Uno de los bancos más grandes de América Latina, el brasileño Banco Itaú, recortó las proyecciones de crecimiento de la economía uruguaya, y también redujo levemente la estimación de inflación para este año (más cerca de la meta del Banco Central) al tiempo que ve al dólar "planchado" para fin de 2026 y de 2027.
En su informe Escenario Macro para Uruguay, el banco recordó que "el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) aumentó 1,4% mensual desestacionalizado en junio, tras dos caídas consecutivas. No obstante, el IMAE se contrajo 0,7% trimestral desestacionalizado en el segundo trimestre, luego de crecer 0,8% en el primer trimestre". Por otro lado, el banco tiene su propio indicador de actividad, el IDAT-UY que "continuó perdiendo impulso al inicio del tercer trimestre".
"El IDAT-UY creció 4,9% interanual en términos reales en el trimestre cerrado en julio, por debajo del 6,7% observado en el segundo trimestre y del 8,1% del primer trimestre. El crecimiento siguió siendo impulsado por los rubros de viajes, transporte y supermercados, mientras que la mayoría de las demás categorías mostró un desempeño más moderado", agregó.
El informe también recordó que la inflación fue de 0,24% en agosto y que "la inflación general y la inflación subyacente ganaron impulso en términos interanuales. La inflación anual se ubicó en 4,55% en agosto, frente al 4,27% registrado en julio, y se mantiene en líneas generales alineada con la meta del Banco Central (de 4,5%, con un rango de tolerancia de más/menos 1,5 puntos porcentuales)".
El Itaú mencionó que "en su reunión de política monetaria de agosto, el Banco Central (BCU) decidió por unanimidad mantener la tasa de política monetaria sin cambios en 5,75% por cuarta reunión consecutiva. La inflación general se mantuvo por debajo de la meta en julio, mientras que la inflación subyacente registró un leve aumento, aunque sin evidenciar efectos de segunda ronda derivados de los mayores precios del petróleo".
"Además, el BCU destacó que las expectativas de inflación a dos años se mantuvieron estables en 4,5% tanto para analistas como para los mercados financieros, mientras que las expectativas de los empresarios permanecieron en 5,0%. En este contexto, estimamos que la tasa de interés real ex ante se ubica en 1,03%, todavía muy por debajo de la estimación de tasa real neutral del BCU (2,5%), lo que sugiere que la postura monetaria continúa siendo expansiva", agregó.
Menos crecimiento y dólar "planchado"
El banco señaló que recortó su "proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026 a 0,8%, desde 1,2% anteriormente, reflejando el bajo arrastre estadístico (0,3%) y los débiles indicadores de actividad al comienzo del tercer trimestre. En línea con este escenario más débil, elevamos nuestra proyección de tasa de desempleo promedio para 2026 a 7,9%, desde 7,6% en nuestro escenario anterior".
Para 2027, Itaú mantuvo su estimación de crecimiento del PIB en 1,5% y elevó la de desempleo a 7,9% (desde 7,6%).
Por otro lado, también redujo -aunque más leve en este caso- su proyección de inflación para 2026 "a 4,7%, desde 4,9%, reflejando una dinámica inflacionaria más favorable y señales de una demanda interna más moderada". Para 2027 el banco prevé una suba de precios de 4,5%.
"Seguimos esperando que la Tasa de Política Monetaria permanezca en 5,75% durante el resto de 2026, en un contexto de presiones inflacionarias contenidas y expectativas bien ancladas. No obstante, aunque la actividad ha decepcionado, no puede descartarse un endurecimiento de la política monetaria si reaparecen presiones inflacionarias, particularmente en un escenario de mayores precios del petróleo o de shocks climáticos adversos vinculados a El Niño", explicó en el informe.
Respecto al fenómeno climático de El Niño, Itaú advirtió que "un eventual fortalecimiento" de este shock "podría generar precipitaciones superiores a lo normal hasta comienzos de 2027. Si bien una mayor disponibilidad de agua favorecería la producción agropecuaria y la generación hidroeléctrica, lluvias excesivas podrían afectar las cosechas, la logística y el transporte, además de presionar al alza los precios de los alimentos".
"En consecuencia, las condiciones climáticas siguen siendo un importante riesgo alcista para la inflación y también podrían afectar el crecimiento si las disrupciones resultan más severas de lo actualmente previsto", explicó.
En cuanto al tipo de cambio, el banco estimó que el dólar finalizará 2026 en $ 40,50 (ayer se negoció en $ 40,216) y para 2027 prevé que siga "planchado", cerrando el año en $ 41.
Por último, el informe proyecta que el déficit fiscal del gobierno central-Banco de Previsión Social (BPS) cerrará 2026 en 4,1% del PIB y para fin de 2027 bajará a 3,4% del PIB.