Ineed: metas de asistencia fijadas "no se alcanzaron" e incremento del egreso es "claramente insuficiente"

Este miércoles se presenta el “Informe sobre el estado de la educación 2023-2024”; el instituto de evaluación educativa marcó "logros" respecto a 2019, y "desafíos" con la segregación e inequidad.

Escuela Brasil
Una alumno de la escuela N°17 Brasil camina por el centro de enseñanza pública.
Foto: Fernando Ponzetto/Archivo El País.

El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed) presentará este miércoles de mañana en el Parlamento el “Informe sobre el estado de la educación 2023-2024”, de dos tomos con 300 páginas, al que accedió El País. El documento refleja una radiografía de la escena educativa, que incluye un seguimiento de las metas trazadas al final del gobierno de Luis Lacalle Pou, que impulsó una reforma educativa, la cual está siendo modificada por la actual administración.

“En el período, Uruguay alcanzó logros importantes, tales como la universalización de la cobertura en las edades correspondientes a educación media básica y el incremento del egreso, aunque continúa siendo claramente insuficientes. Asimismo, dichos incrementos fueron de la mano de la reducción de la desigualdad observada en cada aspecto”, concluyó el organismo liderado por Martín Pasturino, Celsa Puente y Javier Lasida.

“Sin embargo, permanecen desafíos muy relevantes en términos de segregación e inequidad. La infantilización de la pobreza es un desafío adicional para el sistema educativo. La articulación interinstitucional parece necesaria en este contexto”, marcó Ineed, en referencia a que del total de hogares con niños, el 25% son hogares pobres. Para revertir la situación, se requiere “no solo un mayor nivel de gasto, sino que deben pensarse junto con un uso más eficiente de los recursos públicos destinados a la educación”, agregó.

Monitoreo de metas fijadas

Uno de los capítulos clave del reporte oficial refiere al seguimiento de metas de acceso, asistencia, trayectos, aprendizaje y egreso en los años 2023 y 2024, pautadas por la administración al comienzo del pasado quinquenio, por lo que se tomaron como valores base los datos de 2019.

El informe concluyó que las metas de acceso “mayoritariamente se alcanzaron o se ubicaron cerca de su cumplimiento” -pese a que se fijaron valores “poco ambiciosos”- salvo las referidas a la proporción de niños en centros públicos con extensión de tiempo pedagógico en escuelas de quintiles 1 y 2, donde se llegó a 23,2% en 2024, cuando la meta fijada para el año era 40%.

Por otro lado, el porcentaje de niños de tres años que asisten a la educación pasó de 75,8% en 2019, a 86% en 2024, por encima de la meta fijada para ese año (85%). El gobierno actual aspira a la universalización de esa franja. En Uruguay, la educación es obligatoria desde los cuatro años, de acuerdo a la ley 18.437.

“La cobertura en las edades teóricas para media básica (12 a 14 años) llegó en 2024 al 99,2% y prácticamente no presenta diferencias según quintiles de ingreso. Puede afirmarse que se alcanzó la universalización”, destacó el Ineed.

Las metas de asistencia, agregó el reporte, “no se alcanzaron y de hecho empeoraron”, en todos los casos, con respecto a 2019. Por ejemplo, el porcentaje de alumnos de primaria pública que asistieron más de 140 días en el año pasó de 88,7% en 2019 a 81,5% en 2024, cuando la meta era 95%.

La situación “más crítica” se vio en el porcentaje de estudiantes de educación media básica de secundaria y UTU que tuvieron menos de 50 faltas en el año, que en 2024 fue de 79,3% y 63,3%, respectivamente, cuando la meta para ambos casos era de 95%.

Si bien la pandemia produjo una suba del ausentismo a nivel internacional, el informe marcó que otros países “lograron revertir” la tendencia creciente del ausentismo crónico (no asisten a 10% o más de los días lectivos) en primaria, algo que “Uruguay aún no ha conseguido”, ya que pasó de 46,1% en 2019 a 63% en 2024.

El crecimiento del ausentismo crónico, “aunque gradual, es persistente y generalizado”, marcó Ineed. Si bien sigue siendo “más frecuente” en las escuelas aprender y en contextos socioeconómicos más desfavorables, en los últimos años alcanzó a otros tipos de centros y contextos medios y altos. Por ejemplo, en 2024, llegó a casi la mitad de las escuelas de quintil 5.

