Mudar la refinería de Ancap e integrar barrios: el plan económico para crear valor urbano

El economista Martín Rama dio una conferencia en el Banco Central (BCU) sobre Uruguay en el contexto de reconfiguración territorial y cómo fomentar el desarrollo de Montevideo y otras ciudades.

Economista Martín Rama.
Economista Martín Rama.
Darwin Borrelli, El País.

Desde “El país de los vivos”, un libro de 1991 en el que el economista Martín Rama, su autor, explora la idiosincrasia criolla que obstaculiza cambios favorables para el conjunto por intereses propios, mucha agua corrió bajo el puente hasta llegar a un Uruguay en un contexto de reconfiguración territorial.

No es que “los vivos” dejaron de existir -todo lo contrario- pero por los ‘90 se pensaba que los problemas del país venían de afuera, y ahora se habla más de una “economía urbana” capaz de desarrollar la economía nacional; un enfoque en el que se ha especializado Rama.

El economista habló sobre “Los desafíos de Uruguay desde una perspectiva de economía urbana” en las 41as. Jornadas anuales del Banco Central (BCU), donde fue presentado como “uno de los economistas uruguayos más reconocidos a nivel internacional”, quien se ha desempeñado como economista Jefe del Banco Mundial (BM) para América Latina y el Caribe y para Asia Meridional, y lideró el programa económico del BM para Vietnam. Asimismo, Rama trabajó en el Centro de Investigaciones Económicos (Cinve) y fue profesor vístante en el programa de posgrado de Economía del Desarrollo de la Universidad de París, entre otros cargos.

Rama planteó que “mientras en la economía del bienestar lo central son los mercados eficientes, en la economía urbana lo es el valor de la tierra y no tanto el presupuesto”, reflejando así las nuevas perspectivas analíticas.

¿Qué se podría hacer ante las nuevas realidades en el país? Rama propuso mover la refinería Ancap lejos de la zona del puerto de Montevideo para beneficiar a los barrios más pobres de Montevideo; analizar la presión fiscal en cada zona para potenciar su eficacia (gravar más a los barrios más ricos); y desarrollar ideas de integración social con innovaciones (incluso a través de modelos occidentales y orientales articulados, que han demostrado buenos resultados). En esa línea, destacó herramientas que han surgido, como regulaciones sobre planificación urbana, impuesto a las tierras, rediseño de proyectos urbanos, y otras.

El economista realizó cálculos que indican que, si se llevara a cabo una estrategia de desarrollo urbanístico de mejorar la rambla del oeste de Montevideo para beneficiar determinados barrios, entre otras iniciativas, los resultados podrían ser: la zona de Ancap pasaría a valer lo mismo que Parque Rodó, en unos US$ 1.218 cada metro cuadrado de patrón urbano. Si la tierra urbana en el Cerro pasara a valer lo mismo que Palermo, se llegaría a más de US$ 140 por cada metro cuadrado. Y si la tierra urbana en La Teja llegara a valer lo mismo que en Barrio Sur, se levantaría a más de US$ 174 el metro cuadrado de patrón urbano.

Economista Martín Rama en el BCU.
Economista Martín Rama en el BCU.
Darwin Borrelli, El País.

“Una parte significativa de la ganancia sería una transferencia neta a habitantes hoy desfavorecidos de Montevideo”, dijo Rama, contrastando con el sistema de transferencias a la infancia y pobreza que propuso el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en la Rendición de Cuentas.

En medio de una intensa dinámica mundial, Rama destacó que Uruguay también ha ido cambiando en las últimas décadas. Las diferencias entre Montevideo y el interior aún existen pero no son tan marcadas como en otros tiempos, en tanto la desigualdad dentro de la capital sí aumentó. Además, se ha generado un cambio en la configuración del trabajo en las ciudades en general, sobre todo a medida que crece la “sociedad del conocimiento”.

