El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió el lunes un comunicado en el que expresó "su profundo pesar" ante el accidente del avión C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), que trasladaba a 128 personas y que según los registros oficiales, dejó al menos 66 militares muertos y 57 heridos y cuatro desaparecidos.
"Uruguay lamenta las irreparables pérdidas humanas y transmite sus más sentidas y sinceras condolencias a las familias de las víctimas. Asimismo, anhela por una pronta y satisfactoria recuperación de las personas heridas en este lamentable accidente", expresó Cancillería.
Además, desde la cartera extienden al gobierno colombiano y su población "solidaridad ante este trágico suceso".
Lo que se sabe hasta ahora del accidente
El lunes en la Amazonia colombiana el Hércules C-130 perteneciente a la FAC, que había despegado desde la ciudad de Puerto Leguízamo, se precipitó a tierra poco después de iniciar su vuelo.
"En la aeronave iban 128 personas, entre ellos 11 tripulantes de la FAC, 115 hombres del Ejército Nacional y dos de la Policía Nacional", señaló en la noche del lunes el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López, quien aclaró que el avión llevaba tres personas más que las 125 informadas inicialmente.
El general López agregó: "Lamentablemente, como consecuencia de este trágico accidente, 66 de nuestros militares fallecieron y están en proceso de identificación".
Según su balance, 58 de los fallecidos eran miembros del Ejército, seis eran miembros de la tripulación de la FAC y los otros dos, integrantes de la Policía Nacional. "Al momento están pendientes cuatro de nuestros militares por ubicar", indicó.
El jefe militar agregó que hay 57 militares heridos, que fueron evacuados, de los cuales ocho fueron trasladados a la ciudad de Florencia, capital del vecino departamento de Caquetá, y 49 a Bogotá.
De los heridos trasladados a la capital, 19 reciben atención en el Hospital Militar y otros 30 "que no revisten mayor gravedad", fueron ingresados en el Batallón de Sanidad Militar, agregó el general López.
A lo largo del día reinó una confusión en cuanto a las víctimas del siniestro pues el avión se incendió tras caer en un remota zona selvática, en las afueras de Puerto Leguízamo, una ciudad amazónica situada cerca de la frontera con Ecuador y Perú.
Según el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, "como consecuencia del incendio de la aeronave, parte de la munición transportada por la tropa detonó", lo que agravó la situación en el lugar del accidente.
El titular de Defensa agregó que, según la información disponible hasta el momento, "no hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales", ya que en la zona operan varias disidencias de la antigua guerrilla de las FARC, como los llamados Comandos de Frontera y el Frente Carolina Ramírez, que controlan los cultivos ilícitos en el Putumayo.
El accidente ocurrió a las 9:50 hora local (14:50 GMT), cuando el avión FAC 1016 que acababa de despegar de Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, también en el Putumayo, cayó a tierra por causas que aún se desconocen.
Según el portal especializado SA Defensa, el avión accidentado tenía 43 años de uso pues en 1983 entró en servicio en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que en 2020 lo pasó a la Fuerza Aérea Colombiana.