El Reino Unido respondió ayer miércoles en un comunicado al presidente de Argentina, Javier Milei, que no “tiene ninguna duda” de la soberanía británica sobre las Islas Malvinas. Horas antes, el jefe de Estado argentino pidió negociaciones sobre las islas y amenazó con consecuencias para las empresas.
Frente a esta afirmación, el Reino Unido respondió que los intentos de impedir el sector de los hidrocarburos en las islas son “un intento totalmente inaceptable de ejercer jurisdicción extraterritorial y carecen por completo de justificación en el Derecho internacional. Además, suponen un obstáculo para el comercio mundial y son incompatibles con el libre comercio”.
En el texto, difundido en redes sociales por la embajada de Reino Unido ante la ONU, el país británico asegura que “se mantiene firme en su apoyo al derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a la libre determinación”, tal y como recoge la Carta de las Naciones Unidas.
Además, afirma que “Argentina niega este derecho humano fundamental” y califica las reivindicaciones del gobierno de Milei como un comportamiento “totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas”, además de decir que “no es el comportamiento que esperamos de una democracia”.
En el comunicado se hace referencia al referéndum de 2013, en el que la población de las Islas Malvinas votó en un 99,8 % por mantener su estatuto, con un 92 % de participación.
El martes el primer ministro británico, Andy Burnham, dijo ante la Asamblea General que Reino Unido se mantendrá “firme” frente a las amenazas a las Malvinas. EFE