Jueza definió que Moisés siga en arresto domiciliario para favorecer su tratamiento; la Fiscalía apeló

Semanas atrás el equipo fiscal había reportado tres incumplimientos, luego Moisés tuvo un episodio de salud mental e inició un tratamiento psiquiátrico; la magistrada ponderó que, desde que lo inició, cumplió tanto con la medida como con las indicaciones médicas

Moisés, joven que mató a su padre tras años de abusos, durante audiencia por el homicidio.
Moisés, joven que mató a su padre tras años de abusos, durante audiencia por el homicidio.
Foto: Estefanía Leal/El País.

La jueza María Noel Odriozola valoró que Moisés Martínez no salió de su domicilio desde que fue dado de alta de la internación y que viene siguiendo el tratamiento que se le fue indicado. Con esos argumentos, mantuvo la decisión de no enviarlo a prisión preventiva y mantenerlo en arresto domiciliario total.

Martínez fue condenado a 12 años de cárcel, pero hasta que la sentencia no se encuentre firme (no lo está porque fue apelada) tiene derecho a ser tratado como inocente y esperar la resolución en libertad. Se lo puede enviar a prisión o imponérsele medidas si se entendiera que su libertad genera algún riesgo (de fuga, de entorpecimiento de la investigación, para la sociedad, etc). En este caso, la jueza entendió que podía haber riesgo de fuga pero este podría ser mitigado con un arresto domiciliario. En el medio, Martínez tuvo un intento de autoeliminación.

En mayo, la Fiscalía de Homicidios reportó que incumplió tres veces la medida y pidió que volviera a prisión. Sus abogados, Rodrigo Rey y María de la Paz Echetto sostuvieron que dos de los casos (de pocos minutos) se debieron a un problema técnico de la tobillera y el más largo (de 29 minutos) se debió a que "estaba ya bajo el efecto de alguna ingesta de psicofármacos, sin comprender mucho cuál era el perímetro", dijo Echetto semanas atrás. Insistieron en que no tenía intención real de fugarse y que tenía que hacer tratamiento psicológico.

Odriozola pidió una pericia psiquiátrica que, según reconstruyó El País, mostró que Martínez debe de ser sometido a un tratamiento con varias líneas de acción, pero que eso no impide que eventualmente pueda ir a la cárcel si continuara con él allí. La jueza valoró que el condenado se encuentra en su casa hace aproximadamente un mes y que no violó la medida y cumplió con el tratamiento, con auxilio de su familia. En ese sentido, consideró que no había motivos —por el momento— para enviarlo a prisión. La Fiscalía que encabeza Sabrina Flores sostuvo que ante el incumplimiento y el resultado de la pericia debió haber sido enviado a la cárcel, motivo por el que apeló la resolución.

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