Uruguay tiene un "atraso muy grande" en términos de competencia, según alertó asesor del MEF: las reformas que vienen

El economista Álvaro Lalanne sostuvo que el reducido tamaño del mercado uruguayo amplifica los problemas de competencia y defendió el proyecto de ley de Competitividad y reducción del costo de vida, a estudio en el Parlamento

Álvaro Lalanne (MEF), Laura Alfaro (BID), Jessica Roldán (CAF), Martín Rama (ex BM)
Álvaro Lalanne (MEF), Laura Alfaro (BID), Jessica Roldán (CAF), Martín Rama (ex BM)
Estefanía Leal, El País.

Las reformas microeconómicas que impulsa el gobierno deben ser vistas como “procompetitivas”, indicó Álvaro Lalanne, asesor del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), quien además fue convocado por el titular de la cartera, Gabriel Oddone, para colaborar en el diseño e implementación del proyecto de la "Ley de competitividad y reducción del costo de vida”, a estudio en el Parlamento.

El economista destacó la competencia como condición fundamental para la asignación eficiente de recursos y como lo que permite generar mayor productividad e impulsar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Al participar de las 41° Jornadas Anuales del Banco Central (BCU), Lalanne consideró que en Uruguay los asuntos de competencia son más importantes que en muchos otros países de la región, dado que el tamaño de este mercado amplifica los problemas.

De acuerdo con Lalanne, Uruguay tiene un atraso muy grande en términos de competencia, por lo que indicó que la reforma planteada en el proyecto de ley trata de lograr un mejor marco para la institucionalidad de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia.

El proyecto de ley propone que la Comisión sea un organismo descentralizado, es decir, que deje de estar bajo la esfera del MEF. Plantea separar las funciones dentro de la Comisión y que haya un departamento de investigación, mientras que los comisionados (que pasarán a ser directores del ente) decidirán si existen o no conductas anticompetitivas en los casos que se estudien.

Lalanne explicó que a la Comisión se le otorgarán más recursos y tendrá una activa participación en los procesos licitatorios de algunos sectores, además de que se crearán incentivos para estimular las buenas prácticas en el mercado. Asimismo, se prevé generar un “sistema judicial eficiente”, aunque el MEF considera que todavía no existen las bases para ese paso, según dijo el asesor.

Álvaro Lalanne, Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).jpg
Álvaro Lalanne, Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).jpg
Estefanía Leal, El País.

En el proyecto normativo a estudio, se plantea también una modificación del sistema de concentraciones económicas, que implica bajar el umbral para que más fusiones y adquisiciones pasen por el examen de la comisión, con el fin de aumentar la eficiencia, según fundamentó.

Otro de los cambios planteados es la separación del sistema de investigaciones y fortalecer la capacidad investigativa de la Comisión. “Todo eso va a generar un mercado más cuidadoso respecto a sus prácticas competitivas”, proyectó Lalanne, anunciando además que habrá ajusten en el régimen sancionatorio.

Monopolios en Uruguay

Por su parte, Martín Rama, ex economista jefe del Banco Mundial (BM) —quien participó del panel en el BCU junto a Lalanne, Laura Alfaro del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Jessica Roldán del Banco de desarrollo de América Latina y el Caribe-CAF— puso el foco en que Uruguay tiene lugares y sectores de la economía en los que aún no hay suficiente competencia. “Hay monopolios, algunos son naturales o tienen sentido, pero otros no”, afirmó.

El economista señaló que aún con monopolios naturales, alrededor de sus infraestructuras —piénsese, por ejemplo, en una red de transmisión eléctrica— puede haber competencia en generación. “En áreas relativamente monopólicas, podríamos estar haciendo más”, lanzó Rama y mencionó a UTE como ejemplo de una de las empresas públicas con un largo camino por delante para avanzar hacia un mercado con mayoristas. “Ahí hay un área de competencia en la que, sin afectar el monopolio básico de la red de transmisión, hay bastante para hacer”, resumió, en alusión a los proyectos de hidrógeno verde o data centers que podrían sumarse a UTE.

Economista Martín Rama.
Economista Martín Rama.
Estefanía Leal, El País.

“En Uruguay, toda la energía es fuente de ingresos del Estado, sin exagerar mucho, tenemos la mejor matriz energética del mundo que nos debería dar la electricidad más barata y tenemos casi la más cara de América Latina”, afirmó. “Esto es porque usamos a las empresa púbicas como entes recaudadores" y " hacemos lo mismo con los combustibles”, remató.

Finalmente, Rama propuso que el Estado uruguayo “sea flaco pero eficiente” y planteó que se aproveche más la digitalización para, justamente, alivianar la estructura estatal. “Con el e-government, no se necesitan tantas oficinas públicas”, remarcó.

Planteos del BID y de la CAF

De su lado, Laura Alfaro, economista jefe y consejera económica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) —también integrante del panel— comentó que los problemas de competencia y de concentración de mercados (debido a la existencia de pocas empresas) son comunes a los países de América Latina, lo que los distingue de los más avanzados.

Advirtió que la falta de competencia es notoria en gran parte de los sectores (servicios, telecomunicaciones, manufactura, retail, etcétera), e hizo un llamado a eliminar las barreras entre los países para ayudarse a crecer. En ese sentido, Alfaro consideró que en la mayoría de los países hay sobrerregulaciones sin haberse hecho buenos análisis de costo-beneficio de las leyes, además de tener oficinas de defensa de la competencia con poderes o recursos limitados.

Por su parte, Jessica Roldón Peña, directora de estudios macroeconómicos de CAF, destacó que la competitividad pasa por la investigación y el desarrollo, pero dijo que esta región invierte muy poco por ese concepto, a diferencia de la inversión que realizan los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Además, indicó que el comercio intrarregión en América Latina y el Caribe equivale solo a entre el 12% y el 20% de sus exportaciones totales, frente a casi el 60% de las exportaciones de los países de Asia, donde destacan las zonas de alta integración como el sudeste asiático.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar