Tolosa: la nueva estrategia basada en "las siete R" ante precios, la "timidez" del Banco Central y el dólar que complicó

El presidente del BCU, Guillermo Tolosa habló sobre la política monetaria de Uruguay y afirmó que uno de los desafíos históricos para el país fue el desanclaje de las expectativas de inflación

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Guillermo Tolosa, presidente del Banco Central (BCU)
Foto: BCU.

El presidente del Banco Central (BCU), Guillermo Tolosa expuso en el ciclo Governor Talks, en el marco de las reuniones de primavera (en el hemisferio Norte) del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), donde habló sobre la política monetaria de Uruguay y afirmó que uno de los desafíos históricos para el país fue el desanclaje de las expectativas de inflación debido a la falta de credibilidad de la autoridad monetaria. También se refirió a la preocupación que generó la baja del dólar a comienzos de año y la estrategia de "las siete R" que aplica el BCU para mejorar el combate al aumento de precios.

"Las expectativas han permanecido desancladas (de la meta de inflación) durante 20 años", dijo y agregó que "es una advertencia para otros bancos centrales que enfrentan problemas de credibilidad y tienen expectativas desancladas, sobre cuánto tiempo esta situación puede persistir".

Expectativas de inflación elevadas llevan a tener altas tasas de interés para anclarlas, fenómeno que en Uruguay, según Tolosa, ha concluido en que "las empresas están menos apalancadas que sus pares (en otros países), y a un crecimiento más bajo respecto a sus pares y menos oportunidades de expansión, algo que ha ocurrido en los últimos 20 años".

A su vez, las personas no confiaban en el peso uruguayo, utilizaran al dólar en su lugar y contribuyeran de esa manera "a la debilidad en los mecanismos de transmisión" de la política monetaria, lo que llevó a que fuera "realmente difícil que la política monetaria tuviera impacto", explicó Tolosa.

"En resumen, la foto de la macroeconomía en Uruguay era mucho menos optimista de lo que debería haber sido, dadas las sólidas instituciones y la credibilidad en otras áreas de la política económica, debido a algunos de estos problemas en la política monetaria", indicó el presidente del BCU.

En ese contexto, Tolosa contó que cuando llegó a presidir el Central, en marzo del año pasado, se propuso revertir la situación pero "fue un desafío porque nadie creía que el BCU podía alcanzar su meta". Las expectativas de inflación oscilaban entre el 6%, 7% y 8%, mientras que el objetivo que el Central se había marcado era de 4,5%. "Eso venía sucediendo desde hace un tiempo y al fin y al cabo, no había condiciones macroeconómicas que justificaran esa inflación: no hay financiamiento monetario del déficit (fiscal), no había una economía ´sobrecalentada´, así que es una falla de coordinación. La sociedad se encuentra con una inflación más alta que la óptima y los hacedores de política no encontraban una respuesta a ello", explicó.

Tolosa planteó que entendieron que la comunicación sería la clave para liderar la estrategia. "Fuimos muy incisivos en subir las tasas de interés ante la depreciación del peso -y el fortalecimiento del dólar- en esa oportunidad, y eso, junto a algunos ciclos de ajustes (de tasas) previos, creó un track record. Basándonos en ello, redoblamos nuestros esfuerzos en comunicación", indicó.

"Las siete R" y la "timidez" del Banco Central

Tolosa explicó que el BCU empezó una "revolución" basada en siete R: la reevaluación del papel de la comunicación, el rebranding, la reorientación de los recursos en la investigación, reescalar el departamento de Comunicación, la reconversión profesional con foco en ciencia del comportamiento, el rediseño de los procesos y el replanteo de la estrategia de comunicación.

A partir de ello, Tolosa dijo que empezaron a tener resultados, con expectativas de inflación que bajaron "muy rápido", que están ancladas "por primera vez en 20 años" y con tasas de interés que "bajaron en forma significativa".

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Guillermo Tolosa, presidente del Banco Central.
Foto: Banco Central.

En relación al replanteo de la estrategia de comunicación, el jerarca apuntó que en Uruguay el BCU había sido "tímido" en su forma de comunicar porque la autoridad había fallado en cumplir su objetivo durante "mucho tiempo". A su vez, dijo que la estrategia bajo su dirección responde a "llamar la atención" y hacerse recordar en un contexto de "aluvión de información".