“Si bien el acceso a la educación primaria es universal, la asistencia efectiva no lo es”, destacó el reporte. Según el contexto sociocultural de la escuela la asistencia suficiente (más de 140 días de clase) “varía notoriamente”: en las escuelas de quintil 1 (más vulnerable) llega a 69,7%, mientras que en las de quintil 5 (menos vulnerable) se ubica en 90,8%.

Las metas de promoción de educación primaria y media básica “se alcanzaron, así como también las relacionadas a la reducción de la extraedad en media básica”, concluyó el Ineed. La reforma educativa citada habilitó la repetición solo en segundo, cuarto y sexto de escuela, por lo que se sobrecumplió la meta de promoción en primer año de primaria pública.

“A pesar del descenso de la repetición, la extraedad continúa siendo alta al momento de egresar de la educación primaria pública”, agregó, en referencia a que en 2024 “uno de cada cinco alumnos” llegaba al final del ciclo primario con más edad, con diferencia por quintiles.

Respecto al aprendizaje, las metas fijadas para los alumnos de tercer año de primaria “se cumplieron, al igual que la de lectura entre los alumnos de sexto”. No obstante, entre estos últimos “no se logró” la meta para matemática. En Primaria, se tomó el porcentaje de alumnos en niveles 1 y 2 (menor desempeño), en lectura y matemática, en las pruebas Aristas 2023.

En educación media básica, las metas en lectura estuvieron “próximas a cumplirse”, considerando las pruebas Aristas y PISA, pero no se cumplieron en matemática, con “brechas” de cuatro a nueve puntos porcentuales con las metas. Por ejemplo, el porcentaje de estudiantes de 15 años por debajo del umbral de matemática de PISA fue 56,5%, cuando la meta era 47%.

“Más allá del cumplimiento de alguna de las metas, es importante considerar la desigualdad. En el contexto internacional Uruguay se presenta como uno de los países más inequitativos. En América Latina solamente Panamá presenta niveles de inequidad en PISA 2022 mayores a los de Uruguay”, destacó Ineed.

“A pesar de las dificultades en los trayectos y logros de aprendizaje, la mayor parte de los estudiantes consiguen culminar educación media básica”, agregó el instituto. En cuanto al egreso, se cumplió la meta del porcentaje de adolescentes de 16 años con egreso oportuno de educación media básica, que llegó a 79,9%, por encima de la meta (75%), y de 2019 (67,7%).

Mientras que la meta de jóvenes de 18 a 20 años egresados de la educación media básica, así como de jóvenes de 19 años con egreso oportuno en educación media superior, estuvo “próxima a cumplirse”, y por encima de los datos de 2019.

No obstante, “no pudo alcanzarse” la meta del porcentaje de jóvenes de 21 a 23 años egresados de la educación media superior era de 75% para 2024, cuando fue 53,2%, por encima de 2019 (43,3%). Pero hay “brechas muy importantes” según el nivel de ingreso de los hogares: el egreso de jóvenes del quintil 1 (25,5%) es menor que los del quintil 5 (85,1%).

Pese a esta distancia, el instituto planteó que desde 2006 a 2023, entre jóvenes de hogares de sectores muy desfavorables el egreso “se triplicó”, mientras que entre jóvenes de sectores más favorables, en el mismo período, el egreso “aumentó aproximadamente una cuarta parte”.

Tomando el número global, el egreso "ha aumentado más en los últimos años que en períodos anteriores”, destacó Ineed. De mantenerse la tasa de crecimiento del último quinquenio, “la más alta entre los tres últimos”, la meta de 75% de egreso se alcanzaría en 2035. “Las proyecciones lineales deben interpretarse como aproximaciones, no como trayectorias esperables”, puntualizó el instituto.

Gasto y salario

El gasto en educación, agregó el reporte, fue “creciente” hasta 2019, año a partir del cual se registra una “disminución significativa”. En 2021 recuperó su “tendencia creciente” y en 2023 logró alcanzar un “nivel superior” al de 2019. Mientras que el aumento promedio anual entre 2020 y 2024 fue “levemente mayor” al incremento observado entre 2018 y 2019. En 2024, los salarios reales de los docentes "alcanzan o superan los niveles previos a la pandemia”, marcó.

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