El hincha de Nacional estaba feliz. El gol de taco de Francisco Calvo en el Campeón del Siglo aún estaba en la memoria de los simpatizantes de Nacional, que fueron al Parque Saroldi. Porque el albo debía volver a jugar, aunque por la Copa AUF Uruguay y con un 11 alternativo.
Rodrigo Martínez fue el único que repitió en el equipo que le ganó el clásico a Peñarol. Los demás sumaron minutos que para el entrenador Daniel Carreño son muy valiosos.
Lo cierto es que ya se nota un cambio en Nacional. Porque el Bolso está con otra vibra y una clara demostración fue lo que ocurrió ayer.
Desde un primer momento se vio al Bolso más enchufado e incisivo que su rival. Fueron muy buenas las labores por las bandas de Martínez y Tomás Verón Lupi que complicaron a la defensa de River Plate.
Y este nuevo Nacional sumó un aspecto que siempre es importante: ligar. Tras mala salida de Lucas Camejo, la pelota le quedó en el área a Tiziano Correa, que hizo su primer gol con Nacional. Se cumplió la ley del ex.
Parecía que iba a ser todo de Nacional y cuando el hincha se sentaba para disfrutar tranquilo del partido, Matías Escobar llevó a cabo una enorme jugada y puso el esférico contra el palo izquierdo de Alexis Martín Arias.
Fue un volver a empezar. Verón Lupi hizo estragos por la derecha y en una de sus incursiones asistió a Luciano González, quien convirtió su primer gol como profesional.
La historia se encaminaba, pero Maximiliano Burruzo aguantó una pelota, giró en el área y anotó. Cosas que le pasaban al “viejo Nacional”.
Antes que terminara la primera parte, Correa volvió a anotar e hizo el gesto ofreciendo sus disculpas.
En el complemento Carreño metió mano y sacó a uno de sus grandes exponentes: Martínez. Y el equipo lo sintió. No atacó por banda izquierda.
El tricolor tuvo un golpe: la roja a Román Clematte en el minuto 71. Pero este nuevo Nacional sabe sufrir. Se acopló en el fondo y resistió los intentos del elenco locatario.
Hay otra energía en Nacional tras el triunfo clásico, porque el Bolso llegó a su cuarto partido sin perder en la temporada. “Hay una brisita que vino a favor”, sostuvo Carreño.