Crónica del Cosquin Uruguay 2026: el festival debutó en la Rambla con su versión más potente y ecléctica

Tras el cambio de fecha, el festival brilló en la Rambla del Club de Golf. De la épica de La Vela Puerca al encuentro de la SUSI con El Reja y Hugo Fattoruso, así se vivió el Cosquín Rock Uruguay.

La Vela Puerca en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
La Vela Puerca en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Foto: Ignacio Sánchez.

"¿Che, se bancan el sol?”, pregunta Julián Kartún a mitad del show de El Kuelgue. “Qué suerte que nos tocó este día”, suma mientras se cubre la cara con una mano. Es domingo, son poco más de las 17.30 y la Rambla del Club de Golf ya está llena. Hace cuatro horas empezó la sexta edición del Cosquín Rock Uruguay 2026 y el clima acompaña: no hay una nube y el calor hace olvidar que el otoño acaba de empezar. Todo lo contrario al sábado.

Será Sebastián Teysera, en pleno show de La Vela Puerca, quien lo resuma mejor. “Fue una decisión certera, porque si esto pasaba ayer andaríamos todos agarrados de un arnés”, dice sobre el cambio de fecha del festival, previsto originalmente para el sábado. “Pero con la paciencia y el amor del mundo, esperamos a que escampe para poder hacerla hoy”, agrega antes de, claro, “Va a escampar”, en una de las postales más claras de una jornada de 12 horas y 30 conciertos.

No fue solo una cuestión de clima. El festival sostuvo un nivel alto en los shows y, a la vez, mostró su edición más ecléctica. En lo logístico, sí, quedó un punto a revisar: la cantidad de baños resultó insuficiente para el volumen de público y generó filas largas durante buena parte del día.

Pero la deuda sigue estando en la paridad de la grilla: de las siete artistas mujeres que actuaron, cinco lo hicieron antes de las 16.00. Florencia Núñez fue la más cercana a los horarios centrales, con un show que terminó a las 19.50.

Aun así, varios de los momentos más memorables llevaron firma femenina. Julieta Rada apostó por un repertorio candombero apoyado en clásicos del género; Flor Sakeo entregó un set arrollador y visceral, vestida de pierrot punk, y lanzó al público un muñeco que terminó despedazado en el pogo; y Núñez le dio una vuelta más enérgica y bailable a canciones como “Tengo un imán contigo”, “Millas” y “Un amor así”.

Flor Sakeo en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Flor Sakeo en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Foto: Ignacio Sánchez.

Ese cruce de estilos encontró un buen resumen en el escenario 360°, ubicado sobre el ingreso por las Canteras del Parque Rodó. No fue el más grande ni el más convocante, pero sí uno de los más representativos. La Rueda de Candombe y Samba Do Marcio hicieron bailar al público con enganchados de clásicos, cada uno desde su propio lenguaje.

Agarrate Catalina llevó la murga hacia un terreno de cruces constantes, con invitados como El Plan de la Mariposa —encargados del cierre del festival—, Christian Cary, Julieta Rada, Trotsky Vengarán y Fabián “Chupete” Furtado, de ReyToro.

La orquesta SUSI, dirigida por Nacho Algorta, trasladó esa lógica a otro terreno, con la música sinfónica como punto de partida. Con 22 músicos en escena, el set —que arrancó con más de media hora de retraso— avanzó como una serie de cruces: abrió con Hugo Fattoruso en sintetizador —un verdadero todoterreno, acompañando desde abajo del escenario y corriendo en busca de las partituras que el viento se llevaba—, siguió con Mandrake Wolf y Agarrate Catalina en una versión de “Amor profundo”, sumó a Ernesto Tábarez con “Jordan”, a Mariano Martínez con “Arrancacorazones” y hasta a El Reja en “Pasos al costado”. El cierre, con todos cantando “Hablando a tu corazón”, de Charly García, terminó de armar una postal improbable, y por eso mismo, perfecta.

Los cruces se repitieron a lo largo de la jornada: Wos se sumó a La Vela Puerca en “Zafar”; Sebastián “Cebolla” Cebreiro hizo lo propio con El Plan de la Mariposa en “El túnel de la vida”; Julieta Rada compartió escenario con El Kuelgue en “Carta para no llorar”; y Ricardo Mollo apareció en “Culpa”, junto a Wos.

