Oddone y su provocación a los empresarios: "Se han acostumbrado" a que el Estado "asegure" cosas que no debería

En tono amable pero afilado, el ministro apuntó que hay una “mezcla de ingenuidad y cinismo”, porque “piden un Estado más barato, pero más recursos para ellos”, lanzó a los distintos sectores.

Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, durante un evento de la Liga de Defensa Comercial.
<br/>Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, durante un evento de la Liga de Defensa Comercial.<br/><br/>
Foto: Leonardo Mainé/El País.

El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, invitó a reflexionar sobre el gobierno y su relación con el funcionamiento de la economía, porque, a su entender, “no hay una dimensión acabada sobre dónde empiezan las responsabilidades y roles del gobierno y (dónde las) del sector privado”. Afirmó que existe “acostumbramiento” en Uruguay de que el Estado se haga cargo de muchas cosas que no debería. Como ejemplo, citó el valor del dólar, al haber “empresarios que se han acostumbrado que el gobierno asegure certezas y eso no es posible en el mundo en que vivimos”.

“Ese es un ejemplo que propongo de manera provocadora. Detrás de ese ejemplo, hay otros asuntos que no son resposabilidad de la política económica”, afirmó, instando al sector privado a “asumir su parte” y también —parafraesando a Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), que visitó Montevideo hace pocos días— a ser más audaces a la hora de invertir.

Estas declaraciones del ministro fueron realizadas ayer en una charla organizada por la Liga de Defensa Comercial (Lideco), en el hotel Sofitel, ante una audiencia predominantemente empresarial.

“Hace más de 15 años que el FMI no venía a Uruguay y el mensaje de Georgieva fue ‘tomen más riesgo’”, agregó Oddone, reafirmando que “el sector público y el privado no están concientes de que ya estamos en otra zona”, en cuanto a que los indicadores macroeconómicos del país permiten tomar decisiones no tan conservadoras. De hecho, Uruguay tiene grandes desafíos pero cuenta con el riesgo país más bajo de la región. “La prima de riesgo es baja y es el piso de todos los intereses a los que el privado se somete”, destacó. Asimismo, el país ha logrado desarrollar mecanismos para amortiguar y gestionar los shocks exógenes. Y, según destacó, “la política económica permite que el sector privado pueda concentrarse en los negocios” (lo que no ocurre en otros países, como Argentina).

En ese marco, Oddone recordó que el 80% de la inversión del país es privada y que es precisamente ese sector el que debe seguir impulsando su agenda, porque la responsabilidad del Estado es desarrollar la política pública generando estabilidad económica y definiedo incentivos, pero no puede sustituir o tomar el rol de los privados.

Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, durante un evento de la Liga de Defensa Comercial.

Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, durante un evento de la Liga de Defensa Comercial.
Foto: Leonardo Mainé/El País.

“Hay que trabajar en lo macroeconómico, hacer un manejo prudente, no austero”, porque “austero puede producir escenarios recesivos innecesarios”, acotó. El gobierno “tiene un programa de consolidación fiscal para dar certeza al sector privado, a pesar de las diversas demandas por más gastos”, señaló.

Oddone dijo que las reservas del país son altas (entorno a 20% del Producto Interno Bruto) y que la inflación está controlada, lo que permite acuerdos salariales a cinco años. “Eso es inédito”, dijo. “Más de 10 años con esos frentes bajo control, deben llevar a pensar de otra manera. Hay que salir de la situación autocomplaciente o del lamento permanente y jugar el partido con más riesgo”, espetó.

"El partido no es el tipo de cambio"

Oddone destacó que en años previos se trabajó más en el orden y en la estabilidad, y no tanto en la competitividad. “Ahora sí es foco, para que los empresarios tengan no solo certezas, sino menores costos”, afirmó.

“El partido no es con el tipo de cambio”, lanzó en el entendido de que muchos empresarios se centran en el precio del dólar para sus negocios, cuando “la política que genera productividad y que pretende hacerlo abaratando la economía, sería injusta y con probabilidad de que se vuelva a los cambios múltiples y dobles mercados. Ese no es el camino correcto”.

