Ayer miércoles Irán atacó varios navíos en el estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo, y aseguró que está preparado para una guerra larga que “destruirá” la economía mundial. Poco después, el presidente estadounidense, Donald Trump, insistió en que la guerra terminará “pronto” y que “prácticamente no queda nada por atacar en Irán”, al cumplirse doce días del conflicto.
La guerra iniciada el 28 de febrero con el ataque de Estados Unidos e Israel que mató al líder supremo iraní ha sumido a Medio Oriente y al mercado petrolero en el caos.
El cierre de facto del estrecho de Ormuz y los ataques de Irán a las monarquías petroleras del Golfo dispararon el precio del crudo, que rozó los 120 dólares esta semana, antes de bajar.
En un intento por ahora poco exitoso para paliar las subidas de precios, la Agencia Internacional de la Energía anunció que sus países miembros liberarían 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, un récord.
Estados Unidos e Israel “deben considerar la posibilidad de que se vean envueltos en una guerra de desgaste a largo plazo que destruirá toda la economía estadounidense y la economía mundial”, declaró Ali Fadavi, asesor del comandante en jefe de los Guardianes de la Revolución, la fuerza de elite del régimen iraní.
Pero todas las miradas siguen puestas en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) mundial.
Los analistas creen que el cierre prolongado del estrecho, por donde también circulan un tercio de los fertilizantes para la producción mundial de alimentos, tendría un efecto devastador en la economía global, especialmente en Asia y Europa.
El presidente francés, Emmanuel Macron, instó al G7 a actuar para restablecer la navegación en el estrecho “lo antes posible”, mientras que la ONU pidió a todas las partes que permitan el tránsito de ayuda humanitaria.
Irán está amplificando las consecuencias económicas de la guerra hacia los aliados de Estados Unidos en el Golfo. Varios drones cayeron cerca del aeropuerto de Dubái y otras naves alcanzaron tanques de combustible en un puerto omaní.
El impacto económico está presionando a Trump, criticado por sus rivales por haber lanzado una guerra sin prepararse para las consecuencias.
Sin embargo ayer miércoles aseguró que “en cuanto quiera que esto se detenga, se detendrá” la guerra y que “prácticamente no queda nada por atacar” en Irán, en declaraciones al sitio web de noticias Axios.
También aseguró a los periodistas que “van a ver una gran seguridad” para los petroleros en el estrecho de Ormuz, pero no dijo cómo la iba a garantizar.
Ataque a puertos
Irán amenazó ayer con atacar “todos los puertos y centros económicos de la región” después de que Estados Unidos instara a la población iraní a evitar puertos civiles iraníes.
“Si la amenaza de Estados Unidos contra los puertos de Irán se materializa, todos los puertos y centros económicos de la región serán atacados”, afirmó el portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, el general de brigada Abolfazl Shekarchi, a la televisión estatal.
Shekarchi pidió a los países vecinos de Irán que no den refugio a las tropas estadounidenses.
El portavoz militar rechazó además la información del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) que afirma que embarcaciones de la Armada de la Guardia Revolucionaria se han ocultado en puertos económicos iraníes.
Poco antes, el CENTCOM urgió a los civiles en Irán a evitar inmediatamente todos los puertos donde las fuerzas navales iraníes están operando, e indicó que los militares de Estados Unidos “no pueden garantizar la seguridad civil cerca o en los sitios usados por el régimen iraní con fines militares”.
El Comando Central de Estados Unidos denunció que la República Islámica está usando puertos civiles a lo largo del estrecho de Ormuz para llevar a cabo operaciones militares que amenazan la carga marítima internacional.
“Estas peligrosas acciones arriesgan las vidas de personas inocentes”, alertó el organismo, que no detalló posibles agresiones en la zona, pero avisó de que “los puertos civiles usados con propósitos militares pierden su estatus de protección y se convierten en blancos legítimos”.
La alerta se produce horas después de un vídeo del almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, en el que anunció la misión de acabar con la capacidad de Irán de proyectar su poder contra los estadounidenses y contra sus vecinos y de “acosar” a los barcos del estrecho de Ormuz. AFP, EFE
Ciberataque iraní contra tecnológica médica
Un grupo de piratas informáticos vinculado a Irán reivindicó ayer miércoles un ciberataque a gran escala contra la tecnológica médica estadounidense Stryker. Handala afirmó en un comunicado que se borraron más de 200.000 sistemas y se extrajeron 50 terabytes de datos. “Nuestra gran operación cibernética se ha llevado a cabo con total éxito”, agregó, y precisó que el hackeo era en respuesta al “brutal ataque a la escuela de Minab”, donde según las autoridades iraníes murieron 150 personas. El grupo de hackers sostuvo que las oficinas de Stryker en 79 países habían sido afectadas.