Uruguay se vive un boom de vehículos eléctricos 0 kilómetro, cuya venta en lo que va del año duplica a la de 2025 y en mayo de 2026 se dio que por primera vez se vendieron más eléctricos que vehículos a combustión, según datos de la Asociación del Comercio Automotor (ACAU). Ahora, hay otro mercado incipiente: el de venta de vehículos eléctricos usados.
Según los datos de la ACAU, los primeros vehículos eléctricos llegaron a Uruguay en el año 2015 en forma muy puntual, y en 2018 empezaron a arribar en mayor cantidad en un proceso gradual.
Esto significa que la mayoría de los compradores de estos vehículos los tienen desde hace menos de 10 años, por lo que el parque de reventa es pequeño, aunque altamente demandado. Según los operadores del sector consultados por El País, al menos por ahora, hay una baja depreciación de los vehículos eléctricos usados en comparación con los usados a combustión.
Ignacio Paz, gerente general de ACAU, afirmó que es difícil hacer proyecciones sobre este nuevo mercado en Uruguay, debido a que, precisamente, es bajo, pero destacó que los precios dependen fundamentalmente del estado de la batería.
Omar Daneri, gerente general de la automotora Santa Rosa (que comercializa vehículos híbridos o eléctricos como Xpeng, Zeekr, GWM, Omoda-Jaecoo, Changan, Renault, Nissan, entre otros) confirmó a El País que “nosotros compramos todos los autos eléctricos o híbridos usados que podemos; son pocos pero es un mercado que buscamos activamente”.
De hecho, Santa Rosa tiene publicidad para captar ese mercado, porque esos vehículos son muy demandados y, según palabras de Daneri, “vuelan” en la venta al público. Generalmente, quienes venden es porque se compran un vehículo eléctrico nuevo, siendo muy difícil que vuelvan a los de combustión.
Consultado por los precios de reventa, Daneri no quiso precisar, dado que es muy variable, dependiendo de la marca, estados de la batería, kilometraje y demás, pero sí confirmó que su depreciación es mucho menor que los vehículos a combustión.
Otras fuentes del sector, señalaron —solo como referencia— que un eléctrico usado se puede vender hoy entre un 10% o 25% por debajo de un cero kilómetro equivalente, si la bateria está en buen estado. En cambio, por ejemplo, la depreciación de un vehículo usado, en comparación con uno equivalente nuevo, puede estar en el 40% (siempre dependiendo de la marca, modelo, estado del mismo, kilometraje, etcétera).
“Los autos a combustión han perdido mucho su valor; tuvieron que bajar de precio porque los vehículos chinos eléctricos e híbridos son muy competitivos y entraron con precios muy agresivos”, dijo Daneri. El mayor impacto se ve en las SUV de entre US$ 20.000 y US$ 30.000, agregó.
Otra empresa del sector automotor consultada por El País, que prefirió no ser mencionada, afirmó que la mayor parte de los negocios de compra-venta de autos eléctricos o híbridos usados (dentro de su escaso volumen), se da a través de plataformas como Mercado Libre.
El ejecutivo observó que en Montevideo en este momento hay más de 150 publicaciones de autos eléctricos usados, siendo BYD la marca que más aparece. También los hay JAC y Geely, entre otras.
Las baterías
Paz consideró que muchos temores sobre los autos eléctricos, en cuanto a que las baterías no tienen suficiente energía o similar, se han ido atenuando entre los consumidores, y que éstos aprendieron que conviene cargar sus vehículos en sus hogares.
De hecho, la clave de este mercado está justamente en saber usar la batería. Al respecto, recordó que un equipo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (UdelaR) investiga sobre cómo medir la durabilidad de las baterías de los vehículos eléctricos, cómo reciclarlas, darles una segunda vida, y potenciar su uso.
Esto a partir de que se calcula que miles de toneladas de baterías de litio serán incorporadas al mercado uruguayo con la expansión de la movilidad eléctrica en los próximos años.
Es de prever, por ende, que las consultas sobre el estado de las baterías, su durabilidad, seguridad y demás, se potencien, por lo que será fundamental que haya más técnicos en esta materia.
