Cuba sufrió este lunes un nuevo apagón nacional, el sexto en apenas año y medio, informó el Ministerio de Energía y Minas. La isla se encuentra sumida en una profunda crisis energética desde mediados de 2024, una situación que se ha agravado en los últimos tres meses con el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos que está paralizando la economía por completo y disparando el malestar social.
En este contexto, el presidente estadounidense Donald Trump dijo este lunes que espera tener “el honor de tomar Cuba” durante su mandato. “Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera”, declaró a periodistas Trump en el Despacho Oval. “Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera, si quiere que le diga la verdad. Es una nación muy debilitada en estos momentos”, consideró.
Estas declaraciones se producen después de que el mandatario Miguel Díaz-Canel confirmara el viernes diálogos con Washington.
Con base en experiencias previas, el restablecimiento del sistema eléctrico cubano es un procedimiento lento y laborioso que puede demorar días. Supone empezar a generar energía con las fuentes de arranque sencillo (solar, hidroeléctrica, motores de generación) para ir dando servicio a pequeñas áreas que luego se van interconectando.
El problema esencial que diferencia esta ocasión de las previas es que en la actualidad el país casi no dispone de diésel y fueloil para sus motores de generación. Energizar las centrales termoeléctricas sin esta fuente energética de rápido encendido puede ser un reto, como explicó hace una semana el director general de Electricidad del Minem, Lázaro Guerra, tras un apagón masivo que afectó a unos seis millones de cubanos.
Nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no estaban ayer operativas por averías o trabajos de mantenimiento (cuando esta fuente es responsable del 40% del mix energético).
Creciente malestar entre los cubanos
Estas afectaciones no están ligadas al bloqueo petrolero de Estados Unidos (porque emplean en su mayoría petróleo nacional), sino a las condiciones en que operan estas obsoletas infraestructuras, con décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones. De otro 40% del mix era responsable la llamada generación distribuida (motores de diésel y fueloil), que el Gobierno ha indicado que lleva desde enero completamente parada por la falta de combustible.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.
Los apagones lastran la economía, que se ha contraído más de un 15% desde 2020, según cifras oficiales. La isla de 9,6 millones de habitantes ha experimentado varios apagones generalizados desde finales de 2024. Los cubanos soportan además larguísimos cortes programados diarios.
La capital cubana ha tenido en los últimos tiempos cortes de más de 15 horas, que en las provincias pueden prolongarse por más de un día.
Desde el 9 de enero no ha llegado a Cuba ningún tanquero, lo que obligó al gobierno de Díaz-Canel a adoptar medidas drásticas de ahorro, incluidas la suspensión de la venta de diésel y el racionamiento de la gasolina, así como la reducción de algunos servicios de atención hospitalaria.
En medio de esta crisis, exiliados cubanos solicitaron ayer lunes a Trump que les permita enviar un barco civil desde Florida con ayuda humanitaria para los opositores dentro de la isla, en respuesta al “Convoy Nuestra América” que llegará el sábado desde México con insumos.
Organizaciones opositoras en Miami anunciaron que mandarán una petición a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, para que haga una excepción a la proclamación presidencial 6867, que desde 1996 restringe el transporte de buques desde Estados Unidos hasta Cuba.
“Le estamos pidiendo a Rubio que apoye al pueblo, que apoye a ese cubano de a pie. Sabemos que Cuba va a ser libre, pero hoy más que nunca necesitamos el apoyo, que se apoye a ese cubano, a ese cubano que está sufriendo en la calle”, declaró José Díaz Silva, líder del Movimiento Opositores por una Nueva República.
Las asociaciones, entre las que también están Movimiento Democracia y Cuba-Demanda, anunciaron que el próximo sábado se reunirán en Miami para exigir que Estados Unidos les permita enviar un barco con insumos para los opositores que han protestado en las últimas semanas contra el Gobierno de Díaz-Canel en la isla.
Por ello, solicitaron excepción a la proclamación presidencial 6867, que firmó el entonces mandatario Bill Clinton por el riesgo de un incidente como el de febrero de 1996, cuando las Fuerzas Armadas de La Habana mataron a cuatro pilotos de la organización cubanoestadounidense Hermanos al Rescate. El abogado Santiago Alpízar, líder de Cuba-Demanda, pidió a los exiliados en Estados Unidos unirse a una petición para que el presidente Trump escuche sus solicitudes.
Con información de EFE y AFP