El Directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) resolvió presentar una denuncia penal por hechos presuntamente delicitivos ocurridos durante la gestión de Jorge Curbelo al frente del Hemocentro de Regional de Maldonado.
También se decidió iniciar un sumario al exdirector de ese centro y que se amplíe la investigación administrativa para determinar si otros funcionarios del centro estuvieron omisos en su deber de denunciar las irregularidades detectadas, según informó Búsqueda y confirmó El País al acceder a la documentación.
Estas decisiones fueron adoptadas por ASSE el jueves 23 de julio con la firma del presidente del organismo, Álvaro Danza, y la vicepresidenta Marcela Cuadrado.
La investigación administrativa dio cuenta de "un volumen sustancial" de casos en los que el hemocentro no le comunicó, como establecen las normas, a un donante de sangre que los resultados de “una anormalidad significativa detectada en sus estudios y brindarle las indicaciones necesarias para prevenir eventuales consecuencias para su salud y la de terceros”.
Cese de Curbelo
Curbelo fue cesado de su cargo al frente del Hemocentro de Maldonado a fines de abril. Encabezó la institución por 17 años.
Curbelo deslindó responsabilidades del directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE). “Ellos no tomaron ninguna resolución de rebajar el presupuesto. Estoy convencido de que no estaban en conocimiento”, afirmó, y consideró que la situación “se genera desde otro nivel de decisión”.
Para Curbelo, "todo esto parte desde el Servicio Nacional de Sangre. Es un problema interno que no se quiso resolver en instancias de diálogo". “Hace más de un año que estamos pidiendo reuniones para coordinar y nunca fue posible”, acotó.
El exjerarca también cuestionó el proceso que derivó en su salida. “No entiendo por qué no se me llamó, por qué no se me dio la oportunidad de explicar nada. No tuve instancia de diálogo con quienes tomaron la decisión”, sostuvo.
Modelo de gestión
Curbelo defendió el modelo de gestión del Hemocentro y destacó su impacto económico. “Generamos entre 700 mil y un millón de dólares al año por intercambio. No creo que haya otra institución pública que genere ese volumen”, afirmó. En ese sentido, explicó el criterio aplicado: “La sangre es un bien público. Nunca le pregunté a nadie si era de una mutualista o del sistema público. Se responde a quien lo necesita”.
Consultado sobre observaciones administrativas, reconoció desajustes, pero los justificó en la operativa. “Si hay cosas que no se ajustaron estrictamente a los procedimientos, lo asumo. Pero también digo que sin eso no hubiéramos podido sostener el funcionamiento”.
Un tema cuestionado fue el uso de horas suplentes. Curbelo explicó: “No teníamos refuerzos técnicos. Nos sacaron el plan escuela y no nos nombraron personal. La única forma de sostener jornadas era con horas suplentes”.
Sobre la estructura funcional, agregó: “Tenemos 88 funcionarios, de los cuales 53 son tercerizados. ¿Se puede sostener todo con 35 funcionarios propios? Eso no depende de mí”.
Reacciones
La resolución del cese de Curbelo provocó la inmediata reacción de legisladores de la oposición, como el caso del diputado del Partido Nacional, Federico Casaretto —médico de profesión—, que anunció realizará un pedido de informes a ASSE por la reducción presupuestal del Hemocentro, y por el cese de Curbelo.
También hubo otras voces de la comunidad médica y del departamento de Maldonado que cuestionaron la decisión, dado que, en líneas generales, la institución es considerada modelo a nivel nacional y regional.
No obstante, El País accedió a un informe de Jurídica de ASSE —del que dio cuenta en primera instancia VTV— en el que se constataron “irregularidades en la gestión del Hemocentro”.
“Tras un análisis exhaustivo de la gestión de la gestión en el Hemocentro de Maldonado, se ha confirmado una administración paralela y arbitraria por parte de su director técnico, Jorge Curbelo. Su gestión se caracteriza por un desconocimiento sistemático hacían la autoridad del Servicio Nacional de Sangre (SNS) y un manejo de la unidad como si fuera un ente autónomo, ajeno al marco normativo y administrativo de ASSE”, comienza el documento, que fue declarado confidencial.