El sindicato de trabajadores del sector financiero, AEBU elevó una nota política a la Estrategia Nacional de Desarrollo en la que propuso la creación de un ecosistema financiero para el desarrollo. Además se realizará un diagnóstico de la realidad del sistema financiero nacional y sus condiciones para el crecimiento sostenible del país.
"A la hora de entender por qué la lógica del sistema financiero uruguayo no coincide con las necesidades del desarrollo productivo, que indefectiblemente tiene un carácter largoplacista y de mayores riesgos, hay varios aspectos que deben tenerse en cuenta", indicó AEBU en un comunicado y agregó: "Uruguay ha consolidado una macroeconomía estable y un sistema financiero solvente, pero que no fomenta las tan necesarias inversiones a largo plazo".
La agrupación resaltó que a nivel internacional se observaron procesos de creciente "financiarización" durante los últimos años que, "en lugar de canalizar recursos hacia la 'economía real', una proporción creciente del capital se orienta a actividades financieras de carácter especulativo, o hacia operaciones de bajo riesgo y rápida rentabilidad".
AEBU consideró que el sector público en Uruguay actúa como "un actor comercial más" y que debido a la falta de un banco de desarrollo especializado, la banca oficial y en particular el Banco República (BROU) actúan bajo la lógica de banca comercial tradicional y regulación procíclica.
El sindicato resaltó algunas de las fallas estructurales que presenta el sistema para lograr los objetivos de innovación y transformación productiva. Uno de ellos es el bajo nivel del crédito bancario con respecto a la economía que hace más de 20 años que se ubica entre el 25% y el 30% del Producto Interno Bruto (PIB), cuando el promedio en América Latina supera el 50% y en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el 150%.
Otro dato expuesto por AEBU que demuestra la alta liquidez del sistema, pero sus dificultades para transformar el ahorro en financiamiento es el de los depósitos bancarios, que son en un 75% a la vista y solo un 25% a plazo. En el caso de los créditos, en los bancos privados el 31% está destinado a familias y en el BROU la cifra alcanza el 46%.
"Como resultado de esta combinación de factores, existe actualmente una importante brecha entre las necesidades de inversión requeridas para una Estrategia Nacional para el Desarrollo, y los instrumentos actualmente disponibles para financiarlas. La discusión sobre la END no puede limitarse a identificar sectores prioritarios o definir objetivos estratégicos, también requiere construir una arquitectura financiera capaz de acompañar dichas transformaciones", concluyó AEBU en su comunicado.
-
Entrevista a vice del Banco Mundial: Uruguay necesita "cierta ruptura" y habrá "tensiones", pero el "riesgo es no hacer reformas"
El rezago de Ancap frente a otras petroleras de la región: lo que reveló un estudio sobre un gas clave para el clima
Ley de Competitividad y las “tensiones” del MEF: “No es una agenda que siempre tenga a las empresas del mismo lado”