Aranceles de EE.UU.: qué productos uruguayos se salvaron y cuáles sufrirán el golpe de la administración Trump

El gobierno estadounidense impuso 12,5% de aranceles a productos uruguayos que tenían el 10%, lo que afecta la competitividad del país, según la Unión de Exportadores (UEU). El MEF aspira a negociar.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pronuncia unas palabras sobre el Compromiso de Protección a los Contribuyentes durante una mesa redonda en la sede de la Agencia de Protección Ambiental, el 23 de julio de 2026, en Washington D. C.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la sede de la Agencia de Protección Ambiental, en Washington D.C.
Foto: AFP

La administración de Donald Trump impuso —tal como estaba previsto— aranceles a Uruguay y otros 59 países, que comenzaron a aplicarse desde ayer. El argumento, para poder sortear la negativa de la Corte Suprema de Estados Unidos como le ocurrió en el pasado, es una investigación unilateral a los países por no hacer lo suficiente para impedir que se importen productos elaborados con trabajo forzoso o trabajo infantil, según informó la Oficina del Representante Comercial (USTR) de Estados Unidos.

En el caso de Uruguay que, hasta que la Corte Suprema lo anuló, tenía un arancel de 10% en las exportaciones a EE.UU., pasó a tener 12,5% según el USTR. De todas maneras, esa oficina exceptuó una serie de bienes que Uruguay exporta y por tanto, los aranceles alcanzan al 22,5% de las ventas de bienes a EE.UU. que se realizaron en 2025, según informó ayer el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)en un comunicado.

Esto implica que, de un total de US$ 1.585 millones que Uruguay exportó a EE.UU. en 2025, el 77,5% siguió con las mismas condiciones: sin aranceles.

Según el comunicado del MEF, en base a la información recibida por el USTR, los principales productos exceptuados son: carne bovina, pasta de celulosa, algunas maderas y naranjas, entre otros.

En cambio, los afectados son: sebo bovino, productos químicos, madera para la construcción, mandarinas, soja y miel.

La resolución de EE.UU. golpeó fuerte por ejemplo a Canadá, donde aplicarán aranceles del 50% en algunos productos, y a Brasil con el 25%, ambos con excepciones. Son dos países con los que la administración del presidente Donald Trump mantiene tensiones políticas. En cambio, Argentina, Honduras, Ecuador, El Salvador y Guatemala, entre otros, con los que Trump mantiene buenas relaciones políticas por afinidades ideológicas, tienen un arancel de 10%.

El director de la Asesoría de Política Comercial del MEF, Juan Labraga dijo ayer a El País que en ningún caso EE.UU. dice que Uruguay aplique trabajo forzoso o trabajo infantil, sino que “no tiene los instrumentos para corroborar que las importaciones que realiza no lo estén utilizando”.

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Juan Labraga, director de la Asesoría de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas.
Foto: Ignacio Sánchez / El País.

Según explicó Labraga, el USTR dividió a los 60 países a los que se les aplicará la medida en dos categorías, “los países que tienen ley pero no la aplican de la forma que EE.UU. considera que deberían, y los países que no tienen ley y por tanto, no la aplican. Esa es la diferencia entre el 10% y el 12,5%”.

Esos productos, que son más económicos como resultado de condiciones laborales ilegales, compiten en forma desleal con los que vienen de EE.UU., según el gobierno estadounidense.

Los argumentos

Sin embargo, analistas consultados por El País afirman que, más allá de ese argumento comercial, es el componente político el que pesa en la decisión unilateral de imponer aranceles por parte de EE.UU., como ya ocurrió en el pasado.

Cabe recordar que la Suprema Corte de EE.UU. anuló los aranceles globales impuestos por Trump en abril de 2025, dictaminando que el mandatario “se excedió en su autoridad”.

