Generalmente, lo que más preocupa es aquello que no se puede controlar y, en ese sentido, el entorno mundial turbulento y su impacto en Uruguay lleva la delantera. No obstante, el economista Isaac Alfie consideró que no había que “exagerar” el shock petrolero y que la región “nos va a dar un respiro”, al referirse a Argentina, que ha repuntado un poco, y a Brasil que está económicamente bastante bien.
Coincidiendo con sus proyecciones, el también economista Javier de Haedo señaló que “vivimos una situación en la que muchas veces los mensajes son peores que la realidad” y que los rumores políticos terminan impactando la economía. Como ejemplo citó los comentarios dentro del Frente Amplio de que podría haber alza o nuevos impuestos, a lo que el gobierno tuvo que salir a aclarar que no era así.
Por su parte, el economista Jorge Caumont aportó un ángulo quizás un poco más teórico, advirtiendo que muchas veces la discusión se centra en el problema de competitividad, cuando aún hay mucho que hacer en política económica en materia de actividad, determinación de precios y sector externo (mercados y exportaciones).
Estos expertos fueron los ponentes del evento “Miradas económicas”, organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) ayer, en el hotel Radisson Victoria Plaza.
AFAP y otros temas
Alfie planteó que la economía uruguaya estaba estancada, pero que el inicio de la recuperación económica argentina y la buena situación brasileña, “debería beneficiar a Uruguay, o ponernos en el camino del crecimiento”, dijo. De todas formas, se mostró cauto en relación a Argentina, donde los problemas políticos y escándalos se suelen trasladar a su economía y podrían frenar el impulso de nuevas inversiones. “Ahora hay más inversiones y exportaciones de petróleo y gas, que superan en precio a las importaciones”, destacó sobre el país vecino, que, como otros, también se vio favorecido por el aumento de los precios de la soja, trigo, maíz, entre otros commodities.
Específicamente sobre Uruguay, Alfie puso foco en el déficit fiscal que viene de una decena de años atrás, pero al que calificó ahora como “no sostenible”, justamente en tiempos en los que los mercados de deuda están cambiando y los mercados requieren “otras cosas”, afirmó sobre las nuevas dinámicas. Asimismo confió en que la inversión y problema del tipo de cambio real en Uruguay se podrían mejorar con las reformas microeconómicas que planteará el ministerio de Economía y Finanzas al Parlamento en mayo.
Alfie proyectó que habrá que “remar mucho” para llegar a un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 1,6%, manteniendo la idea de que las reformas microeconómicas son “luz de esperanza”.
En otro orden, calificó como “muy buenos” a la administración y los rendimientos de las AFAP. Alfie detalló ese mercado, señalando que el mayor costo que han tenido es la prima que cobra el Banco de Seguros del Estado (BSE) por el seguro de invalidez y supervivencia; que la competencia en ese sector funciona; que las bajas en las comisiones que cobran se decretaron en la ley de 2018, así como la baja de la prima de seguro que se dio con la ley de la reforma del sistema previsional. La comisión de la administración actual, es de alrededor del 0,4% anual sobre el capital administrado, lo que consideró un valor bajo.
Como fundamento a su posición de que no hay que “exagerar” el impacto del shock petrolero en el país, dijo que “aún con los precios del petróleo altos, el resto de la canasta importadora dio resultado moderado o, incluso, algo positivo”.
Asimismo valoró que la dependencia del petróleo y del gas “no es tan grande como antes”, y además existen varios países de los cuales abastecerse. Una de sus advertencias fue que el costo de importación ha crecido mucho menos que los costos laborales, lo que aumenta la pérdida de competitividad. “Cuidado con la política monetaria y con hacer ajustes que nos compliquen como el año pasado”, afirmó al repasar otros frentes de la economía.
Alfie también evaluó el magro resultado de las empresas públicas, y el del gobierno central “que está peor”, dijo.
“Mala comunicación”
Javier de Haedo hizo una “bajada a tierra” de los acontecimientos en los últimos días, en los que han prevalecido rumores y comentarios que afectan las dinámicas económicas. Muchas de estas situaciones tienen que ver con tensiones internas dentro del propio gobierno.
