Israel amenazó con continuar los bombardeos en Líbano contra Hezbolá pese al riesgo de romper la frágil tregua entre Irán y Estados Unidos, en un contexto de negociaciones de paz clave. Los ataques más recientes dejaron más de 300 muertos y unos mil heridos, según autoridades libanesas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue tajante: "Nuestro mensaje es claro: a cualquiera que actúe contra civiles israelíes, lo golpearemos". Añadió que Israel continuará su ofensiva hasta garantizar la seguridad en el norte del país, zona expuesta a los ataques del movimiento chiita.
En paralelo, el ejército israelí instó a evacuar zonas del sur de Beirut ante nuevos ataques, lo que refuerza el temor a una intensificación de los ataques en Beirut y el sur de Líbano.
Desde Teherán, la respuesta fue inmediata. El presidente Masud Pezeshkian advirtió que las acciones israelíes vuelven "sin sentido" las negociaciones previstas con Washington. "Nuestras manos siguen en el gatillo", afirmó. En la misma línea, el titular del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró que cualquier violación de la tregua tendrá una "respuesta firme".
La tensión también expone diferencias entre actores internacionales. Pakistán, mediador en las conversaciones, sostiene que la tregua incluye a Líbano, mientras que Estados Unidos lo niega. El vicepresidente JD Vance señaló: "Si Irán quiere que esta negociación se rompa por un conflicto (...) que no tiene nada que ver con ellos, es su elección".
Presión internacional por la tregua en Líbano
La comunidad internacional intensificó los llamados a contener la violencia. Francia, Reino Unido y la Unión Europea pidieron extender el alto al fuego al territorio libanés, mientras que Alemania instó a Israel a frenar su ofensiva. La ONU advirtió que los ataques representan un "grave peligro para el alto el fuego".
Pese a ello, los enfrentamientos continúan. Este jueves se registraron al menos cinco muertos en el sur de Líbano en nuevos choques entre fuerzas israelíes y combatientes de Hezbolá.
Negociaciones en Pakistán y tensión nuclear
Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos previstas en Pakistán se desarrollan bajo fuerte incertidumbre. El presidente Donald Trump advirtió que mantendrá tropas cerca de Irán hasta lograr un "acuerdo real" y amenazó con escalar el conflicto si fracasan las negociaciones.
Uno de los puntos más sensibles es el programa nuclear iraní. El jefe de la agencia atómica del país, Mohamad Eslami, descartó limitar el enriquecimiento de uranio: "No son más que deseos que quedarán enterrados". Washington e Israel acusan a Teherán de buscar armas nucleares, algo que Irán niega.
La situación también es incierta en el estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global. Irán mantiene restricciones al tránsito marítimo, lo que genera preocupación internacional. La Unión Europea rechazó cualquier intento de imponer peajes en esta vía estratégica.
Aunque el alto al fuego trajo una breve calma, los mercados reaccionaron con volatilidad y el petróleo volvió a acercarse a los US$ 100 por barril. El Fondo Monetario Internacional advirtió que el conflicto podría empujar a 45 millones de personas hacia la inseguridad alimentaria.
En paralelo, miles de personas se movilizaron en Teherán al cumplirse 40 días de la muerte del exlíder supremo Alí Jamenei. En Israel, algunos signos de normalidad regresan con la reapertura de escuelas y sitios religiosos, aunque la amenaza de una nueva escalada sigue latente.
Con información de AFP