De acuerdo con el jerarca, si bien el BCU tiene "el monopolio de la política monetaria", son "competidores en el mercado de las ideas", por lo que buscan captar esa atención. "Los métodos que usábamos en el pasado ya no sirven, no dan la talla. Necesitamos ser más creativos, más innovadores, usar más medios de comunicación para ser conocidos y recordados", reflexionó.

Tolosa dijo que "no es fácil romper con esa cultura" y contó que los más veteranos le decían en forma irónica si se "daba cuenta de que cada vez que había un presidente del BCU que hablaba tanto era porque Uruguay estaba por tener una crisis financiera".

En el país, "el pasado y el status quo tienen un peso enorme. Hay una gran fuerza gravitacional, y para romper hábitos y romper conductas, es mejor que tu discurso sea poderoso y fuerte", dijo el jerarca.

En ese sentido, Tolosa recordó la gestión del anterior presidente del BCU, Diego Labat que en el año 2020 cambió el instrumento de política monetaria al pasar de utilizar agregados monetarios a la tasa de interés. "No había gente en la calle con pancartas pidiendo que 'por favor se cambie a la tasa de interés (como instrumento) de una vez'. (Aún así) él tenía el carácter para adoptar un régimen de metas de inflación en toda la regla, que le vino muy bien al país, pero solo después de los hechos la gente se da cuenta de ello", apuntó.

Para el presidente del BCU, lo mismo ocurre en su gestión con la comunicación. "La literatura económica sabe hace 20 años que la comunicación es crítica (en la política monetaria), las esferas políticas lo saben desde hace un tiempo. (El expresidente de la Fed, Ben) Bernanke mismo dijo que la política monetaria son 98% palabras y 2% acción. Pero en Uruguay, por supuesto, nadie era consciente de ello", indicó y contó que desarrolló esas ideas durante su paso por el FMI.

Asuncion de Ana Claudia de los Heros como vicepresidenta del Banco Central
Guillermo Tolosa, presidente del BCU. ND 20250429, foto Ignacio Sanchez - Archivo El Pais
Ignacio Sanchez/Archivo El Pais

La solidez de Uruguay

Por otro lado, Tolosa habló sobre la macroeconomía del Mercosur y dijo que durante los últimos 25 años ha estado llena de incertidumbre, también a nivel político, por lo que "el marco se ha organizado en torno a la gestión estratégica del riesgo como el ancla de la política, esto es: la política fiscal, la gestión de la deuda, la política monetaria y la gestión de las reservas".

De acuerdo con el jerarca, ese principio rector "ahora está dando sus frutos, porque es en los momentos de estrés que se exponen las vulnerabilidades". A su vez, estas "amplifican los shocks externos (dado que) los tipos de cambio de los países vulnerables, con enormes déficits de cuenta corriente son los que se deprecian más, lo que complica el accionar de la política monetaria y la hace más procíclica".

Sin embargo, en países como Uruguay, "con un marco sólido, no tenemos ningún desequilibrio externo por ejemplo, el tipo de cambio transmite estos shocks externos de una manera más moderada, lo que hace que la respuesta de la política monetaria sea menos abrupta y menos procíclica", detalló.

En relación al dólar, Tolosa consideró que "hay una remodelación fundamental del riesgo y de las condiciones de arbitraje entre las tasas en pesos y las tasas en dólares", por lo que lo que pensaban que "eran tasas neutrales en el pasado, crearon un incentivo considerable para los cambios de portafolio en favor de nuestra moneda local. Eso creó una presión de apreciación significativa (del peso uruguayo) hasta que estalló la guerra" en Medio Oriente. Esa presión provocó "problemas significativos en diciembre y enero porque ya estábamos en un nivel muy alto de precios internos medidos en dólares" y esos altos costos en dólares podían "complicar a algunas empresas exportadoras y llevarlas a la quiebra".

Según dijo Tolosa, si bien es un proceso que llevará una década o más, "la gente está cambiando depósitos en dólares a pesos" uruguayo: "está sucediendo" señaló.

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