Editorial
La sección Editorial de El País refleja las opiniones y posturas del diario ante temas relevantes de la realidad política y social en Uruguay y el mundo.
Uruguay ¿militante o pensante?
SEGUIR Introduzca el texto aquí Vení Víctor, que algo tuviste que ver en esto”. Con esas palabras, el Presidente invitó a Víctor Rossi a acercarse a cortar la cinta inaugural de la Terminal de UPM en el puerto de Montevideo. Quien fuera Ministro de Transporte y Obras Públicas de los dos gobiernos de Tabaré Vázquez dijo que fue “un reconocimiento generoso”. En realidad el reconocimiento existió, pero más que generoso fue fundado y veraz, ya que el acuerdo con UPM no nació en este período y proviene del gobierno anterior.
Más acción proselitista
SEGUIR Introduzca el texto aquí Todo el mundo sabe que el sistema político está partido en dos mitades. Por un lado, la coalición de izquierdas formada por el Frente Amplio (FA), y por el otro lado la Coalición Republicana (CR) formada por cinco partidos, que se estrenó en este período de gobierno con el liderazgo del presidente Lacalle Pou y que está llamada a perdurar como herramienta electoral y política. En las próximas elecciones todo el mundo sabe también que ganará alguien que represente al FA, o que se alzará con el triunfo alguien que esté respaldado por la CR. En efecto, la lógica parlamentarista instalada con la reforma constitucional de 1997, que viene funcionando desde las ya lejanas elecciones que dieron el triunfo a Jorge Batlle en 1999, fija una gran gobernabilidad política -algo que es destacable en el contexto de nuestro continente tan inestable-, y se traduce, gracias al enfrentamiento claro del balotaje, en un cruce de caminos que tiene el mérito de la claridad hacia el ciudadano y de la simplicidad de las opciones en juego. Así las cosas, si la CR quiere repetir en la conducción del gobierno a partir de 2025, precisa desde ya llevar adelante con más vigor una acción proselitista mucho más amplia que la que hoy en día se verifica en el debate político nacional. Y no debe confundirse acción proselitista con danzas de nombres para precandidatos presidenciales de tal o cual partido, que eso abunda y es muy poco útil hoy en día. De lo que se trata es de plantarse frente a la ciudadanía de forma de defender las políticas que lleva adelante el gobierno y plantar cara a las críticas exacerbadas de parte de la oposición frenteamplista.
Examen en el bar
SEGUIR Introduzca el texto aquí No es el título de un programa televisivo de debates acalorados. Es una realidad que debería avergonzarnos. La denuncia partió de un tuit del diputado colorado Felipe Schipani y fue replicada por la prensa en el día de ayer. El legislador compartió una impresión de pantalla de un correo electrónico donde un docente de la Facultad de Derecho aclaraba a una estudiante que “mantenemos la fecha del parcial. Lo que hacemos es cambiar el lugar. Será en la planta alta del Bar Las Palmas (18 y Gaboto)”. Leyendo solo hasta ahí, ya cabe lamentar a lo que obligan las medidas gremiales emprendidas por los docentes sindicalizados de la Udelar. No bastó que la LUC consagrara, por una amplia mayoría parlamentaria y el aval posterior de un referéndum, que los conflictos no pueden coartar la libertad de quienes no los comparten.
Civilización y barbarie
SEGUIR Introduzca el texto aquí Las recientes elecciones en Brasil han dejado muchas lecciones. Desde la manipulación indecente de las encuestadoras pese a estar reguladas al máximo, hasta la estupidez del alineamiento incondicional del Frente Amplio con un candidato de otro país, que fue preso por montar la red de corrupción más grande de la historia continental, y que salió de la cárcel por un tecnicismo legal. Pero acá queremos ir más a fondo. Hay una teoría creciente entre los grupos de izquierda “ilustrada” a nivel regional (y también en el primer mundo) que están desempolvando miradas que se creía saludablemente perimidas. Hablamos de la visión que equipara la lucha política actual en una especie de cruzada entre civilización y barbarie, algo a la manera de lo que planteaba Domingo Sarmiento, pero dos siglos después, en la era de internet, y con agujeros dialécticos dignos de un queso suizo.
¡Bien por el ministro Lema!