El fallo afectó los gravámenes aplicados bajo la ley de emergencia en EE.UU., aunque la disputa legal y las medidas alternas continuaron. Una prueba de ello es este “ajuste de tuerca” que le dio Trump para aplicar la suba de aranceles basándose en la “excusa” vinculada con el trabajo forzoso o infantil.

Así lo señaló a El País Ignacio Bartesaghi, director de Negocios Internacionales de la Universidad Católica (UCU), quien también destacó que “Uruguay debería definir mejor su estrategia con EE.UU., dado que la política comercial restrictiva de Trump, va a seguir más allá de Trump”.

Asimismo consideró que la pugna seguirá a futuro y, aunque actúe la Corte Suprema nuevamente en contra de algunas resoluciones del mandatario, él continuará tratando de imponer su voluntad.

El analista considera que, en la medida en que las decisiones comerciales de EE.UU. están teniendo un fuerte elemento político, Uruguay debería mantener un perfil diplomático “más fino y discreto”.

A su entender, es algo que está haciendo el MEF (incluso Labraga viajó a EE.UU. en busca de un acercamiento, apenas la USTR anunció la investigación mencionada), pero no la Cancillería. “Si la Cancillería tenía algo que decirle al secretario de Estado, Marco Rubio, podría haberlo hecho por canales diplomáticos y no mediáticos, y menos unos días antes del anuncio de las resoluciones sobre los nuevos aranceles”, opinó Bartesaghi en relación al tema de los tupamaros que saltó a la palestra esta semana.

Bartesaghi afirma que el impacto es grande para los afectados. Afirmó que los sectores desfavorecidos (soja, maderas para la construcción, mandarinas, miel, etcétera) tendrán además una pequeña desventaja con Argentina que mantiene el 10% de aranceles.

El comunicado del MEF dice que “el gobierno continuará trabajando para suavizar el impacto de los productos afectados”.

Labraga señaló que el impacto para los sectores afectados “es considerable” y señaló que desde el MEF buscarán un “camino y una solución”.

Unión de Exportadores: "la competitividad será afectada"

Consultada por El País, la Unión de Exportadores (UEU) declaró que “Estados Unidos es uno de nuestros principales socios comerciales, actualmente es el cuatro destino de nuestras exportaciones de bienes, representando el 13% del total exportado al mundo”.

“Según los cálculos preliminares, más de un 70% de nuestra exportación en dólares está exceptuada de este arancel adicional y más de un 20% afectado. En términos generales, los aumentos de aranceles afectan la competitividad de nuestros productos en el mercado de destino”, agregó.

“El incremento de 2,5 puntos puede resultar relevante en sectores con márgenes reducidos o fuerte competencia internacional. No se incluyen nuevos productos, por lo tanto las excepciones para la carne bovina y preparaciones de carne, algunas semillas, celulosa, algunas frutas y jugos de frutas, ciertos fertilizantes, entre otros, se mantienen. Habrá que analizar para cada producto afectado cómo queda respecto a su competencia”, concluyó la UEU.

Carmen Porteiro, presidenta de la UEU.
Carmen Porteiro, presidenta de la UEU.
Carmen Porteiro. Foto: Leonardo Mainé.

Por lo pronto, el MEF impulsa el proyecto de ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vida -que está a estudio del Senado- el cual, según destacó Labraga, incluye artículos vinculados a los procesos de importación que realiza Uruguay. Esos artículos van en línea con las aspiraciones del gobierno estadounidense.

En tal sentido, Labraga considera que sería bueno para el país su aprobación, en parte porque habrían más elementos como para negociar una reducción de aranceles con EE.UU.. En ese marco, Bartesaghi advierte que “esa ley podría acercar posiciones con la administración Trump, pero no la asegura”, afirmó en línea con la idea de que los aranceles van más allá de temas comerciales.

Ayer el presidente Trump amenazó con nuevos aranceles a la Unión Europea por la multa a la empresa Google. “Una prueba más de la discrecionalidad de la política de Trump”, ejemplificó Bartesaghi.

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