Washington Sebastián “Loco” Abreu, actual entrenador de Xolos de Tijuana es el primer candidato a entrenador de la directiva de Nacional luego de haber cesado a Jorge Bava, un hecho que derivó en las renuncias de Sebastián Eguren y Martín Ligüera, director y secretario del área deportiva. El Loco dirigirá pasada la medianoche de este domingo ante Cruz Azul, sumá siete puntos en los primeros tres partidos del Apertura de la Liga MX y su equipo tiene varias particularidades: dirige a su hijo y sumó al padre de otros de sus dirigidos, el mundialista Gilberto Mora, al cuerpo técnico.
Abreu llegó a Tijuana en abril de 2025 y su vínculo se convirtió rápidamente en un proyecto de largo plazo. En su primera temporada completa consiguió una marca que todavía permanece en la historia de la institución: 17 partidos consecutivos sin perder, hasta marzo de 2026. En el Apertura 2025, Xolos terminó la fase regular en el séptimo lugar, con 24 puntos, y avanzó hasta los cuartos de final, donde fue eliminado por Tigres.
Su primer torneo al frente del equipo dejó una sensación positiva, pero el semestre siguiente fue bastante más complicado. Aún así, Abreu reconoció en abril de este año que eligió quedarse en Xolos pese a intereses de otros equipos y tiene contrato hasta diciembre de 2027.
Un buen primer torneo y un momento de incertidumbre
En el Clausura 2026, Tijuana atravesó una extensa racha sin triunfos y los resultados pusieron a Abreu bajo presión. La derrota 2-1 ante Santos Laguna, en la décima fecha, hizo circular incluso versiones sobre su salida. La situación llegó a tal punto que se difundió un supuesto comunicado anunciando su destitución. Sin embargo, la información fue desmentida y Abreu continuó en el cargo. En ese momento Xolos estaba decimoquinto, con nueve puntos en diez partidos, producto de una victoria, seis empates y tres derrotas.
El propio entrenador asumió las críticas y recordó que su equipo había establecido una marca institucional de 17 encuentros invictos. “Ahora me toca que me hagan la estadística negativa y, con respeto, de la misma manera que no me potenciaron en las buenas, voy a hacer caso omiso a las malas”, respondió después de aquella derrota.
Los números globales de su etapa en Tijuana muestran una campaña con altibajos, pero también continuidad. Según Transfermarkt, Abreu lleva 46 partidos dirigidos, con 16 triunfos, 15 empates y 15 derrotas, con un promedio de 1,40 puntos por partido.
El “equipo más uruguayo”
La mejor versión de Xolos volvió a aparecer en el comienzo del Apertura 2026. Tijuana derrotó 3-1 a Tigres en el debut y luego venció 1-0 a León. Después de ese segundo triunfo, Abreu dejó una frase que puede resultar especialmente interesante si finalmente termina llegando a Nacional.
“Los clásicos no se juegan; se ganan. Hoy no jugamos; ganamos. Nuestro equipo quería ganar. Hoy fuimos el equipo más uruguayo que he visto en mucho tiempo en un campo de juego”, dijo después del 1-0 ante León. La declaración fue acompañada por otra definición de su idea: “Si no tenés sangre y no vibrás, no me sirve”. La victoria dejó a Xolos con seis puntos y en la parte alta de la clasificación después de las dos primeras jornadas.
El buen comienzo, sin embargo, tuvo un freno en la Leagues Cup. Tijuana perdió sus dos primeros encuentros, ante Austin FC y San Diego FC, y quedó eliminado de la competencia. En el último partido cayó 1-0 ante San Diego pese a haber generado varias oportunidades de gol.
El Loco dirige a su hijo y no es el único caso en el equipo
La actualidad de Abreu tiene además una particularidad difícil de encontrar en el fútbol profesional: dirige a su propio hijo y es un lazo que puede hacerlo pensar dos veces antes de dejar su cargo en Xolos
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Diego Abreu, delantero de 22 años, llegó a Xolos después de su paso por Defensor Sporting. El futbolista ya había sido dirigido por su padre durante el Clausura 2026 y marcó sus primeros goles con el equipo mexicano. El propio Diego reconoció que al principio la situación le resultaba extraña, pero destacó que ambos lograron separar el vínculo familiar del profesional. “Obviamente es mi padre, pero lo tomo con tranquilidad, pero mi padre supo separar muy bien lo familiar con el trabajo”, explicó Diego. La situación se volvió todavía más particular con la llegada de otro padre al cuerpo técnico.
Gilberto Mora, de apenas 17 años, fue una de las grandes apariciones de México en el Mundial 2026 y es una de las principales figuras jóvenes del fútbol de ese país. Abreu ya había apostado por él antes de la Copa del Mundo y destacó públicamente su madurez táctica y su capacidad para tomar decisiones dentro de la cancha.
Pero para este Apertura ocurrió algo todavía más curioso: Gilberto Mora Olayo, padre del juvenil, se incorporó al cuerpo técnico de Abreu como auxiliar.El entrenador explicó que su llegada no tuvo que ver solamente con ser el padre del futbolista. Mora padre llevaba años trabajando en las divisiones formativas de Xolos y su conocimiento de los juveniles fue uno de los motivos para sumarlo al proyecto.
“Nos da todo el conocimiento de los jugadores de fuerzas básicas que hoy tenemos en primer equipo y la posibilidad de seguir proyectándolos”, explicó Abreu. Así, Xolos tiene actualmente una situación particular: Sebastián Abreu dirige a Diego Abreu, mientras Gilberto Mora padre integra su cuerpo técnico y su hijo, el mundialista mexicano, forma parte del plantel.
Abreu ya decidió quedarse en Xolos ante intereses de otros equipos
La continuidad en Tijuana tampoco fue casual. En abril, cuando Xolos se encaminaba hacia el final del Clausura, Abreu reconoció que había recibido propuestas de otros equipos, pero decidió permanecer en el club. “Tuve posibilidades de dos clubes de sentimiento, pero entendí que me identifico con este proyecto. Estoy donde quiero estar”, afirmó.
Los números del Loco Abreu como entrenador
Como jugador fue un verdadero trotamundos y como entrenador no se queda atrás. Desde que comenzó a dirigir en 2010, al Santa Tecla de El Salvador, ya pasó por siete equipos.
Sus primeras experiencias no duraron mucho. Apenas cuatro partidos en Santa Tecla, 18 en su etapa de entrenador y jugador en Boston River en 2020 y cuatro partidos en Always Ready de Bolivia antes de llegar a Paysandú FC en 2022, donde se encargó de la pretemporada, pero abandonó el proyecto antes de que comenzara el torneo.
A fines de 2022, Abreu asumió en César Vallejo de Perú, llegó a dirigir Copa Sudamericana y realmente se vio un crecimiento en su carrera. Estuvo al frente del equipo en 36 encuentros con 12 ganados, 9 empates y 15 derrotas.
A mediados de 2024 el Loco llegó a Dorados de Sinaloa, donde alguna vez dirigió Diego Armando Maradona, y fue su primera experiencia en el fútbol mexicano, donde jugó y se siente cómodo. Dirigió al equipo en 24 partidos con siete victorias, tres empates y 13 derrotas, pero alcanzó los cuartos de final de la Liga Expansión MX.
La llegada de Abreu a Xolos de Tijuana lo terminó consagrando como entrenador y es su paso más sólido por un equipo. Lleva dirigidos 46 partidos, su mayor cantidad en un equipo y comenzó el segundo semestre de 2026 con muy bien pie y derrotando a equipos importantes como Tigres y León en el inicio del Apertura.
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