“Hay situaciones de ruido; tenemos que entender que el Frente Amplio no es el gobierno”, señaló.
Otras de sus consideraciones frente a la audiencia conformada mayoritariamente de autoridades nacionales y del sector empresarial, apuntaron a la política nacional: “Tenemos buenos representantes, pero no líderes”.
“Las organizaciones internacionales elogian nuestra institucionalidad (...) me pregunto si (el gobierno) podrá seguir soportando la mochila con las situaciones que se han planteado en los últimos días”, lanzó, en relación a la “mala” forma de comunicar del gobierno por las “distorsiones entre el Frente Amplio y el gobierno”, entre otros factores.
En otro momento de su discurso, De Haedo consideró que el Gobierno ha dicho que no tiene el mandato de ajustar, “pero lo tienen que hacer”, opinó, agregando que cuando hay que realizar ajustes, es mejor hacerlo “con el menú de uno” y no el del mercado.
Otros ejemplos de “distorsiones” que mencionó fueron sobre el empleo (han surgido preocupaciones al respecto, cuando los datos muestran que ese indicador subió), y el aumento del salario real que lo muestran como “un gran logro”, dijo, cuando eso va a tener que cambiar.
Ante una pregunta del público sobre qué haría si fuera presidente por un día, De Haedo respondió que “no aceptaría un cargo por un día” y, luego de una pausa en la que los presentes rieron por lo bajo, afirmó que daría prioridad a la inflación y a la actividad económica. “Acá hay colegas que piensan que (el gobierno) se ocupa solo de una de estas dos cosas”, añadió.
Finalmente, señaló que había que “dejar quieta” la política monetaria en este momento. Además, destacó que la meta de inflación del Banco Central (BCU) en 4,5% “está bien”.
"Un balde que va perdiendo agua"
El economista Jorge Caumont destacó la importancia de resolver temas de política fiscal, política cambiaria y política salarial. Si bien coincidió con Alfie en que Argentina y Brasil están en una mejor situación general que tiempo atrás, mencionó que la economía de frontera está difícil para Uruguay y favorable para los países vecinos.
A su entender, se vienen impactos por problemas o incertidumbre internacional, como qué va a pasar con las tasas de interés de la Reserva Federal (ahora con la próxima salida de Jerome Powell al frente del organismo), el precio volátil del petróleo y las modificaciones del sistema mundial de precios. “Todo eso se viene”, alertó.
“El déficit fiscal es expansivo por el gasto innecesario que sube”, señaló. Asimismo, fue crítico al comparar la recaudación para la solidaridad como un “balde que va perdiendo agua por el camino”.
En otro orden, reafirmó con un enfoco fundamentalmente teórico, que la política monetaria y la fiscal no sirven para mejorar la actividad económica. Como prioridades, Caumont mencionó en primer lugar “aumentar el nivel de actividad económica del país”, opinando a continuación que no existe una política real para eso. “Hay que producir más para afuera, bajar el gasto público, aumentar la cantidad de dinero, pero como no se va a hacer eso, la inflación va a crecer y el nivel de actividad a bajar”, proyectó.
El economista invitó a revisar la política monetaria, el déficit fiscal expansivo por el “gasto innecesario” y el calendario de pagos que se viene, que es alto, señaló.
Los expertos coincidieron en que, de concretarse las expectativas de menor crecimiento del PIB, esto representará menos recaudación y más problemas fiscales que luego habrá que corregir.
Acuerdo Mercosur-Unión Europea
Javier de Haedo consideró que el acuerdo co la Unión Europea implica procesos que no son inmediatos. Destacó que más importante que el tema de las cuotas que aún no se han definido en la interna del Mercosur, es avanzar hacia el arancel cero.
De su lado, Alfie opinó que “los beneficios van a venir”, pero no sabía qué tanto porque Europea “no está bien”. Agregó que el beneficio que se notará más acá será en los insumos tecnológicos.