La historia de Erling Haaland: nació en Inglaterra rodeado de atletas y hoy ilusiona a Noruega con sus goles

Creció en un pueblo pequeño de Noruega, con su padre futbolista y madre atelta, construyó una carrera meteórica y hoy se consolida como una de las grandes estrellas del fútbol mundial.

Erling Haaland festejando el primer gol de Noruega contra Irak por el campeonato Mundial 2026.
Erling Haaland festejando el primer gol de Noruega contra Irak por el campeonato Mundial 2026.
Foto: Justin Setterfield/Getty Images

Con apenas 25 años, Erling Braut Haaland ya ocupa un lugar privilegiado entre los mejores delanteros del Mundo. Su combinación de potencia física, velocidad, capacidad de definición y una obsesión casi enfermiza por el gol lo convirtió en el referente ofensivo del Manchester City y en el futbolista que volvió a poner a Noruega entre las grandes selecciones del planeta.

Pero detrás del atacante que hoy rompe récords existe una historia de trabajo, formación y un entorno familiar donde el deporte era parte de la vida cotidiana.

Aunque muchos lo identifican como el gran símbolo del fútbol noruego, Haaland nació el 21 de julio de 2000 en Leeds, Inglaterra. Su padre, Alf-Inge Haaland, disputaba la Premier League con el Leeds United, después de haber pasado también por Nottingham Forest y antes de llegar al Manchester City. Su madre, Gry Marita Braut, era campeona nacional de heptatlón en Noruega. Creció, literalmente, rodeado de atletas.

Cuando tenía tres años, la familia regresó a Bryne, un pequeño pueblo del sudoeste de Noruega donde comenzó a construir su historia. Allí ingresó a las divisiones juveniles del Bryne FK, el mismo club donde había debutado su padre años antes. Sin embargo, el fútbol no era su única pasión: también practicó atletismo, handball y golf. De hecho, años más tarde reveló que su padre soñaba con verlo convertido en golfista profesional antes que futbolista.

Su infancia estuvo marcada por una enorme libertad para jugar. Sus entrenadores recuerdan que, lejos de las presiones, Haaland pasaba horas junto a sus amigos jugando partidos informales durante los fines de semana, algo que ayudó a desarrollar su creatividad y su instinto goleador. Su propio padre evitó intervenir demasiado en su formación para que creciera sin la presión de ser "el hijo de".

Con apenas 15 años debutó profesionalmente en el Bryne. Curiosamente, no convirtió ningún gol en sus primeros 16 partidos. Su físico todavía estaba lejos del que hoy intimida a cualquier defensa y debió aprender a competir contra futbolistas mucho más experimentados. Ese período, que muchos consideran el único momento difícil de su carrera, fortaleció su mentalidad. El propio Haaland reconoció que entonces sentía más presión jugando en Noruega que hoy disputando una final de Champions League.

Erling Haaland celebrando uno de los goles anotados en el duelo entre Dortmund y Koln. Foto: Reuters.
LEON KUEGELER

El salto llegó de la mano de Molde FK, donde fue dirigido por Ole Gunnar Solskjaer. Allí comenzó a explotar definitivamente su capacidad goleadora y llamó la atención de los grandes clubes europeos. Su siguiente destino fue el Red Bull Salzburg, donde maravilló al continente marcando goles en la UEFA Champions League y convirtiéndose en el primer adolescente en anotar en sus cuatro primeros partidos del torneo.

Borussia Dortmund no tardó en apostar por él y allí terminó de consolidarse como uno de los delanteros más temidos del mundo. En Alemania confirmó que su producción ofensiva no era casualidad: promedió prácticamente un gol por partido y despertó el interés de los gigantes europeos.

En 2022 llegó al Manchester City por una cifra considerada una oportunidad de mercado y respondió con una primera temporada histórica, rompiendo el récord de goles en una campaña de la Premier League con 36 tantos y siendo pieza clave para conquistar el triplete.

Elizalde marca a Haaland.
Elizalde marca a Haaland.
Foto: Twitter.

Más allá de los números, Haaland construyó una imagen muy particular. Su rutina incluye sesiones de meditación, una preparación física obsesiva y hábitos poco comunes que alimentaron el mito alrededor de su figura. Mientras algunos lo describen como un "cyborg" por su capacidad atlética, quienes convivieron con él desde niño aseguran que mantiene la sencillez del chico que creció en Bryne.

Hoy, convertido en el máximo goleador histórico de Noruega y uno de los futbolistas más determinantes del planeta, Haaland sigue escribiendo capítulos de una carrera que parece no tener techo. Su explosión en el Mundial 2026, donde lideró a la selección noruega hacia una actuación histórica, terminó de confirmar que ya no es solamente el mejor delantero de su generación: es el rostro de una nueva era del fútbol.

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