Emisión de deuda: Uruguay reabrió bonos globales por US$ 1.698 millones y despejó dudas tras polémica por las AFAP

La demanda duplicó la cifra emitida por el gobierno en una operación clave para medir la confianza internacional. Aunque analistas ponderan la previsibilidad del país, marcaron el ruido generado por cambios en AFAP.

Ministro de Economía, Gabriel Oddone.
Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone.
Foto: Estefanía Leal/Archivo El País.

En una emisión de deuda a nivel internacional fundamental para el gobierno —por el ruido generado en el mercado debido al anuncio del Diálogo Social de cambios al régimen de AFAP luego desactivado—, los inversores le dieron un voto de confianza. Así el gobierno reabrió dos bonos (en pesos y dólares) por un total de US$ 1.698 millones.

El lunes la Unidad de Gestión de Deuda (UGD) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) había anunciado llamadas con inversores en títulos de deuda uruguayos para explorar la reapertura de un bono en pesos y/o en dólares. Para organizarlas mandató a los bancos Goldman Sachs, Citigroup Global Markets e Itaú BBA USA Securities Inc.

En la mañana de ayer el gobierno anunció la reapertura del bono global en pesos con vencimiento al 2035 y del bono global en dólares con vencimiento en 2037. Eso lo hizo en conjunto con una operación de manejo de pasivos, al permitir a los inversores comprar esos bonos con otros títulos que tuvieran en su poder de menor madurez, además del efectivo. El título en pesos era "canjeable" por bonos globales en pesos y Unidades Indexadas (UI) con vencimiento final en 2028, en ambos casos, Notas del Tesoro Serie 10 y 11 en pesos, y Serie 30 en UI y/o Letras de Regulación Monetaria del Banco Central. El título en dólares era "canjeable" por el bono global en la moneda estadounidense con vencimiento en 2027.

Para el MEF era una operación clave en medio del ruido que había generado en el mercado local y global la posibilidad de quitarle a las AFAP la relación comercial con los trabajadores para que lo hiciera una entidad estatal. Eso se había despejado la semana pasada cuando el MEF anunció que se iban a reducir las comisiones en acuerdo con las administradoras y se dejaba de lado la idea del Diálogo Social.

El mercado habló: la demanda por ambos bonos (incluida la demanda por canje con títulos en pesos, Unidades Indexadas y dólares de menor plazo) “alcanzó un máximo de US$ 3.353 millones de dólares equivalente”, indicó el MEF anoche en un comunicado. “Del total demandado, 49% fue de inversores residentes, y 51% de inversores extranjeros, añadió.

MEF
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MEF. Foto: Archivo El País

Esa demanda fue prácticamente el doble de lo que finalmente emitió el gobierno con los dos títulos: el equivalente a US$ 1.697 millones.

De ese monto, US$ 1.298 millones correspondieron a la reapertura del bono global en pesos (que se había emitido en octubre de 2025) y US$ 399 millones a la reapertura del bono global en dólares.

“La reapertura del bono global en pesos se realizó a un rendimiento en pesos de 7,75% anual, inferior al obtenido en su emisión original de octubre de 2025 (8%). La reducción sostenida de la inflación y el anclaje de las expectativas inflacionarias, así como la compresión de las tasas reales en UI y el bajo riesgo país, constituyeron factores fundamentales que explican la mejora en los términos de financiamiento soberano en moneda local”, destacó el MEF.

El día previo a la emisión el título ofrecía un retorno menor incluso, de 7,55%.

La reapertura del bono global en dólares “se realizó a una tasa de rendimiento de 5,356%, con un diferencial de rendimiento sobre el bono de referencia del Tesoro de Estados Unidos en ese plazo (prima de riesgo soberano) de 75 puntos básicos”, indicó el MEF.

Este título se operaba el lunes en torno a 5,3% de rendimiento. Cabe señalar que este título se había reabierto en octubre de 2025 a un rendimiento de 4,73% anual.

Ahora, ¿cuánto efectivo consiguió el gobierno para la caja del Estado? De los US$ 1.298 millones del bono en pesos, “US$ 900 millones fueron del libro de órdenes considerado como efectivo”, dijo el MEF. “El monto restante (US$ 398 millones) fue emitido para el canje por bonos globales en pesos y UI de menor madurez”, añadió.

A su vez, de los US$ 399 millones de la reapertura del bono en dólares, US$ 350 millones fueron del libro de órdenes por efectivo y US$ 49 millones fueron emitidos para recomprar bonos globales en dólares de menor madurez.

En definitiva, el gobierno se hizo de US$ 1.250 millones para las arcas del Tesoro y además despejó vencimientos de deuda más cercanos por US$ 447 millones.

El MEF señaló que los objetivos de esta operación de deuda eran “avanzar en el programa de fondeo del gobierno en el mercado internacional para el año en curso, complementando el financiamiento en el mercado doméstico y con organismos multilaterales; continuar el proceso de desdolarización de la deuda del gobierno; extender la madurez promedio de la deuda, recomprando instrumentos con vencimiento de corto plazo, con el objetivo de mitigar el riesgo de refinanciamiento; y continuar diversificando la base inversora”.

Mercados financieros. Foto: AFP

Confianza de los mercados

La gerente de Sales & Trading de la firma PUENTE, Denisse Toledo la dijo a El País que “la sobredemanda habla favorablemente” de Uruguay. “Tanto los inversores locales como internacionales volvieron a demostrar confianza en la deuda soberana uruguaya en moneda local”, añadió.

En ese sentido, dijo que “si bien desde el exterior se sigue valorando positivamente la solidez de la economía uruguaya y el proceso de desinflación, existe cierta incertidumbre respecto al margen adicional” para la inflación siga bajando.

“A esto se suma que actualmente existen oportunidades de inversión en moneda local en otros mercados de América Latina que ofrecen rendimientos más elevados, aunque asociados a mayores niveles de riesgo. En ese contexto, algunos inversores extranjeros decidieron acompañar la emisión, mientras que otros redujeron su exposición a Uruguay y optaron por no participar. No se trata de una visión negativa sobre el país, sino de una reasignación de carteras en busca de retornos potencialmente superiores, aceptando un mayor nivel de riesgo”, explicó.

“En comparación con la emisión del año pasado, percibimos un menor apetito por parte de los inversores extranjeros” ya que “muchos se preguntan” si el “proceso de peso fuerte llegó a su fin o al menos entró en pausa”, añadió.

Por su parte, el gerente general de la firma de gestión patrimonial Nobilis, Salvador Ferrer señaló a El País que “la exitosa emisión realizada vuelve a demostrar que Uruguay mantiene un activo fundamental que es la confianza de los mercados internacionales”.

“Creo que esta colocación confirma la importancia de cuidar las señales que el país transmite. En los últimos meses, la reapertura del debate sobre cambios estructurales en el régimen de las AFAP generó una incertidumbre que, a mi juicio, era innecesaria y suponía un cierto ‘daño autoinfligido’ para un país cuya principal fortaleza es la estabilidad y la previsibilidad. Es positivo que finalmente haya primado una mirada de responsabilidad y que esa discusión haya quedado atrás”, añadió.

“En un contexto internacional que sigue siendo desafiante, preservar la confianza no es un detalle, es uno de los principales activos del Uruguay”, concluyó Ferrer.

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