Tanto en este como en otros países, “están los creativos (con especialización productiva), que se reúnen en los cafés a distintas horas con sus laptops, y por otro lado las masas que siguen trabajando en forma tradicional”, observó Rama. Esas modificaciones en las urbes, han cambiado la configuración de precios y otras estructuras económicas.

En Montevideo, por ejemplo, se produjo una considerable migración de familias o empresas de Montevideo a Canelones. Rama advirtió asimismo cómo la gentrificación y la decadencia de las ciudades han cambiado los barrios y sus economías. Es decir, hay barrios populares que se han revalorizado con la llegada de población nueva, produciéndose aumento de precios y desplazamiento de residentes locales, lo que se produjo presiones inmobiliarias. Otro factor que impacta a nivel económico es el crimen y la inseguridad. “En Montevideo, la preocupación sobre esos flagelos prácticamente no existía, pero ahora sí, sobre todo en el Montevideo de la costa”, advirtió Rama.

De esta manera, insistió en la fuerte correlación entre el valor de la tierra urbana y el desarrollo económico de las ciudades. “La productividad urbana es lo que impulsa el crecimiento”, afirmó. “¿Qué vamos a defender: la ‘ciudad puerto’ que hemos sido o la productividad en los corredores geográficos’ que fueron creciendo?, planteó sobre Montevideo, destacando que la respuesta depende en realidad del mercado de trabajo que se busque volver más eficiente.

Los economistas Martín Rama y Gerardo Licandro en el BCU.
Los economistas Martín Rama y Gerardo Licandro en el BCU.
Darwin Borrelli, El País.

“La digitalización ayuda a pensar en cómo salir de la ciudad puerto”, redondeó. Finalmente, sopesó la diatriba sobre quiénes crean más valor: ¿las ciudades o las empresas?. Y mostró un gráfico sobre la creación de valor de Nueva York y de compañías como Nvidia y Apple; o la creación de valor de Los Ángeles versus Microsoft o Amazon, que resultan parejas.

Estrategias para aprovechar la potencialidad de Montevideo

Rama recordó las palabras del fallecido arquitecto Mariano Arana -intendente de Montevideo (1995-2005) y ministro de Vivienda (2005-2008)- quien destacó en diversas oportunidades la importancia de aprovechar las potencialidades de Montevideo.

“Montevideo debe recuperar plenamente su bahía, la gran oportunidad dejada de lado. La bahía que es asiento del puerto y de otras localizaciones de difícil traslado. Pero no hay por qué pensar que dentro de 50 años tengan que seguir allí, como las instalaciones de Ancap”, dijo Arana en su tiempo. Y agregó: “Ese potencial tiene que ver con aspectos residenciales, con la circulación y con las zonas de esparcimiento para el futuro de la ciudad”.

Luego de rememorar esas palabras, Rama apuntó a las políticas públicas, y señaló estar a favor de emprendimientos como +Colonia (un predio de 515 hectáreas en Colonia del Sacramento pensada como ciudad inteligente), “como una forma de experimentar”, así como con los planes de barrios privados, advirtiendo que los que logran mejores resultados son los más técnico-creativos y no los industriales.

En todo caso, de “ciudad puerto” del siglo XX, Uruguay pasó a los “corredores urbanos” del siglo XXI en tono a las rutas 5, 8, 101 y a la interbalnearia costanera que se han ido construyendo o mejorando. Algo similar ha ocurrido en otros países, que han ido cambiando sus concepciones de desarrollo económico, diferenciando la llamada “economía del bienestar” de la “economía urbana” centrada en la ciudad como lugar de vida y mercado de trabajo.

Un claro ejemplo de ello es cómo los trenes de alta velocidad han sido los factores determinantes que han mejorado notablemente las economías de las urbes en Europa y en países asiáticos. La región Ile de Francia se caracteriza por una red de metros, trenes y tranvías que forman una estrategia de transporte que apuntala el equilibrio urbano, así como hace el tren bala en China, o el Transmilenio en Bogotá, entre otros.

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