La batería de un auto eléctrico tiene generalmente una garantía de ocho años y una duración de unos 15 años en el país. Es decir, se va degradando de a poco (carga menos o más lento), notándose esto más claramente a partir de los 10 años, según las fuentes consultadas.
“En esa situación, hoy en día no conviene cambiar la batería, sino el auto”, advirtió Daneri, consciente de que en unos años la realidad puede mutar, a medida en que las baterías cuesten menos y duren más.
Por lo pronto, los consumidores han aprendido que no importa tanto la devualuación que tenga o no el auto eléctrico que compraron, dado que ya recuperaron la inversión con el ahorro en el gasto en combustible que hicieron.
Al decir de Daneri, “el ahorro que tuviste en 10 años en combustible, pagó varias veces el auto eléctrico”. Y fue más drástico: “Con ese ahorro, podés tirar a la basura el auto eléctrico, porque ya ahorraste plata. Los uruguayos entendieron eso”.
“No sé cuánto va a costar mi auto en cinco años, pero como ya lo amorticé al 100%, no me importa, eso piensa la gente y piensa bien”, recalcó, acotando que es difícil hacer proyecciones por los cambios inesperados que tendrán las nuevas tecnologías a futuro, que modificarán las dinámicas de los mercados.
Por otra parte, no existe aún un mercado de autos usados de 10 años para atrás en el país, lo que genera más incertidumbre en cuanto a las proyecciones de depreciación.
Pero sí la caída de precio será mucho más rápida cuando el precio del cero kilómetro equivalente baje.
Entre los principales aspectos que miran los compradores, además del estado de la batería en sí —que es crítico—, está su garantía y representación oficial. Los expertos señalan que, en términos generales, un vehículo con 80.000 kilómetros y batería al 93% puede ser mucho más interesante que otro con 50.000 kilómetros, pero con una batería al 78%.
Símil con el celular
Si no importa tanto el valor de reventa, ¿por qué se estima que el mercado de los usados eléctricos aumentará? Básicamente, porque hay mercado para todo, contestaron las automotoras consultadas.
Un símil que suele mencionar la industria es el de las computadoras o celulares. “Hay quienes pasan sus celulares a sus hijos, los venden o los entregan como parte de pago para comprar uno nuevo. Y siempre hay alguien que los compra; le va a durar menos años y llegará un momento en que no servirá, pero ese mercado está y se deprecia menos que los autos con combustible. Pienso que lo mismo ocurrirá con los autos eléctricos”, dijo Daneri.
En otros países se ha avanzado en certificaciones independientes que especifiquen las características de los kilometrajes, la autonomía de las baterías, los módulos reemplazados y la degradación, entre otros factores, a fin de reducir la incertidumbre del comprador.
En Uruguay, los operadores del sector calculan que recién para el año 2031 se va a desarrollar más el mercado de la compra-venta de autos eléctricos usados, aunque el movimiento ya comenzó.
Algunos precios de vehículos eléctricos usados
BYD New: Una plataforma de comercio electrónico ofrece, entre sus muchos vehículos usados, un auto eléctrico BYD New E2 2025 Gs, con 20.000 kilómetros, por US$ 21.900.
BYD Yuan Pro: La misma plataforma de comercio electrónico exhibe para venta un automóvil BYD Yuan Pro 2025 EU Gs, que tiene unos 11.000 kilómetros, por US$ 27.990.
Geely Coolray: Entre las propuestas de venta en plataformas de ecommerce, hay un auto Geely Coolray 2022, 1.5t Gf, que tiene unos 24.800 kilómetros, por el que piden unos US$ 20.000.
Dongfeng NamMi: Otro de los vehículos usados en platraformas es el Dongfeng Nammi de 2026, con solo 2.200 kilómetros, que se ofrece por US$ 18.990.
JMC Jmev Ev3: El JMC Jmev Ev3 es uno de los eléctricos más vendidos en 2026. Un usado del año 2026 con 10.000 kilómetros, se ofrece en plataformas de ecommerce por US$ 14.990.
Tesla Model Y: Tesla desembarcó recientemente en Uruguay, su Model Y Long Range se vende 0 kilómetro por US$ 41.490. Pero hay usados en venta. Uno de ellos con 59.000 kilómetros está a US$ 37.990.