Mauro Silveira: el sueño de la Celeste, la lesión por la que le recomendaron parar y su preocupación por Wanderers

El arquero uruguayo de 26 años dialogó sobre su crecimiento en Colombia, la fractura que casi lo deja sin jugar por el resto del año, su ilusión de llegar a la selección mayor y cómo vive el presente de Wanderers.

El arquero Mauro Silveira fue campeón en Colombia con Junior de Barranquilla
El arquero Mauro Silveira fue campeón en Colombia con Junior de Barranquilla.
Foto: Instagram

Mauro Silveira atraviesa una etapa muy especial de su carrera. El arquero uruguayo que dejó Montevideo Wanderers a mediados de 2025 para incorporarse a Junior de Barranquilla pasó de defender el arco del club que lo formó desde niño a convertirse en una de las figuras de uno de los equipos más populares de Colombia. En poco más de un año conquistó dos títulos, se ganó el reconocimiento de una hinchada exigente y comenzó a mirar con ilusión la posibilidad de recibir una convocatoria a la selección uruguaya.

En diálogo con Ovación, Silveira repasó su adaptación al fútbol colombiano, la exigencia de defender el arco de Junior y las diferencias que encontró respecto a su etapa en Uruguay. "Fue un cambio muy grande pasar de Wanderers, que fue mi cuadro de toda la vida, a Junior, que es un cuadro muy grande acá en la ciudad", reconoció.

El arquero llegó a Barranquilla en junio de 2025 para ocupar el lugar que había dejado Santiago Mele, quien continuó su carrera en el fútbol mexicano. La responsabilidad no era menor: antes de ambos, Sebastián Viera había construido una historia de enorme reconocimiento en el club.

"Los primeros tres meses para mí fueron los más complicados porque el clima acá es muy pesado, hay mucha humedad, mucho calor todo el día y también la gente te exige al máximo. Venían de dos goleros como Viera, de mucha historia, y de Santi, y me exigían un montón. Pero eso me hizo crecer partido a partido", explicó.

La confianza de Alfredo Arias, entrenador uruguayo que ya lo conocía de las formativas de Wanderers, resultó fundamental para su consolidación. El técnico lo pidió para Junior y desde su llegada le entregó la titularidad. "Me mantuvo jugando todos los partidos, me dio la confianza necesaria para mantenerme de titular, a pesar de esos tres meses complicados de adaptación", destacó.

El respaldo tuvo sus frutos. Silveira fue protagonista de los dos campeonatos consecutivos de Junior, el último de ellos conseguido en junio de 2026 tras superar a Atlético Nacional en la final. Hoy se siente uno de los referentes del plantel, aunque reconoce que la exigencia de la hinchada puede cambiar radicalmente según los resultados. "Acá Junior es como Nacional o Peñarol en Uruguay. Cuando te va bien, te piden fotos, te buscan para entrevistas, te halagan, te endiosan mucho. Te ponen muy arriba, pero cuando las cosas van mal nos tiran abajo del todo, que somos lo peor de todo", expresó.

Mauro Silveira con Junior de Barranquilla.
Mauro Silveira con Junior de Barranquilla.
Foto: @JuniorClubSA.

La fractura de nariz, la recomendación de no jugar más y la decisión de utilizar una máscara

Uno de los momentos más difíciles que atravesó Silveira en los últimos meses ocurrió el pasado 26 de septiembre, durante un partido frente a Independiente Medellín. En una disputa de pelota recibió un fuerte golpe en el rostro que le provocó una fractura de los huesos de la nariz, un traumatismo craneofacial y una conmoción cerebral leve.

El arquero debió abandonar el encuentro y posteriormente permaneció alejado de las canchas durante aproximadamente dos semanas. Sin embargo, lo más llamativo fue su decisión de regresar a la actividad utilizando una máscara protectora, pese a que inicialmente le habían recomendado no volver a jugar durante lo que restaba del año.

"Tuve una fractura total de nariz, del tabique, de un rodillazo. Por eso la máscara, que ahora voy a tener que usar como por seis meses", explicó.

"Primero no solo fue la fractura, sino también tuve un traumatismo craneofacial que me tuvo 15 días afuera. Después me dijeron que lo más recomendable era parar y no jugar más por este año, porque mi nariz todavía no estaba firme, no estaba fija", agregó.

Pero la situación deportiva de Junior y su deseo de ayudar al equipo lo llevaron a buscar una alternativa para regresar antes de lo previsto. "Con la necesidad que veníamos pasando, que necesitábamos jugar y ganar, decidí hablar con mis médicos y con la gente que hace la máscara para ver si se podía construir algo y poder jugar los partidos que faltaban", reveló.

