AJUSTE

El cambio que hizo el gobierno para lograr una baja mínima en combustibles tras tres subas

La Ursea hasta ahora calculaba el precio de paridad de importación del día 16 de un mes al 15 del siguiente. El gobierno emitió un decreto (publicado ayer) que cambia el período a tomar a cuenta.

Surtidores en estación de servicio en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto
Surtidores en estación de servicio en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto

El Poder Ejecutivo cambió desde el jueves un criterio en el nuevo esquema de ajuste de los combustibles, lo que le permitirá concretar la primera rebaja (aunque mínima) en el precio de estos luego de tres aumentos consecutivos.

El nuevo esquema de los combustibles comenzó a regir en junio. Los precios de naftas, gasoil, supergás y otros deben variar mes a mes de acuerdo a los de paridad de importación (PPI). El PPI es un cálculo que realiza la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) haciendo el ejercicio teórico de cuánto saldría cada combustible si en Uruguay existiera la libre importación (y un importador le compitiera a Ancap).

Como además Ancap tiene sobrecostos asumidos (subsidio indirecto a la actividad del pórtland que es deficitaria, mezcla de agrocombustibles no reconocida en el PPI, subsidio indirecto al supergás y un sobrecosto estructural) hay un período de transición en este nuevo esquema.

Eso implica que al valor que indique el PPI (más los costos de distribución), se le debe sumar un “factor X” para determinar el precio al público. Ese “factor X” es actualmente de $ 2,97 por litro y la intención del gobierno es que vaya reduciéndose.

Pero, hasta ahora, el nuevo esquema no ha hecho más que traerle dolores de cabeza al gobierno, con tres aumentos consecutivos.

Para este mes, el dilema estaba planteado: ¿habría otro aumento de combustibles o se daría la baja en el precio que ansiaba el gobierno?

La Ursea hasta ahora calculaba el PPI del día 16 de un mes al 15 del siguiente. Por ejemplo, para el ajuste en el precio de los combustibles que comenzó a regir el 31 de julio de pasado, el informe de la Ursea abarcó el período del 16 de junio al 15 de julio.

El gobierno emitió un decreto el jueves (publicado ayer) que cambia el período a tomar a cuenta, que pasa a ser del día 26 de un mes al día 25 del mes siguiente.

La modificación se hizo considerando que la Dirección Nacional de Energía manifestó la “conveniencia de modificar el periodo contemplado por la Ursea para realizar el informe” a los “efectos de que la información que proporciona” se acerque lo “más posible a la fecha en la cual se establece la actualización de los precios de los combustibles”, indica el decreto.

Con el decreto vigente, ayer la Ursea dio a conocer el informe de precios de paridad de importación con el nuevo período, que abarcó del 26 de julio al 25 de agosto.

El PPI marca el precio en la puerta de las plantas de distribución de Ancap, por lo que a ese valor hay que agregarle los costos de distribución, márgenes de los estacioneros, entre otros. Entonces, la variación que marque el PPI no será la misma que luego se establecerá al público, aunque si señalizará la dirección que tendrá el ajuste (a la baja, al alza o estabilidad).

Según el informe de Ursea publicado ayer, las naftas y el gasoil deberían bajar de precio y el supergás debería subir a fin de agosto o al inicio de septiembre. Esto es en la teoría, porque el gobierno luego toma una decisión política. Tanto es así que el mes pasado, el gobierno optó por no subir el precio del supergás, pese a que el PPI indicaba un aumento de 9,54% (a lo que hay que sumarle los costos de distribución).

Camión de transporte de combustible de Ancap. Foto: Estefanía Leal
Camión de transporte de combustible de Ancap. Foto: Estefanía Leal

Entonces, ¿qué marca el nuevo informe de la Ursea? El PPI de la nafta Premium 97 (en puerta de planta de distribución) bajó 0,76% respecto al período anterior (16 de junio al 15 de julio). Por su parte, el PPI de la nafta Súper 95 se redujo 0,78% respecto al período anterior y el PPI del gasoil cayó 2,14% frente al período anterior.

En tanto, el valor de paridad de importación del supergás subió 1,04% respecto al período previo. Si se toma la variación en los dos últimos informes (ya que el gobierno no ajustó su precio al público a fin de julio), el PPI aumentó 10,68%.