Wos en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Wos en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Foto: Ignacio Sánchez.

En los escenarios principales —Antel 1 y 2— se concentraron varios de los shows más contundentes. Divididos recorrió distintas etapas de su historia, desde la prehistoria con Sumo hasta “Aliados en un viaje”, de su nuevo disco, y cerró con Ricardo Mollo repartiendo púas; Wos llevó su costado más rockero e improvisó un freestyle atravesado por su paso por Montevideo; y El Kuelgue armó una de las fiestas más bailables del día, con la sección de vientos y sus coreografías como uno de los focos del show.

La Vela Puerca entregó un set sólido y efectivo, pensado para el formato festival: “Por la ciudad”, “Colabore”, “Vuelan palos”, “Va a escampar”, “El Viejo”, “Llenos de magia”, “Zafar” y “José sabía”, el cierre ya clásico. La interpretación —con Teysera solo con su guitarra y la voz al límite— dejó una de las imágenes del día: el público coreando “Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner” mientras el sol terminaba de caer sobre la Rambla.

En los escenarios principales también hubo momentos de alto impacto. Abuela Coca fue una de las encargadas de activar el primer pogo de la jornada. El grupo abrió con “El ritmo de barrio” y desde ahí sostuvo un set directo, atravesado por su mezcla característica de reggae, rap, rock y candombe, siempre con una mirada social al frente. “Este año cumplimos 35 años. No es joda. Nos pasó de todo, la vida misma, y acá estamos”, dijo Gonzalo Brown en medio de “Santa Soledad”.

Ricardo Mollo en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Ricardo Mollo en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Foto: Ignacio Sánchez.

Dos grupos argentinos completaron los destacados de los escenarios principales. Ciro y los Persas repasó su repertorio de clásicos y sumó un momento especial con el homenaje al baterista Dani Buira, histórico de Los Piojos, fallecido el sábado: “Para vos, Dani, cada vez que suene un tema de Los Piojos vas a estar con nosotros”, dijo Andrés Ciro Martínez.

Illya Kuryaki & the Valderramas, por su parte, confirmó la vigencia de su reunión con un set que funcionó como una masterclass de funk y rap. El dúo de Emmanuel Horvilleur y Dante Spinetta tuvo presencia uruguaya con Matías Rada en guitarra y Francisco Fattoruso en bajo, repasó clásicos como “Abarajame” y “Coolo”, superó problemas técnicos en “Jaguar House” y dejó uno de sus puntos más altos con “Águila Amarilla”, dedicada a Luis Alberto Spinetta.

Por otra parte, el escenario Pilsen funcionó como extensión de la mirada ecléctica del festival. Del trap desbordado, al límite de lo absurdo de los Tussiwarriors —que encendió a las primeras filas— al sonido de raíz de Milongas Extremas, y del show enérgico y casi teatral de Louta a los clásicos de Kapanga, hubo propuestas para distintos públicos.

Churrito, de Tussiwarriors, en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Churrito, de Tussiwarriors, en el Cosquín Rock Uruguay 2026.
Foto: Ignacio Sánchez.

El cierre del escenario quedó en manos de Trotsky Vengarán, que entregó, como es costumbre, un show demoledor. Con banderas de Nacional, Peñarol y Uruguay en alto y uno de los pogos más intensos de la noche, el grupo armó un set ideal para el formato festival, con clásicos como “El alma en dos”, “En el final”, “192 Manga”, “Problemas” y “Más allá o más acá”, que Guillermo Peluffo canta con los puños en alto.

Sobre el final, ya pasadas las 00.30 del lunes, el público de Trotsky Vengarán empieza a retirarse y se topa con los que se amontonaron en el escenario 360° para escuchar a DJ Sanata. Mientras varios pasan y miran de costado, otros se quedan, se meten entre la gente. Gonzalo Cammarota, con lentes negros y camiseta de Off!, pone “Madre Tierra” de Chayanne y el estribillo hace saltar al público: “Oye, abre tus ojos, mira hacia arriba, / Disfruta las cosas buenas que tiene la vida”.

Ahí, en ese cruce —de públicos, de estilos, de climas— el Cosquín Rock Uruguay termina de explicarse.

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