Mauro Silveira en Junior de Barranquilla
Mauro Silveira en Junior de Barranquilla
Foto: Mauro Silveira

La ilusión de llegar a la selección uruguaya y su amistad con Santiago Mele

El crecimiento de Silveira en Colombia también lo llevó a ilusionarse con la posibilidad de defender a la selección mayor de Uruguay. El arquero, que tuvo experiencias en las selecciones juveniles, considera que su rendimiento en una institución importante del exterior puede acercarlo a una oportunidad con la Celeste.

En ese camino mantiene una relación muy cercana con Santiago Mele, quien justamente lo precedió en el arco de Junior y fue una de las primeras personas a las que consultó cuando apareció la posibilidad de emigrar. "Con Santi somos muy amigos desde hace mucho tiempo. Me genera mucha felicidad verlo en la selección porque hemos compartido selecciones y me alegra que esté cumpliendo su sueño, algo de lo que siempre hablamos", aseguró.

Consultado sobre la competencia en el arco de Uruguay y la posibilidad de ser considerado por Diego Forlán, Silveira no escondió su ilusión. "Uno siempre está ilusionado con la selección. Estando en un equipo grande, uno piensa en llegar, pero son gustos de los entrenadores y de los procesos. No me estreso mucho si hoy no me están llamando. Sé que si sigo haciendo las cosas bien, algún día se me dará por lo menos la oportunidad", manifestó.

Mauro Silveira previo al juego entre Uruguay y Honduras. Foto: @Uruguay

Wanderers, el club de su vida: "Me entristece verlo de lejos y no poder ayudar"

Más allá de su exitoso presente en Colombia, Silveira mantiene un vínculo muy especial con Montevideo Wanderers. El arquero llegó a las formativas bohemias cuando tenía apenas 11 años y permaneció en la institución hasta los 25, cuando se concretó su primera experiencia internacional.

"Wanderers es mi casa, es mi primera casa, el lugar que me dio las herramientas para crecer. Yo le debo mucho a Wanderers porque ahí me trataron como una familia. Me apoyaron cuando las cosas no iban bien y fueron los primeros en estar conmigo", recordó.

Desde Barranquilla sigue con preocupación la situación deportiva del equipo, que atraviesa una temporada complicada y pelea por mantenerse en Primera División. "Lo vivo como un jugador y un hincha más. Veo todos los partidos, los sigo muy de cerca y hablo con mis compañeros. Me entristece verlo de lejos y no poder ayudar", confesó.

El cariño es tan grande que no descarta regresar algún día para cerrar su carrera en el club que lo vio crecer. "Sería un sueño perfecto", reconoció cuando se le planteó esa posibilidad. Aunque inmediatamente aclaró que también desarrolló un sentimiento especial por Junior, donde recibió el cariño de la gente y consiguió sus primeros títulos como profesional. "Acá también le he agarrado mucho cariño a Junior. Si algún día me voy, tampoco descarto la idea de retirarme acá", expresó.

Peñarol vs Wanderers
Mauro Silveira y Sebastian Figueredo - Wanderers vs Peñarol, 0-0, Torneo Intermedio del Campeonato Uruguayo de Futbol 2023, en el Estadio Parque Viera de Montevideo, ND 20230624, foto Juan Manuel Ramos - Archivo El Pais
Juan Manuel Ramos/Archivo El Pais

El lado menos visible de jugar en el exterior: "Lo más complicado es estar lejos de la familia"

Silveira también reflexionó sobre los sacrificios que implica desarrollar una carrera profesional lejos de Uruguay. Aunque disfruta de su presente deportivo, reconoce que hay momentos difíciles que no siempre se perciben desde afuera.

"Lo que más extraño son los asados, las amistades y la familia", contó entre risas.

Sin embargo, detrás de esa respuesta aparece una reflexión más profunda sobre la distancia y la imposibilidad de compartir algunos de los momentos más importantes de su carrera con sus seres queridos. "Esa es la parte más complicada de todas, estar lejos de la familia y de los amigos. A veces conseguís logros y tenés que disfrutarlos solo o con tu pareja. Uno siempre soñó con estar festejando un título con la familia y los amigos", reconoció.

A sus 26 años, el arquero mira hacia atrás y todavía se sorprende por la velocidad con la que cambió su vida. Pasó de defender durante años el arco de Wanderers a convertirse en bicampeón de Colombia y referente de Junior, en una ciudad donde el fútbol se vive con una intensidad particular.

"Me sigo sorprendiendo de cómo pasé de estar en Wanderers a venir a un club tan grande como Junior y ser protagonista de los dos títulos. Me sorprende mucho y a la vez me alegra. Eso es lo lindo del fútbol", concluyó.

Mauro Silveira, la figura del Junior en la clasificación a semifinales de la liga colombiana.
Mauro Silveira, la figura del Junior en la clasificación a semifinales de la liga colombiana.
Foto: ligabetplaydimayor en Instagram.

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