SEGUIR Introduzca el texto aquí Qué es lo que interesa? ¿Qué se mantenga la Coordinadora Popular y Solidaria o que los alimentos lleguen? Si lo que interesa es que los alimentos lleguen, estamos trabajando en el fortalecimiento de su distribución”, afirmó el ministro de Desarrollo Social, Martín Lema, a raíz de la polémica desatada con la citada “coordinadora”. Lo cierto es que el diferendo entre esa “organización social” y el Ministerio de Desarrollo Social puso al descubierto la forma en que venía funcionando la Coordinadora. En primer lugar, se opusieron a entregar la información de que ollas atendían con los recursos que recibían. En segundo lugar, pretendieron burlarse del Ministerio brindando una información diferente a la que le habían solicitado y que ya era pública. En tercer lugar, brindaron la información fuera de plazo en otro acto de desafío a la autoridad. En cuarto lugar, fue totalmente inconsistente la información suministrada, con “errores” que llaman poderosamente la atención. Y en quinto lugar, posaron de victimas cuando el Ministerio de Desarrollo Social decidió, como evidentemente debía, canalizar la ayuda social a las ollas y merenderos por otras vías. El caso es bien sintomático, además, porque termina con los privilegios de algunas organizaciones pretendidamente omnipotentes e intocables por poner en su nombre el dos de la muestra de la sensibilidad nacional; “popular y solidaria”. Poniendo por delante las necesidades de la población más vulnerable, esta organización pretendía mantener un poder de facto absurdo sobre la distribución de alimentos a ollas y comedores, algo aberrante desde todo punto de vista, salvo, claro está desde el mundo paralelo de la izquierda vernácula.
Duele Montevideo
SEGUIR Introduzca el texto aquí Para usar una expresión en boga entre políticos y aficionados a las redes sociales: Duele Montevideo.
Campaña de la izquierda
SEGUIR Introduzca el texto aquí Desde la campaña electoral del 2019 hay un discurso extendido en la izquierda que sostiene que un gobierno de Lacalle Pou apoyado en los partidos de la Coalición Republicana (CR) solo puede ser autoritario, poco democrático y contrario a los intereses del pueblo. Es una campaña que ha ido tomando diversas formas y que también se ha preocupado por ganar terreno a nivel internacional. Un ejemplo de esto son las declaraciones de la semana pasada a un medio digital capitalino de la ex presidente Dilma Rousseff de Brasil, que señaló que existe una “onda conservadora” en América Latina, de la que forma parte el gobierno de la CR, caracterizada por gobiernos que no tienen compromiso con la “desigualdad, el crecimiento económico y la democracia”.
Lo deplorable y lo honroso
SEGUIR Introduzca el texto aquí Al regresar el pasado domingo de una breve licencia con los hijos, el Presidente de la República se topó con que su encargado de seguridad debía marchar incomunicado por pedido de la Fiscal de Flagrancia de 12º Turno, Dra. Gabriela Fossati. El trámite se cumplió sin chistar.
Bochorno internacional
SEGUIR Introduzca el texto aquí La información era completamente contradictoria con la posición internacional de Uruguay. Decía que Ucrania acusaba a nuestro país de formar parte de un “crimen colectivo” contra su integridad territorial, por haber enviado un representante a observar los referéndums organizados por Rusia en las zonas ucranianas ocupadas. Pero rápidamente se aclaró el asunto. En realidad, el uruguayo que oficiaba de observador internacional, Sebastián Hagobian, no forma parte del gobierno nacional, sino que es dirigente de Asamblea Uruguay (AU), el sector del exvicepresidente Astori, y también integrante de la comisión de asuntos internacionales del Frente Amplio (FA) y de la división de relaciones internacionales y cooperación de la intendencia de Montevideo (IMM).
Una bola que no es de nieve
SEGUIR Introduzca el texto aquí Ya hemos hablado en esta página del penoso papelón internacional a que nos sometió el Frente Amplio, con la visita de Sebastián Hagobian a Ucrania, arrogándose una falsa representación uruguaya para avalar un referéndum trucho forzado por el país invasor.
Entre ollas y fanáticos
SEGUIR Introduzca el texto aquí Son necesarias las “ollas populares”? ¿Se trata de una respuesta saludable de la sociedad a una crisis puntual? ¿O acaso son otra muestra de la capacidad de la oposición de manipular cualquier cosa con tal de atacar al gobierno?
Actitud antipatriótica
SEGUIR Introduzca el texto aquí Que el Frente Amplio ha tenido una actitud antipatriótica desde marzo de 2020 es algo que a esta altura del partido no amerita mayor controversia. Sus acciones hablan claramente por sí mismas. Desafió la estrategia de la libertad responsable frente a la pandemia pidiendo en documentos oficiales y por voz del expresidente Vázquez la cuarentena obligatoria, organizó una caceroleada por las dudas contra el gobierno a los pocos días de declarada la emergencia sanitaria. Entiéndase bien, que el principal partido de oposición tenga una actitud combativa con la Coalición Republicana gobernante es por demás razonable y está dentro de las reglas del juego democrático.