En tal sentido, Oddone propuso trabajar en los costos de la energía, en logística (hizo mención a los conflictos en el puerto de Montevideo), en la reforma del sistema financiero y en el relacionamiento del contribuyente con el sector público. “Una reforma del Estado es compleja, hay muchos intereses creados”, reconoció y derivó en el proyecto de ley de Competitividad, a estudio en el Parlamento, con sus ejes en desburocratizar, promover el comercio exterior, mejorar condiciones de competencia de las empresas y reducir el costo de vida.

“Muchas de las personas que me dicen que hay que bajar el costo del Estado, los tengo sentados en mi mesa, pidiéndome cosas para ellos que el Estado les tiene que dar. Los únicos que no vienen a mi oficina son los chiquilines que viven en los cantegriles, todos los demás pasan para pedirme algo”, lanzó el ministro.

Sobre las cláusulas indexatorias incluidas en acuerdos salariales y en contratos del Estado con privados, reiteró que “son parte de un resabio de una economía inflacionaria”.

En determinado momento de su discurso, Oddone volvió a insistir en la idea de que “no puede asegurarle al privado condiciones a largo plazo, porque el sector privado lo sabe hacer mejor que yo. Hay mecanismos de aseguramiento, seguros climáticos, mecanismos de cobertura. Los privados tienen que acostumbrarse a la cultura de los seguros”.

“Hay que pensar de otra manera. Bajemos el costo de la burocracia, pero que la gente (la empresa privada) deje de evitar contratar seguros por ser complejos de hacer” agregó.

“La reforma del sistema financiero es el corazón de la ley, lo demás es del sector privado. La ley es para generar condiciones de inversión, pero el sector privado tiene que hacer su parte”, reforzó.

"El mundo de las tasas bajas terminó, hay que asumirlo"

Sobre el crédito, Oddone señaló que en Uruguay representa apenas el 30% del PIB, lo que es “un escándalo” porque para una economía del nivel de desarrollo como la uruguaya debería ser del orden del 50% del PIB.

El mundo de tasas bajas terminó, hay que asumirlo”, advirtió a los empresarios. Esto ocurre porque la probabildad de que los eventos sistémicos exógenos terminen (como cambio climático y otros fenómenos) es baja. “Por eso hay que avanzar en instrumentos más sofisticados en el crédito hipotecario, en préstamos en pesos, habilitando a que las AFAP coloquen en el exterior”, afirmó. “Hay que salir de la zona de confort, no dinamitando, pero sí animarse a más”, añadió.

Oddone recalcó que el gobierno está generando condiciones de crecimiento, pero piensa que los agentes económicos están siendo demasiado cautelosos: “No querer mostrar los datos también incide en la negociación colectiva”.

“El gobierno está empujando esa agenda (la de la inversión), cuando debería hacerlo el privado”, señaló. Y quebró una lanza a favor de las empresas del sector público, como UTE y Antel, que han logrado la transformación energética y un eficaz sistema de telecomunicaciones. También destacó al Banco República, que asiste a un gran número de clientes que no van al sector privado. “No estigmaticemos a las empresas públicas, que funcionan bien. No tenemos monopolios por capricho”, dijo. “¿Hay espacios para la competencia? Sí, pero hay cosas que llevan a las compañías de nivel alto, que no son oportunistas, a que difícilmente se instalen. Pongamos la discusión del Estado en valor, no ponernos unos contra otros”, agregó.

Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, durante un evento de la Liga de Defensa Comercial.
Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, durante un evento de la Liga de Defensa Comercial.
Foto: Leonardo Mainé/El País.

Oddone repasó los riesgos externos, entre ellos, la crisis del multilateralismo, aranceles artibrarios, controvertidos sistemas previsionales basados en impuestos, cambo climátivo, precio del petróleo. Y en ese contexto, hizo una apuesta por defender el modelo de convivencia en el país: redistribuyendo más los recursos en seguridad y pobreza infantil. “Si no solucionamos eso, la inversión que puede llegar al país está en riesgo”, alertó.

"El objetivo no es ser baratos, sino más productivos"

No vamos a ser nunca un país barato. Los costos fijos son muy elevados para un país de unos 3 millones de habitantes. No tener densidad de población es carísimo. Es imposible que un país pequeño sea barato, menos si no está integrado en una red externa coordinada. Luxemburgo, por ejemplo, sí está integrado (a la Unión Europea) y se distribuyen sus costos con otros países Hay que competir con calidad, no bajando los salarios. El objetivo no es volvernos más baratos, sino más productivos”, concluyó Oddone.

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