La banda argentina El Kuelgue vuelve a Uruguay para presentar su nuevo álbum, Díscolo, mañana en el Teatro de Verano. El grupo se caracteriza por sus visitas asiduas al país; su última presentación fue en el Cosquín Rock celebrado en mayo de este año.
"El público de acá se copa mucho con el proyecto, creo que nuestra música tiene mucho que ver con la cultura uruguaya, y hay una idea de apertura y de recibir muy bien los distintos géneros que tocamos", dice Julián Kartun, líder de El Kuelgue, en diálogo con Faustina Bartaburu, conductora de En Clave País, y Sofía Durand Fernández, periodista de Espectáculos. De hecho, su último trabajo incluye "La Máquina", una colaboración con la banda No Te Va Gustar.
Incluso, el cantante no descarta participar en una murga del Concurso de Carnaval y afirma que varios artistas uruguayos son una inspiración para la banda: "A Leo Maslíah lo vemos, lo leemos y lo esuchamos hace muchos años. Hemos ido a verlo en vivo, incluso".
Kartun explica que Díscolo tiene un espíritu transgeneracional, inspirado en la nostalgia y en la televisión de los años 90, como Chachachá, un programa del cual todos los integrantes del grupo son fanáticos.
"Ahora hay una idea de que todo es desechable, en la tecnología todo dura muy poco. En nuestra época, las telas y los manteles de nuestras abuelas duraban más, atravesaban generaciones", sostiene. En conexión con esto, el álbum apela a volver a lo artesanal y "las cosas que tienen vida", algo que, según él, se está perdiendo.
La banda se toma su tiempo en cada disco; entre los dos últimos hay tres años de diferencia, algo que el líder defiende: "Creo que lo usamos a nuestro favor, si un año no hay disco, no pasa nada. Estuvimos siete años para sacar el primero, porque ya tocábamos en vivo".
Al igual que en Hola precioso, su disco anterior, Mariano Otero produjo Díscolo, con quien aprendieron mucho, según Kartun. "Con los años, el proyecto se fue profesionalizando, pero siempre intentamos cuidar el momento de juego o "boludeo", como le decimos nosotros", sostiene.
Ese espíritu también se traslada al vivo, algo que explica que se logra a traves del ensayo. "Hay mucho riesgo en el proceso de composición que también hay que llevarlo a las presentaciones. Seguimos un guion bastante estricto para saber cuándo y dónde, pero dentro de eso hay lugares de juego donde nos divertimos y creo que se nota", agrega.
Una dinámica que se ha vuelto un clásico en sus shows es en "Carta para no llorar", una canción que grabaron junto a Zoe Gottuso, pero para la que han invitado al escenario a distintas artistas, como Luana y Julieta Rada. De hecho, ayer durante una fiesta privada de una universidad, Kartun la cantó junto a una alumna que lo pidió con un cartel. Para el show de mañana, afirma que va a haber una sorpresa en torno a esa canción.
"Es una profesión que te da la oportunidad de jugar con la máscara y la peluca, actuar e interpretar otros personajes", explica. Además de músico, es actor y este año estrenó Carísima en Netflix, una miniserie sobre su célebre personaje, Caro Pardíaco.
"El personaje tuvo mucha exposición hace dos años con el streaming y los reels. En un momento me saturé y decidí guardarla un tiempo. Lo disfruto porque no tengo la obligación de hacerla todo el tiempo", dice.
El humor también está presente en el ámbito musical, al ser consultado sobre el desafío de esto, Kartun afirmó que le gente siempre se ríe de lo mismo: "Lo que nos causa gracia es el payaso que se cae. Después cambia el concepto, la cosa más intelectual, pero somos bastante básicos para el humor. Entiendo la corrección política sobre qué reirse, pero con el tiempo no impacta".
Para el show de mañana, el artista dijo que el repertorio estará compuesto por temas de todos los álbumes. Las entradas están a la venta por Tickantel desde 1580 a 2940 pesos.