Es difícil saber si en los sueños de aquel joven de Vergara que con 20 años estudiaba mecánica automotriz en Montevideo estaba salir tres veces campeón nacional de ruta, ganar más de 10 etapas de Rutas de América (11) y Vuelta Ciclista del Uruguay (13), ganar en Estados Unidos y seguir abriendo fronteras, incluso continentales, gracias a la bicicleta; o si la realidad superó cualquier expectativa.
Es la historia de Leonel Rodríguez, el mejor sprinter uruguayo de la actualidad que acaba de ganar el popular Criterium Apertura Nacional (básicamente la primera fecha de la temporada del ciclismo uruguayo) por primera vez en su carrera y ya apronta otra vez las valijas para viajar al otro lado del mundo: como informó Ovación, se va a competir dos meses por el Fnix-IGPSport Team de Suzhou, en China.
Pero al contrario de lo que la mayoría podría intuir, Rodríguez no “aprendió a andar en bici antes que caminar”, como dice un viejo refrán, sino que todo lo contrario. “Yo no hice Codecam (ciclismo infantil) ni categorías juveniles. Siempre quise ser ciclista, pero agarré la bicicleta con 22 años”, reconoció en esta entrevista para Ovación. Su familia insistió en que estudiara y por eso se mudó al Parque Rodó, sin bicicleta para que nada lo “desviara del foco”.
“Entonces empecé a entrenar durante los veranos. Cuando me iba para Vergara, salía a pedalear con la barra de acá (porque todavía vive allí) y corría algún vale-todo en Treinta y Tres. A veces llegábamos a embalar y me entreveraba o ganaba alguna carrera. Algunos amigos, como Jeremías o Alejandro, me empezaron a dar manija y cuando terminé los estudios, le pedí un año sabático a mi madre para correr en bicicleta. Pero ya voy por el noveno”, recordó entre risas.
Entonces se armó un equipo de su pueblo: el Club Centro Uruguay de Vergara, que también defendía un tal Eric Fagúndez, hoy en las grandes ligas europeas. Las victorias no tardaron en llegar y en los años siguientes pasó a integrar equipos de punta.
Primero pasó por el Amanecer de Aires Puros (Montevideo), el 2020 de la pandemia. Después se fusionaron dos equipos olimareños para formar el Unión Treinta y Tres-Vergara: “Ahí teníamos un equipazo. Estaban Ander y Nacho (Maldonado), Jorge Bravo, Ivo Weickert, Eric (Fagúndez), yo... Ganamos todo menos Rutas y Vuelta porque no se corrieron (2021). Yo gané mi primera Doble Melo, una carrera que siempre soñé ganar”, relató.
Luego empezó su historia de amor con el Club Ciclista Cerro Largo, al que defendió durante tres temporadas seguidas y ahora volvió tras un año lleno de éxitos en el Náutico Boca del Cufré. “Ahí di el verdadero salto como ciclista. Corrí con Jorge Giacinti, Agustín Moreira, el Piojo (Matías Presa)... Aprendí a correr, a entrenar, a cuidarme como un profesional”, admitió con humildad.
Pero, además, lo que lo enamoró del club fue “el calor de la gente”. “Yo me considero hincha del Cerro Largo, más allá de la rivalidad histórica que hay con Treinta y Tres. Ponerte esa camiseta te exige dar el máximo porque ves la pasión por el ciclismo de la gente de Melo, cómo los dirigentes dejan la vida por el club, es tremendo. Es el equipo con más hinchada de todo el país, porque tenés a todo el pueblo atrás, pendiente de cada carrera. Me ha tocado ganar carreras importantes, etapas de Rutas o Doble Melo, ahí en Melo, y la gente te saca en el aire. Es hermoso y fue uno de los motivos por los que volví”, aseguró a sus 30 años.
El fanatismo de los melenses se siente en la calle, según relató: "Si salís a pedalear con la camiseta del club te gritan tres personas por cuadra. '¡Vamo' arriba el Cerro Largo!'. Aunque capaz que no sepan quién sos, te grita todo el mundo".
Top-5 mejores victorias de su carrera
"Es una pregunta que me hacen seguido, pero me cuesta responderla porque son unas cuantas", presumió entre risas. No supo elegir las mejores tres ni ordenarlas, pero recordó cinco.
“La quinta o sexta etapa de Rutas de América 2024, porque se llegó en Vergara. Nunca vi tanta gente en mi pueblo. Largamos en Melo, a los 18 kilómetros me voy en una fuga pero nos agarraron. Faltando 60 agarro otra. Yo quería llegar a definir y ganar en mi pueblo, pero el equipo no me dejaba tirar porque Agustín (Moreira) era el líder. Pero pudimos llegar a 15" del pelotón y gané. Está la foto del pelotón embalando atrás de nosotros", recordó.
Después: "Mi primera etapa de la Vuelta, en 2019. No me venían saliendo las cosas: me había caído, me largaban, rompía, pinchaba... Pero gané la última etapa en Montevideo".
Finalmente destacó dos de los tres Campeonatos Nacionales de Ruta que ganó: "El primero porque fue una carrera que siempre soñé ganar, al igual que mi primera Doble Treinta y Tres-Melo. Y Nacionales de este año por el nivel que había en el pelotón". En 2026 le ganó a un tal Thomas Silva Coussán, que meses después brillaría en el Giro de Italia con la Maglia Rosa.