Darwin Núñez, la confianza que ganó en un mes y cómo mostró su aporte goleador en la mitad de minutos

Su salida al Diriyah y la presencia de Diego Forlán en la selección de Uruguay le dieron un importante envión al artiguense que hoy pasa un momento muy interesante.

Darwin Núñez y el festejo de gol tras uno de sus tantos en el amistoso entre Corea del Sur y Uruguay.
Darwin Núñez y el festejo de gol tras uno de sus tantos en el amistoso entre Corea del Sur y Uruguay.
Foto: AFP.

Una cosa llevó a la otra y es inevitable. Los apenas 180 minutos que jugó Darwin Núñez entre el 9 de febrero y el 27 de marzo lo llevaron a que apenas tenga 3’ en el amistoso en el que Uruguay igualó con Inglaterra y 21’ en el empate con Argelia pocos días después. Los apenas 24’ en esos duelos en Europa fueron los únicos que disputó antes del Mundial, casi tres meses después.

Sin ritmo, sin confianza, sin un contexto favorable, el artiguense solo pudo jugar 45’ en el estreno con Arabia Saudita, 20’ ante Cabo Verde y los 90’ ante España, pero sin generar demasiado peligro en el área rival. Las críticas cayeron de inmediato. Se refugió en los suyos, cerró las redes sociales y empezó una lucha que no iba a ser sencilla: la salida del Al Hilal.

Ese equipo al que el delantero llegó luego de tener pocos minutos en Liverpool, fue el que prácticamente le cerró las puertas en el final de la temporada pasada donde solo se le permitió jugar una competencia -la Champions League de Asia de la que encima quedó eliminado- y con el que comenzó la pretemporada, pero sin demasiado cambio.

De todas maneras, la puerta entornada no terminaba de abrirse. Se cayeron ofertas de otros países, pero fue mismo en Arabia Saudita donde Darwin Núñez encontró la solución. Diriyah Club -recién ascendido a la Primera División- lo recibió y lo convirtió en uno de sus referentes del plantel. Confianza.

Apenas cuatro días, eso era lo que llevaba Darwin Núñez en el club, y a la cancha. Eso que tanto precisaba él y que necesita cada futbolista para sentirse como tal. Su primera presentación se fue sin goles, pero tres días más tarde, bautismo con doblete y goleada.

Darwin Núñez en el entrenamiento de Uruguay en India.
Darwin Núñez en el entrenamiento de Uruguay en India.
Foto: @Uruguay.

Diez días después, uno más. Tres goles en cuatro partidos y con los amistosos de la selección tan cerca, la confianza aumentó.
Otro técnico, otro estilo -dentro y fuera de la cancha- pero la misma meta: jugar y anotar. Diego Forlán lo puso de titular en su debut ante Japón, jugó los 90, no anotó y hasta incluso desaprovechó alguna chance certera, pero una vez más hubo una faceta clave: la confianza.

Llegó el turno de viajar a Seúl para jugar ante Corea del Sur y Cachavacha -que llevó a cuatro delanteros porque también estaban Federico Viñas, Rodrigo Aguirre y Martín Satriano- le respetó la titularidad, lo mantuvo en el equipo y Núñez respondió de la mejor manera: con dos goles.

En el primero de ellos hubo un detalle que marcó el desahogo personal y la importancia que sabía el plantel que tenía ese tanto porque todos lo fueron a buscar para felicitarlo: Maxi Araújo, Brian Rodríguez y Guillermo Varela porque lo acompañaron en la jugada, llegó Giorgian de Arrascaeta, fue el turno de Joaquín Piquerez, Rodrígo Bentancur -que hasta le dedicó unas palabras-e incluso Mathías Olivera que llegó a felicitarlo. Porque no solo fue del técnico, la confianza también llegó desde sus compañeros. Al grito de “Bien, Pichón”, recibió el premio a mejor jugador del partido y luego fueron todos a felicitarlo, mientras una sonrisa se dibujó en su rostro.

Esos tantos le permitieron cortar además una racha de 17 partidos sin festejos con la Celeste -otra pizca más de confianza- y otra prueba de que con minutos y oportunidades ciertas de jugar, el delantero puede ser letal.

Entre el primer gol que marcó en la era Diriyah y el segundo de su doblete ante Corea del Sur pasaron -además de un mes- 494 minutos jugados y un total de cinco festejos, es decir que un tanto cada 99 minutos, un promedio que destaca y que muestra además cómo cambió su presente de un tiempo a esta parte.

Lo que lo deja aún todavía más claro es si se repasa cuántos minutos había precisado en la ocasión anterior en la que marcó cinco goles. La cifra se duplica porque había marcado cinco goles en 1100 minutos: uno cada 220 minutos y en un total de tres meses porque la había iniciado en noviembre de 2025 y la finalizó en febrero de 2026.

Es cierto que el “9” tiene que estar en el área porque su función es esa: anotar. Pero sabido es también -como lo mostró en más de una ocasión- que Darwin Núñez tiene un despliegue muy interesante, una potencia física que le permite resaltar y que lo lleva por momentos a colaborar en la marca y esto va más allá de la presión que justamente Uruguay realizó de muy buena manera en los dos primeros partidos de la gira asiática que terminará este martes ante India.

El festejo de los jugadores de Uruguay tras el gol de Darwin Núñez en el triunfo ante Corea del Sur.
El festejo de los jugadores de Uruguay tras el gol de Darwin Núñez en el triunfo ante Corea del Sur.
Foto: AFP.

Sin ir más lejos, los números marcan que en el primer partido ante Japón generó cuatro recuperaciones de pelota y ese número creció a seis en el encuentro que se disputó unos días después ante Corea del Sur. De hecho el detalle pormenorizado de esas acciones muestra que cuatro de ellas fueron en el campo propio de Uruguay y de esas cuatro una fue incluso en el área de la Celeste. Contribución defensiva a la que también resta sumarle un despeje que se dio dentro de la zona que ese día defendió Cristopher Fiermarín.

Es probable que el recambio que tiene Diego Forlán en el ataque lleve a que Darwin Núñez no vuelva a tener minutos en la gira de la Celeste y que su próximo encuentro sea el próximo 9 de octubre cuando el Diriyah juegue nada menos que ante Al Nassr de Cristiano Ronaldo en el marco del retorno de la liga de Arabia Saudita, pero también lo hecho en la Celeste ya le permitió un detalle interesante: ser el máximo anotador activo de la selección uruguaya, siempre y cuando se consideren retirados de la misma a Luis Suárez (69) y Edinson Cavani (58). Los 15 goles en 43 encuentros lo dejan con esa marca al artiguense que ahora tiene por delante a Pedro Rocha, Enzo Francescoli y Javier Ambrois -todos con 17- en la nómina de los máximos anotadores de la historia de la selección.

Más amistosos vendrán por delante, también la competencia oficial pensando en las Eliminatorias -que Uruguay disputaría más allá de estar clasificado- pero sobre todo con la mira en la Copa América. Es cierto, son amistosos, pero también es confianza y eso para Darwin Núñez es un respiro en el momento justo.

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