El renunciante presidente de Paraguay, Santiago Peña, quedó incluido en la investigación penal sobre la crisis que llevó a la intervención del Ueno Bank.
La Fiscalía de Paraguay anunció ayer jueves que incluirá a Peña en las investigaciones de tres causas penales abiertas sobre el intervenido Ueno bank y que involucran también a otros exfuncionarios del gobierno.
Peña quedó envuelto en la crisis que estalló el martes en Ueno Bank, una entidad privada de la que fue accionista y que durante su mandato recibió millonarios recursos de organismos como el Instituto de Previsión Social (IPS), que maneja las pensiones de la mayoría de los trabajadores del país.
El Banco Central del Paraguay detectó que el índice de solvencia de Ueno, con 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, había caído por debajo del 50% del mínimo exigido.
A raíz del procedimiento de intervención, los fondos de miles de clientes han quedado congelados, pero también el patrocinio para equipos de fútbol local, la selección paraguaya y hasta de eventos como la etapa en el país del Mundial de Rally.
La Fiscalía investigará igualmente, como parte de otra denuncia presentada por un grupo de senadores, a Peña y al vicepresidente, Pedro Alliana, el exministro de Economía Carlos Fernández Valdovinos, así como a autoridades y exfuncionarios del Banco Central, del IPS y de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes.
Debate en el Congreso
Peña anunció poco después de que fracasara por falta de cuórum una sesión en el Congreso para tratar su renuncia, que se presentará y ejercerá su “derecho a la defensa” en el juicio político que deberá enfrentar en el Senado a raíz de la crisis por el cierre de Ueno bank.
“Colaboraré plenamente con las instituciones competentes para que se esclarezca lo ocurrido, se determinen las responsabilidades y quienes hayan infringido la ley respondan ante la Justicia”, prometió en su cuenta de X.
Peña permanece formalmente en la Presidencia, ya que legisladores oficialistas dejaron sin cuórum la sesión conjunta convocada para votar su renuncia y así poder activar el mecanismo de sucesión tras declarar la vacancia del cargo.
El presidente renunciante señaló que aportará la información que le sea requerida, e indicó que el pago a los ahorristas “no puede quedar pendiente de lo que ocurra” con él. “La discusión sobre mi continuidad en el cargo no puede paralizar las soluciones que necesitan las familias afectadas”, agregó.
Peña puede convertirse en el segundo presidente de Paraguay sometido a un proceso de juicio político en la historia reciente del país, después del izquierdista Fernando Lugo (2008-2012), quien finalmente fue destituido por el Congreso.
Miembros del Senado convocaron una sesión extraordinaria para anoche a fin de constituir las autoridades del juicio y a otra para la hoy viernes para comenzar con el juicio con la presencia de Peña.
Ayer la suspensión de la sesión se dio luego de dos horas de debate cuando la mayoría de los diputados se retiró del recinto mientras se realizaba la votación y dejó al Congreso sin la cantidad mínima para avanzar en el juicio político.
La oposición buscaba rechazar la renuncia para avanzar con el juicio político, mientras que buena parte del oficialismo proponía aceptarla para promover rápidamente la asunción del vicepresidente, Pedro Alliana.
Carter le baja el pulgar
Ayer jueves, el expresidente Horacio Cartes (2013-2018), líder del gobernante Partido Colorado, anunció que respaldaba el juicio político contra Peña. Poco después Cámara de Diputados abrió la sesión para tratar la acusación. En pleno debate, Peña anunció su renuncia en un video publicado en X.
Los 78 diputados presentes aprobaron la acusación contra Peña. En una segunda sesión, la cámara rechazó el pedido de juicio político contra Alliana por 48 votos contra 30.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República (...) quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado”, afirmó Peña en un video en su cuenta de X.
El mandatario afirmó que su prioridad es “la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros” al sistema financiero del país. La crisis estalló el martes, cuando el Banco Central intervino Ueno Bank por una grave insuficiencia de capital.
Además de los depósitos de los ahorristas, quedaron congelados fondos de organismos estatales, entre ellos el Instituto de Previsión Social. Peña, exministro de Economía que asumió la presidencia en 2023 con mandato hasta 2028, tenía acciones de un grupo que controlaba el banco y de las que se desprendió en 2025.
Tras la intervención de Ueno Bank, Peña exigió la renuncia del presidente del Banco Central y promulgó una ley que fijó un plazo máximo de cinco días hábiles para devolver a los depositantes la mayor parte de los fondos. Ayer comenzó el pago a los ahorristas. El Banco Central informó que los pagos, de hasta 10 millones de guaraníes o 1.565 dólares, están destinados a ahorristas que no tengan deudas con la entidad y cuentas en otros bancos para recibir sus fondos.
El vice que podría ser presidente
Pedro Alliana, vicepresidente del renunciante Santiago Peña, debería asumir en el gobierno de Paraguay hasta agosto de 2028 cuando termina el actual mandato.La Cámara de Diputados de Paraguay desestimó minutos después de la renuncia de Peña el pedido de juicio político contra Alliana.
Hércules Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez, de 52 años, nació el 19 de febrero de 1974 en Pilar, capital del departamento de Ñeembucú, en el sur de Paraguay. Fue comerciante en su ciudad natal y tuvo una destacada experiencia deportiva. Durante su adolescencia jugó al básquetbol y en 1991 integró la selección paraguaya de ese deporte.
Conocido también por el apodo de “Mangui”, Alliana creció en una familia vinculada a la política. Su primera incursión electoral terminó en una derrota. En 2006 se presentó como candidato a intendente de Pilar por el Partido Colorado, pero no fue electo.
Dos años después, a los 34 años, fue elegido gobernador de Ñeembucú, cargo que ocupó hasta 2012. En 2013 dio el salto a la política nacional al convertirse en diputado por su departamento. Su ascenso estuvo estrechamente vinculado a Horacio Cartes, quien lo impulsó dentro del Partido Colorado. Alliana está casado desde 2006 con Fabiana María Souto, diputada nacional por Ñeembucú, y es padre de cuatro hijos. EFE, AFP