Tropas rusas avanzan y Ucrania evacua a 3.000 niños y sus padres de la línea del frente

La “difícil situación de seguridad” abarca 44 localidades en primera línea en regiones de Zaporiyia y Dnipró. Nevadas, heladas y cortes masivos de electricidad complican la situación en Ucrania.

Un bombero ucraniano extingue un incendio en un edificio residencial tras un ataque aéreo ruso en Járkov.
Un bombero ucraniano extingue un incendio en un edificio residencial tras un ataque aéreo ruso en Járkov.
Foto: AFP

Redacción El País
Ucrania ordenó la evacuación de 3.000 niños y de sus padres de las localidades situadas en la línea del frente en las regiones de Zaporiyia y Dnipró, donde las tropas rusas han registrado avances, informó el viernes un ministro ucraniano.

“Debido a la difícil situación de seguridad, se tomó la decisión de evacuar por la fuerza a más de 3.000 niños y a sus padres de 44 localidades en primera línea en las regiones de Zaporiyia y Dnipró”, declaró en Telegram el ministro de Reconstrucción, Oleksiy Kuleba.

Las evacuaciones también se están llevando a cabo en la región norte de Chernígov, que limita con Bielorrusia, aliada de Moscú y objetivo de bombardeos rusos, añadió.

Las fuerzas rusas, que invadieron Ucrania en febrero de 2022, han ido avanzando lentamente por la región industrial de Dnipró. En la región sur de Zaporiyia, los avances rusos fueron menos frecuentes que en el este en conflicto, pero se aceleraron en los últimos meses. Rusia afirma haber capturado nuevos asentamientos en ambas regiones.

Un bombero ucraniano se encuentra frente a un edificio residencial dañado tras un ataque aéreo ruso en Járkov.
Un bombero ucraniano se encuentra frente a un edificio residencial dañado tras un ataque aéreo ruso en Járkov.
Foto: AF

Nevadas y heladas

Las nevadas y las heladas de hasta 14 ºC bajo cero afectan a Ucrania, justo cuando continúan los cortes masivos de electricidad en todo el país debido a los sostenidos ataques rusos contra el sistema energético.

La llegada de la nieve tras un diciembre relativamente cálido supone un reto para el maltrecho sistema energético y para miles de soldados que defienden en el frente al país de la invasión rusa.

El clima más frío implica un mayor consumo de electricidad, ya que más ucranianos recurren a radiadores eléctricos para calentar sus hogares.

Con el sistema gravemente dañado tras múltiples ataques, esto supone una mayor presión para la red eléctrica, que tiene dificultades para distribuir la energía producida.

Mientras que las centrales eléctricas del oeste de Ucrania permanecen inactivas durante gran parte del día debido a la disponibilidad de importaciones de electricidad y a la proximidad de centrales nucleares, la situación es difícil en gran parte de Kiev y Odesa y otras regiones del centro, el este y el sur.

Los bomberos y los trabajadores de emergencia observan un edificio residencial dañado tras un ataque aéreo en Járkov.
Bomberos y trabajadores de emergencia observan un edificio residencial dañado tras un ataque aéreo en Járkov.
Foto: AFP

Muchos consumidores solo disponen de electricidad en sus hogares de forma esporádica, dado que los daños sufridos por la red eléctrica en los recientes ataques no permiten establecer horarios predecibles de cortes de suministro en gran parte de Kiev, explicó a EFE desde la capital ucraniana Volodímir Omelchenko, experto en energía del Centro Razumkov.

Omelchenko espera que la situación mejore en unos días gracias a las reparaciones, pero la realidad resulta impredecible debido a los continuos ataques de Rusia contra infraestructuras vitales.

Los bruscos cambios en el consumo por el descenso de las temperaturas dificultan aún más el equilibrio entre la oferta y la demanda de electricidad, puesto que Ucrania se ve obligada a depender de centrales nucleares menos flexibles por los daños sufridos en sus centrales térmicas, que normalmente modificarían su producción en función de las necesidades del país.

Mientras que los generadores portátiles en el oeste de Ucrania permanecen inactivos durante gran parte del día a causa de la disponibilidad de importaciones de electricidad y a la proximidad de centrales nucleares, la situación es difícil en gran parte de Kiev y Odesa y otras regiones del centro, el este y el sur.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se reúne con su homólogo polaco en la Oficina del Primer Ministro en Varsovia, Polonia
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se reúne con su homólogo polaco en Varsovia, Polonia
Foto: AFP

“La gente se ha adaptado y entiende esta situación”, señaló Omelchenko “No pueden hacer nada al respecto y simplemente intentan sobrevivir y adaptarse a estas circunstancias”, agregó.

Oksana Levitska, madre de una niña de 3 años, dijo a EFE desde Kiev que “medio día sin electricidad no es nada a estas alturas”, pues “lo importante es el deseo de todos de seguir con vida”.

Sin embargo, los ataques rusos contra la red eléctrica representan un gran problema para las centrales nucleares, ya que obligan a los operadores a reducir urgentemente la generación de energía de formas no previstas en el diseño de las centrales.

“Cualquier accidente podría provocar un incidente radiactivo a escala europea”, advirtió Omelchenko, que pidió una reacción internacional más contundente ante Rusia.

La meteorología también afecta a miles de soldados en el frente, donde no hay recesos de las tropas invasoras.

La baja visibilidad en caso de nevada ayuda a ocultarse de los drones a ambos bandos, lo que mejora el reabastecimiento ucraniano y facilita que la infantería rusa eluda las posiciones ucranianas mientras continúan los ataques a lo largo del frente.

el presidente de Rusia, Vladimir Putin, visita un puesto de mando de la agrupación de fuerza conjunta, en medio del actual conflicto ruso-ucraniano.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, visita un puesto de mando en medio del actual conflicto ruso-ucraniano.
Foto: AFP

No obstante, el frío se convierte en un formidable adversario en sí mismo. Los vídeos del frente muestran trincheras en algunas zonas cubiertas por gruesas capas de nieve, lo que evoca recuerdos de la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

La infantería depende de calentadores químicos que colocan en sus zapatos o guantes. Los soldados también utilizan “velas de trinchera”, hechas de cera y cartón colocadas en latas, pero lo hacen con cautela, pues su rastro térmico puede delatar su ubicación a los drones enemigos.

“El frío penetra no solo en el suelo, sino también en el silencio entre las explosiones, en el aliento de los soldados, en sus pensamientos”, escribió Anna Zubko, de la 37.ª Brigada de Ucrania, en sus redes sociales.

“Cada paso se convierte en una elección moral, cada noche en una prueba de fe en la humanidad”, afirmó Zubko. AFP, EFE

Director de inteligencia elegido jefe de Gabinete

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó ayer la elección como nuevo jefe de su gabinete de Kiril Budanov, actual responsable de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania. En noviembre Zenesli anunció la dimisión del que había ocupado la dirección del gabinete del jefe de Estado, Andrí Yermak, investigado por las autoridades de lucha contra la corrupción. “Ucrania necesita ahora centrarse más en temas de seguridad, desarrollo de las Fuerzas de Defensa y Seguridad, y en la vía diplomática en las negociaciones, y la Oficina del Presidente servirá para cumplir con esas tareas”, dijo Zelenski.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar