Opinión de Petros Mavromichalis: "La guerra de Rusia es una guerra contra la seguridad alimentaria mundial"

El embajador de la Unión Europea en Uruguay, Petros Mavromichalis, alertó sobre las consecuencias de la invasión rusa y acusó a Moscú de utilizar el hambre como arma contra millones de personas.

Un granero lleno cerca de la localidad de Saedinenie, en el centro de Bulgaria.
Un granero lleno cerca de la localidad de Saedinenie, en el centro de Bulgaria.
Foto: AFP

Rusia está asfixiando sistemáticamente la capacidad de Ucrania para alimentar al mundo. Al atacar puertos, rutas marítimas e infraestructura agrícola, no solo libra una guerra contra Ucrania, sino que utiliza el hambre como arma contra millones de personas en África, Asia y Oriente Medio.

Con el 7,8 % de la población mundial ya sufriendo hambre, este ataque a las rutas comerciales amenaza con sumir a las regiones vulnerables en la hambruna.

Antes de la invasión rusa a gran escala, Ucrania suministraba el 15 % del maíz mundial, el 10 % del trigo y el 50 % del aceite de girasol. Ahora, al comenzar la temporada de cosecha, los ataques rusos han reducido a la mitad las exportaciones de cereales en comparación con el año pasado, lo que ha disparado los precios mundiales de los alimentos.

Para octubre, Ucrania podría quedarse sin reservas de almacenamiento, lo que provocaría que más de 9 millones de toneladas de grano se pudran, mientras que los agricultores carecen de fondos para sembrar los cultivos del próximo año. Si se pierde esta cosecha, las repercusiones afectarán el suministro de alimentos hasta bien entrado 2027.

Una persona observa una escuela dañada tras un ataque con drones en Kiev el 1 de octubre de 2026.
Una persona observa una escuela dañada tras un ataque con drones en Kiev el 1 de octubre de 2026.
Foto: AFP

Las consecuencias van mucho más allá de Ucrania. Las interrupciones en el comercio, la energía y los mercados de fertilizantes -agravadas por crisis como el conflicto en Oriente Medio- están llevando a economías frágiles al límite. Millones de personas con menos recursos se enfrentarán a precios desorbitados y escasez de alimentos.

Esto no es casualidad. Rusia ha utilizado repetidamente los alimentos como arma, desde el bloqueo de puertos del Mar Negro hasta el bombardeo de la logística terrestre.

El Mar Negro por sí solo gestiona el 90% de las exportaciones agrícolas de Ucrania, y sin un paso seguro, los más vulnerables del mundo pagarán las consecuencias.

Los Corredores de Solidaridad de la UE han proporcionado rutas alternativas cruciales, pero Ucrania también necesita un acceso seguro y fiable a los puertos del Mar Negro.

Unas chicas pasan junto a una exposición temporal de retratos de combatientes caídos de la Brigada Azov en la plaza de Santa Sofía, en el centro de Kiev, con motivo del «Día de los Defensores de Ucrania».
Unas chicas pasan junto a una exposición de retratos de combatientes caídos en la plaza de Santa Sofía, en el centro de Kiev.
Foto: AFP

Actualmente, la UE se centra en proporcionar almacenamiento adicional de cereales, desarrollar soluciones financieras para los agricultores ucranianos y coordinar el transporte transfronterizo para optimizar la eficiencia de los Corredores de Solidaridad.

Sin embargo, estas medidas solo pueden mitigar las consecuencias. No pueden sustituir la navegación segura en el Mar Negro.

Solo un alto el fuego y una navegación segura en el Mar Negro pueden evitar un mayor empeoramiento de la situación.

Ucrania ha ofrecido reiteradamente una paz justa y duradera, comenzando con un alto el fuego total. Rusia se ha negado, intensificando los ataques. El acceso a los alimentos nunca debe ser un arma. La comunidad internacional debe exigir:

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se dirige a los asistentes durante la reunión del Club de Debate Valdái en Moscú.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se dirige a los asistentes durante la reunión del Club de Debate Valdái en Moscú.
Foto: AFP

1. Una moratoria inmediata sobre los ataques contra la infraestructura de cereales, los puertos y el transporte marítimo.

2. El paso seguro para los buques comerciales para restablecer el comercio en el Mar Negro.

3. Un alto el fuego total e incondicional que conduzca a una paz justa y duradera.

Un alto el fuego que conduzca a la paz es necesario para poner fin al sufrimiento diario de los ucranianos y redunda en beneficio de todos aquellos que dependen de un sistema alimentario mundial estable, abierto y predecible.

Si Rusia pone fin a la guerra y detiene la matanza, personas de todo el mundo se beneficiarán, empezando por una mayor seguridad alimentaria.

Ayudemos a que la paz se convierta en realidad en Ucrania aumentando la presión sobre Rusia para que negocie y ponga fin a la guerra.

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