Roma se sumó ayer martes a las ciudades europeas en alerta roja, como París, por la ola de calor que se intensifica y hace temer por la salud de las personas más vulnerables.
Sébastien Léas, meteorólogo del instituto francés Météo-France, explicó a la AFP que una masa de aire muy frío situada cerca de Portugal “actúa como una bomba de calor” y envía el aire caliente del norte de África.
Francia vivió ayer martes la jornada más calurosa desde 1947, cuando comenzaron las mediciones, indicó Météo France, al anunciar una temperatura media de 29,8ºC, que en algunas zonas puede superar los 43 grados.
El inédito episodio canicular se extenderá en Francia hoy miércoles y jueves, y solo el viernes se prevé que empiece a esbozarse un descenso progresivo de las temperaturas.
Para Météo France, la actual ola de calor es comparable a la de agosto de 2003, cuando murieron alrededor de 15.000 personas en dos semanas. “Debería superarla en términos de intensidad máxima. Su duración sigue siendo incierta”, precisó.
La Torre Eiffel y el Louvre, dos de los monumentos más visitados del mundo, han decidido adelantar su horario de cierre a las 16.00 locales. El calor obligó a otro lugar muy frecuentado, el Monte Saint Michel, a aconsejar a los turistas que pospongan la visita.
De entre los casi 60.000 centros escolares que hay en Francia, 1.800 tuvieron que cerrar por culpa de las altas temperaturas y unos 8.000 redujeron sus horarios.
Parte del sur del Reino Unido también se encuentra en alerta roja y podría incluso batirse el récord histórico de 35,6 ºC para un mes de junio, registrado en Southampton en 1976, según el organismo Met Office.
Algunas escuelas en Inglaterra decidieron reducir la jornada de clases por la ola de calor, mientras que se registraron alteraciones en algunos servicios de trenes.
Las temperaturas en Inglaterra y Gales rozaron los 34 grados y hay alerta roja para hoy miércoles y el jueves, cuando se espera que el termómetro llegue a los 40 grados, por lo que será un récord para un mes de junio.
La casi totalidad de España, donde las olas de calor se multiplican desde hace varios años, se encuentra también en alerta.
España vivió ayer martes el día más extremo de la primera ola de calor del verano, con temperaturas de más de 40 grados en amplias zonas y de casi 44 en el norte peninsular. Ante esta situación, la española Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó el aviso rojo (peligro extraordinario) por temperaturas extremas de hasta 44 grados en zonas de Andalucía, Cantabria y País Vasco, mientras que otras diez regiones están en nivel naranja (peligro importante): Aragón, Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid, Navarra y La Rioja.
Las temperaturas mínimas también fueron muy elevadas, superiores a los 20 grados en gran parte del territorio, salvo en zonas de montaña. Italia declaró por su parte ayer martes la máxima alerta por calor en 15 ciudades, entre ellas Roma y Milán.
La ola de calor ya dejó muertos en Francia. Dos hermanos de 2 y 4 años fueron hallados sin vida el lunes dentro de un auto y tres ancianos fallecieron en sus domicilios.
Además, unas 40 personas murieron ahogadas desde el 18 de junio, “principalmente jóvenes”, indicó el primer ministro francés, Sébastien Lecornu. Son las “primeras víctimas de la crisis que vivimos” por la canícula, incidió.
Ríos, piscinas, canales, lagos, los europeos buscan lugares con agua para refrescarse. En Bruselas, muchos optaron por una fuente del Parque del Cincuentenario.
En la capital de España, la municipalidad habilitó un “refugio climático” para personas sin hogar y vulnerables, abierto en las horas de más calor y que proporciona agua, alimentos e instalaciones de higiene.
El Mundial también afectado
La ciudad estadounidense de Miami afronta una alerta de calor del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) con una sensación térmica que supera los 40 grados centígrados en víspera del partido entre Brasil y Escocia hoy miércoles. El calor extremo que afecta desde hace días al sur de Florida incluso obligó el lunes a interrumpir por un momento el acceso a la zona de aficionados de la FIFA en Miami y a resguardar al público a la sombra, después de que la sensación térmica superara los 43 grados centígrados. La medida se adoptó cuando la organización bloqueó la entrada de nuevos asistentes al festival de aficionados de la FIFA (FIFA Fan Festival), en el parque Bayfront de Miami, donde pidió a los presentes que buscaran sombra o aire acondicionado, después de que los servicios de emergencia atendieran varios casos de golpe de calor, según reportó el Miami Herald. Unos 30 o 45 minutos después, cuando la sensación térmica bajó a 41 grados, la organización reabrió el acceso.