La calificadora de riesgo Moody’smantuvo la calificación de la deuda soberana de Uruguay con la nota Baa1, con la perspectiva estable a enero de 2026, informó ayer.
Destacó “los altos niveles de ingresos, la solidez de las instituciones y la eficacia de la gobernanza, demostrada por las reformas fiscales y monetarias en curso”, así como "baja exposición al riesgo de eventos políticos y externos, respaldada por un bajo déficit de cuenta corriente y un alto nivel de reservas de divisas, lo que fortalece aún más la posición crediticia del país".
Asimismo, advirtió que los déficits fiscales mayores a lo previsto derivaron en un aumento de la deuda pública, aunque prevé que la misma se estabilice en torno al 65% del PIB.
"Los riesgos positivos están asociados a la continuidad de las reformas fiscales y monetarias, en particular la estrategia de desdolarización, que, de sostenerse, contribuirá a fortalecer la efectividad de las políticas", dice el informe.
Los riesgos a la baja son la exposición (vulnerabilidad) a shocks climáticos y la posibilidad de que el crecimiento del PIB descienda “si la inversión continúa débil”, afirma.
También señala que Uruguay debería promover mayores niveles de inversión y ayudar a construir un historial más prolongado de cumplimiento de las metas fiscales.