Una manifestación cerró ayer miércoles la principal autopista de Caracas para protestar por unas 50 desapariciones forzadas de presos políticos en Venezuela y la muerte bajo custodia de una veintena más.
La protesta ocurre tres meses después de aprobarse una ley de amnistía impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, que gobierna bajo tutela de Estados Unidos tras la captura en enero del dictador Nicolás Maduro.
“Tenemos muchísima preocupación por lo que puede estar pasando con las personas que están en desaparición forzada”, dijo a la AFP Diego Casanova, miembro del Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve). Casanova dijo que hay alrededor de 50 desaparecidos.
Los manifestantes llegaron escoltados por policías. El rostro de Víctor Hugo Quero, un comerciante de 51 años arrestado en enero de 2025 y cuya familia denunció su desaparición forzada, protagonizó la protesta: “Muere bajo custodia del régimen”, decía en afiches con su fotografía. La muerte de Quero fue informada por las autoridades el 7 de mayo, nueve meses después. Durante año y medio, su madre, Carmen Teresa Navas, lo buscó de cárcel en cárcel. Quero es uno de los 20 presos políticos que han muerto bajo custodia desde 2014, según la ONG Foro Penal.
“¡Ni uno, ni dos, que sean todos!”, “Víctor, presente, tu justicia está pendiente”, “Delcy, libera, la familia los espera”, coreaban.
El pasado jueves, el Ministerio del Servicio Penitenciario confirmó la muerte de Quero. Dijo que Quero estuvo recluido en la cárcel El Rodeo I desde el 3 de enero de 2025 y que había sido trasladado a un hospital el 15 de julio del mismo año, tras presentar “hemorragia digestiva superior y síndrome febril agudo”.
Según el comunicado oficial, Quero falleció casi diez días después por “insuficiencia respiratoria aguda secundaria tromboembolismo pulmonar”.
A los detenidos “les niegan todos los derechos, los tienen incomunicados, los aíslan, les niegan atención médica, el producto de esa injusticia es que muchos llegan a fallecer bajo custodia”, afirmó Casanova.
Zoraida González, pensionada de 64 años, marchó con las fotografías de su hijo, José Miguel Estrada y su nuera, Yanín Pernía Coronel, detenidos en 2018 por un supuesto intento de magnicidio con drones. “Delcy tiene la llave, tiene que abrir esa reja”, gritó entre lágrimas.
Activistas de derechos humanos denuncian “graves deficiencias” en el proceso. Según el gobierno, hay 8.600 beneficiados, la mayoría tenía libertad condicional y sus casos fueron cerrados con la amnistía.
Foro Penal indica que entre enero y finales de abril fueron excarcelados 768 presos políticos en Venezuela, 186 de estos con la amnistía.
La marcha de ayer comenzó en la Universidad Central de Venezuela (UCV), la principal del país, y siguió por la autopista Gran Cacique Guaicapuro, la vía más transitada de Caracas. Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) permitieron la protesta dentro de la autopista al bloquear el paso para los vehículos, aunque intentaron en un principio persuadir a los asistentes para que se manifestaran a las afueras de la UCV.
El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, Miguelangel Suárez, señaló a EFE que seguirán protestando hasta que se liberen a todos los presos políticos en el país.
“Tienen 15 días para sentarse con nosotros y resolver de una vez por todas el tema de los presos políticos, de no ser así se van a encontrar a toda la juventud de este país movilizada de punta a punta hasta que los liberen a todos”, subrayó. AFP, EFE