El conflicto en Conaprole se perfila a ser similar al del año pasado que tuvo una extensión de nueve meses con paros, actividades intermitentes e incluso el desperdicio de leche en los tambos. El directorio de Conaprole explicó los motivos del cierre de la planta 14 de Rivera que funcionaba como centro de distribución para el norte del país en una conferencia de prensa ayer luego de que la Asociación de Trabajadores y Empleados de Conaprole (AOEC) estableciera un paro de 24 horas. La empresa advirtió sobre posibles faltantes de leche y otros productos durante la semana de carnaval y la asamblea de productores se reunirá para “discutir el futuro de la cooperativa”.
“Vamos a tener una semana de carnaval complicada con mucho faltante de producto”, dijo el presidente de la cooperativa, Gabriel Fernández y agregó: “El centro de distribución de Rivera está cerrado y eso no tiene discusión”.
Por su parte, el sindicato había denunciado que la planta de Rivera generaba unos US$ 300.000 de ganancia mensuales. “Si el sindicato quiere manejar la planta, nosotros le damos el edificio en comodato con el equipamiento incluido. Que consigan la leche y que ganen esos US$ 300.000 por mes y tengan en operación la planta. Nosotros no la podemos hacer ganar”, dijo Fernández.
“Vamos a volver a lo que fue la gestión el año pasado con una serie de desabastecimientos en la zona del norte y con entregas en forma inadecuada”, dijo el secretario general de AOEC, Luis Goicochea luego de una reunión con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y agregó: “Conaprole es muy complicado a la hora de avanzar en la negociación y dilata los temas”.
Sobre el futuro del personal, la empresa aún negocia la reubicación de unos cinco funcionarios de 13 que se encontraban trabajando ya que otros fueron reubicados y aceptaron despidos incentivados. El vicepresidente de Conaprole, Alejandro Pérez, dijo que, “el gobierno está preocupado por los 25.000 pesistas, los salarios mínimos en Conaprole superan en tres o cuatro veces ese salario”.
El proceso
El camino hacia el cierre definitivo fue más bien una travesía. Conaprole anunció en julio del año pasado que en octubre cesaría las actividades en la planta 14 de Rivera por una reducción de entre el 40% y 50% de su producción. Esto despertó el malestar del sindicato ya que el cierre implicaba la relocalización de unos 22 trabajadores. Como alternativa, la empresa propuso trasladar la producción y la mano de obra de Rivera al Complejo Industrial de Montevideo (CIM).
El sindicato comenzó con medidas de paro y trabajo a reglamento (que implica no realizar horas extras ni cambiar de turno) y la empresa decidió adelantar el cierre a agosto de 2025 luego de concretarse la asamblea de productores, denominada “Asamblea de los 29”. El MTSS intervino en varias instancias bipartitas y tripartitas hasta llegar a octubre cuando la empresa decidió establecer un centro de distribución de productos para los departamentos de Artigas y Rivera.
El presidente de la cooperativa consideró que “el tema se agotó” debido a que el MTSS planteó cuatro propuestas que fueron aceptadas por la empresa pero no por el sindicato. “No hay mucha imaginación para generar más alternativas y por ende resolvimos el cierre del centro de distribución”, dijo.
“Era una planta que no tenía ningún tipo de andamiento”, dijo Fernández ayer y agregó: “No hace falta que yo les diga cómo se están dando los cierres en Uruguay en este último año, a diferencia de lo que hizo Conaprole, que lo avisó con seis meses de anticipación”.
Por otra parte, el sindicato solicitó mantener un encuentro tripartito y el titular del MTSS, Juan Castillo, citó a la empresa. “No podemos discutir algo que ya venimos discutiendo desde hace 10 meses, lamentablemente de forma infructuosa”, dijo Fernández. “Estas condiciones laborales no las soporta ninguna empresa”, añadió.
Las pérdidas
Según un informe de calificación de Moody’s presentado al Banco Central (BCU), la producción anual de Conaprole es de aproximadamente 1.500 millones de litros de leche, que equivalen al 72% del producto en Uruguay. Para el año fiscal 2025/2026 la cooperativa tiene previsto aumentar el volumen de ventas al exterior un 5%. Para los últimos doce meses a enero 2025, las ventas se ubicaron en US$ 1.250 millones aunque el volumen de leche fluida tuvo una caída interanual de 5%.
A raíz del conflicto que se extendió durante la segunda mitad del año pasado, Conaprole denunció el desperdicio de 300.000 litros de suero. Ahora, la cooperativa dijo por los paros tuvo la pérdida de 10.000 litros de la leche chocolatada Lactolate en febrero.
Por otra parte, el director de Conaprole, Juan Javier Parra, indicó que la cooperativa está integrada por un 70% de pequeños y medianos productores familiares y que en enero debió reducir el precio de la leche que se les paga en un 6%, en un contexto de fuerte crisis de la industria láctea nacional y la importante presencia de productos importados en las góndolas uruguayas.
Los directores de Conaprole recordaron la misión oficial a China encabezada por el presidente de la República, Yamandú Orsi, donde visitaron la planta de la empresa Yili Group, que realiza los procesos de forma automatizada con nuevas tecnologías.
Sin embargo, el presidente de la cooperativa recordó la pérdida de un cliente chino a quien no pudieron venderle manteca por el conflicto que se desarrollaba en las plantas. “Conaprole quiere mantener las fuentes de trabajo, el salario real y generar acuerdos por productividad. A la corta o a la larga, todas las empresas sufren”, señaló.
Fernández afirmó que la planta de Rivera implica pérdidas de US$ 1 millón, y que mantener el centro de distribución abierto durante estos meses generó un sobrecosto de US$ 600.000.
Por su parte, el integrante del directorio, Daniel Laborde, señaló que se convocará a la “Asamblea de los 29” la semana luego del feriado de carnaval para “discutir el futuro de la cooperativa”.
Los paros
El sindicato de trabajadores de Conaprole y la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) fueron protagonistas de medidas gremiales durante la segunda mitad del año pasado. El conflicto por el cierre de la planta 14 no fue el único motivo ya que uno de los últimos paros del 2025 fue por la suspensión de un trabajador por la rotura de un locker.
De hecho, el diálogo constante entre Conaprole y el sindicato no comenzó con el conflicto del 2025 sino que existen otros problemas que también se abordaron en los ámbitos de discusión con el gobierno. Estos incluyen la aplicación de nueva tecnología en otras plantas y la problemática de la baja venta de leche fresca que se registra en todo país. “La situación es de mucha rigidez de las partes” dijo Castillo y sobre la posibilidad de rever la decisión por parte de Conaprole sostuvo: “Si hay fuego, yo no puedo venir con un balde de nafta y tirarle arriba”.
La paralización de actividades en las plantas no quedó como recuerdo del 2025 ya que la empresa realizó una cronología de las medidas sindicales adoptadas durante los últimos 20 días. En ella manifestó que el 1ero de enero de este año, el sindicato estableció trabajo a reglamento en el área de subproductos del CIM. Los días siguientes, AOEC realizó paros por turnos y otros de 24 horas en algunos sectores puntuales de actividad.
Según los datos brindados por la empresa, los últimos dos paros se realizaron el 11 de febrero durante 24 horas a partir del turno nocturno en el sector mezclas, y paros de dos horas por turno en el resto de las áreas. El 12 de febrero los trabajadores realizaron un nuevo paro en toda la planta del CIM con motivo del trabajo de un supervisor sin definición de horario de finalización.