El Banco Central (BCU) publicó las minutas (un análisis más amplio) de la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) del pasado martes, en donde consideró que se mantienen los factores de base que han favorecido el escenario desinflacionario en Uruguay. El comité consideró en referencia a la guerra en Medio Oriente que “la historia de episodios bélicos en el mundo sugeriría que los efectos inflacionarios no se prolongarían significativamente en el tiempo. En ese contexto, evaluó asignar mayor ponderación a los factores desinflacionarios en virtud de su mayor probabilidad de persistencia” y por eso el directorio resolvió reducir la tasa de interés de referencia en 75 puntos básicos a 5,75%.
Esto busca “asegurar condiciones que permitan la convergencia de la inflación hacia el objetivo de 4,5% y el mantenimiento de las expectativas alineadas al mismo”, señaló.
El BCU remarcó “la actividad económica muestra un desempeño por debajo de lo esperado. Los indicadores de corto plazo sugieren un crecimiento más lento. El mercado laboral exhibió señales mixtas: en términos desestacionalizados, la tasa de actividad registró un leve incremento (de 64,3% a 64,4%), mientras que la tasa de empleo se redujo marginalmente (de 59,7% a 59,5%). En tanto, la masa salarial real cayó 0,4% desestacionalizado en el cuarto trimestre, explicado por la caída de la cantidad de ocupados, no compensada por el mayor salario real”.
En cuanto a los factores de base que han favorecido el escenario desinflacionario, el Comité evaluó que esa dinámica responde principalmente “al comportamiento de los bienes transables –por la debilidad global del dólar– que se ve reforzada por la estabilidad de los precios de la mayor parte de las materias primas, con la excepción de la carne”.
“Asimismo, se destaca la creciente moderación del componente no transable en un marco de reducción de expectativas de inflación por la consolidación del régimen monetario y el debilitamiento de la actividad económica”, agregó.
“Sin embargo, entre los factores que presionan al alza, están el repunte de commodities (petróleo y otros alimentos), la sequía (que podría acelerar los precios de frutas y verduras), el relajamiento de condiciones monetarias, flexibilización microprudencial y la incertidumbre externa que presiona el tipo de cambio”, enfatizaron las minutas.