a tocar. En Osaka había un montón de uruguayos, eran estudiantes de Medicina. Fue espectacular.
—Hay personas que leen títulares de noticias en redes sociales y hacen el chiste de que podrían ser nombres de bandas indies, en relación a la longitud y la naturaleza del nombre Él Mató a un Policía Motorizado. ¿Te causa gracia?
— (Risas) No me causa gracia, pero no de ortiva. No me saca una risa con ruido. Me encanta igual. Lo único que me molesta un poquito es la parte de “indie”, me gustaría ser una banda de rock, pero no funcionaría el chiste. Cuando le pusimos el nombre, era más original. El chiste está perfecto, no puedo reclamar nada porque se entiende por todos lados. Yo ya veo titulares de noticiero y ya digo, “Uh, estos van a hacer este chiste”. Uno que me causó gracia que era “Mono mordió un policía tucumano que intentaba rescatarlo”. Incluso pienso que los que hacen esos titulares lo hacen sabiendo que alguien lo va a volver meme.
-
Albert Plá vuelve a Uruguay y celebra a Leo Maslíah: "No entiendo por qué no se lo conoce tanto como a Bob Dylan"
Martín Buscaglia celebró 30 años de "Llévenle" con una oda a la juventud y una Sala Rondeau entregada al baile
El legado de Ruben Rada continúa dando frutos: “Quién va a cantar” confirmó que publicará dos sesiones inéditas