Como estas variaciones se aplican sobre una parte del precio de venta al público, al sumar la parte de costos de distribución y márgenes, harán que la rebaja de naftas sea menor al 0,76% (Premium) y 0,78% (Súper 95) y la del gasoil también será inferior al 2,14% del PPI. Habrá que ver qué sucede con el precio del supergás (ver aparte).

La otra pregunta que queda es: ¿el gobierno podría realizar esta baja mínima en los combustibles si no hubiera cambiado el período de cálculo del PPI? Como la Ursea no informó el período que hubiera correspondido (16 de julio al 15 de agosto), una forma de aproximarse es ver la evolución del barril de petróleo Brent en los períodos.

El precio del petróleo correlaciona (no en la misma magnitud claro) con el valor del PPI de los combustibles.

Según cálculos de El País, el precio del barril de petróleo Brent expresado en pesos era de $ 3.271 en el promedio del período del 16 de junio al 15 de julio (el que se utilizó para el ajuste de combustibles del 31 de julio pasado).

En el período del 16 del julio al 15 de agosto (el que hubiera correspondido sin el cambio que impuso el decreto) el barril de Brent promedio en pesos fue de $ 3.160, es decir 3,4% menos que en el período previo.

En tanto, en el período del 26 de julio al 25 de agosto (el que se tomó tras el decreto), el precio promedio del petróleo en pesos fue de $ 3.094, esto es 5,4% menos que el período del 16 de junio al 15 de julio.

En otras palabras, si no cambiaba el período del informe de PPI de la Ursea, el gobierno no habría podido asegurarse esta baja (mínima) en el precio de los combustibles que se dará a fin de mes o comienzos de septiembre.

En 2021 naftas suben 28%, el gasoil 25,5% y el supergás 20%
Trabajadores en una estación de servicio. Foto: Fernando Ponzetto (Archivo)

El nuevo esquema de ajuste del precio de los combustibles, fue consagrado en la ley de urgente consideración (LUC) tras el acuerdo alcanzado entre el Partido Colorado y Cabildo Abierto con el Partido Nacional. Es que el ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini era partidario de liberar la importación de combustibles y que un privado pudiera competirle a Ancap, pero tanto cabildantes como colorados se opusieron y finalmente consensuaron este esquema que toma en cuenta el precio de paridad de importación.

Pero, este esquema hasta ahora le ha traído dolores de cabeza a la coalición multicolor. Es que debió aprobar tres aumentos consecutivos de combustibles, ante el incremento que tuvo el petróleo a nivel internacional. Así, en junio hubo un aumento de 12% en el precio de los combustibles, a comienzos de julio hubo otro de 0,5% para naftas y 0,9% para el gasoil y el 31 de julio hubo una suba de 7,6% en las naftas y de 10,94% en el gasoil.

Las críticas no se hicieron esperar y llegaron tanto del Frente Amplio como de los socios de la coaliciación (Cabildo Abierto) y hasta de varias gremiales agropecuarias (Federación Rural, Asociación Nacional de Productores de Leche y Asociación Cultivadores de Arroz). Incluso la agrupación rural Un Solo Uruguay se movilizó contra estos ajustes semanas atrás.

Es que desde que comenzó a regir el nuevo esquema el 8 de junio, la nafta Premium 97 aumentó 20,2%, la nafta Súper 95 subió 21,4%, el gasoil se incrementó 25,5% y el supergas tuvo un alza de 12%.

Si se analiza la situación en lo que va del año (en enero hubo un incremento de naftas y supergas), la nafta Premium 97 lleva un aumento de 27,6%, la nafta Súper 95 acumula un alza de 28,9%, el gasoil tiene una suba de 25,5% y el supergás lleva un ajuste de 19,7%.

Por eso, para el gobierno era políticamente inviable tener que ajustar al alza otra vez los precios de los combustibles a fin de mes.

El subsidio al supergás y una decisión a tomar

Mientras los precios de naftas y gasoil están por encima del PPI, el del supergás está por debajo. Es decir, las naftas y el gasoil subsidian al supergas o lo que es lo mismo, están más caras que lo que deberían si el precio del supergas estuviera alineado al de PPI. El problema es que en vez de reducir ese subsidio, el gobierno lo ha ampliado al resolver no ajustar el precio del supergás en la última suba de combustibles. Si resuelve hacer lo mismo este mes, seguirá agrandándolo, porque su PPI marca un alza.

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