La amnistía promovida por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, bajo las órdenes y tutela de EE.UU., entró en un periodo de ralentización con menos anuncios de liberaciones y, más de un mes después de haber sido promulgada, su aplicación sigue marcada por la interrogante de qué sigue en este país que ha vivido años de crisis política y económica.
La norma, promulgada el 19 de febrero y anunciada al calor de los contactos con EE.UU. tras la operación militar en la que fue capturado el dictador Nicolás Maduro, ha sido planteada por Rodríguez (seguramente bajo coerción) como una posibilidad para que Venezuela se “reencuentre” y “aprenda a convivir democrática y pacíficamente”, mientras expertos y ONG critican la falta de listas de detenidos para verificar el proceso, los delitos cobijados y que abarque 13 episodios específicos pese a que, en principio, engloba los 27 años del chavismo (1999-2026).
Consultado el director vicepresidente de la ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob, explicó que la aplicación de la ley continúa, pero “desde hace aproximadamente dos semanas se ha visto que ha bajado significativamente el número de personas liberadas con la amnistía”. En ese sentido, advirtió que “si no se termina de liberar a los más de 500 presos políticos que aún quedan, parecería evidente que el gobierno interino no tendría verdadera voluntad política de hacer cesar la prisión y la persecución política”.
“Ya el hecho de que no se haya comenzado a desmantelar el aparato represivo -los policías, fiscales y jueces siguen siendo los mismos, apuntó-, sería una evidencia de que con la amnistía, pese a que ha tenido aspectos positivos, se buscaba más un efecto simbólico y mediático que un cambio real”, afirmó Himiob, cuya ONG se dedica a la defensa de los presos políticos.
Hasta el pasado 26 de marzo, 8.146 personas habían recibido libertad plena como parte de la Ley de Amnistía, informó entonces el diputado chavista y presidente de la comisión que hace seguimiento a la norma, Jorge Arreaza.
De ese total, 310 estaban encarcelados y otros 7.836 tenían libertad restringida con medidas cautelares, como prohibición de salida del país o presentación periódica ante tribunales. Hasta esa fecha, indicó que esa comisión había recibido 11.559 solicitudes válidas. Por su parte, Foro Penal contabiliza desde el 8 de enero hasta este 2 de abril un total de 743 excarcelados y liberados, de los cuales 187 son por amnistía, dijo Himiob.
Mensajes desde la cárcel en Nueva York
El dictador depuesto Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, hicieron un nuevo llamado ayer domingo de Semana Santa a la unidad, el diálogo y la reconciliación en Venezuela, en un mensaje publicado en redes sociales, tres meses después de su captura por parte de tropas estadounidenses. “Este Domingo de Resurrección es para decir con fuerza que esta es la victoria de la vida y la verdad. No gana la muerte: gana Cristo. No gana la mentira, gana la verdad. No gana el odio, gana el amor”, señalaron Maduro y Flores en su mensaje publicado en sus cuentas de X y Telegram. El mensaje hace múltiples referencias bíblicas en alusión a la resurrección de Jesús.
En marzo pasado un juez federal descartó desestimar el caso de narcotráfico por el cual se encuentran detenidos. EFE
“A la par”
En Venezuela, la Iglesia tiene mucho peso en temas políticos. En ese contexto, el cardenal Baltazar Porras aseguró ayer domingo que la recuperación económica y un proceso electoral en esl país deben darse “a la par”, cuando se cumplen tres meses desde que Delcy Rodríguez. “No es que una cosa primero y otra después, hay que ir a la par, no basta simplemente con decir mejores condiciones económicas”, señaló Porras durante una entrevista con el canal privado Venevisión.
El cardenal señaló que hay una serie de pasos que se deben ir dando “que son complejos” para poder llegar a una elección, pero necesarios, como el restablecimiento de los derechos políticos para que los ciudadanos puedan decidir por sí mismos a qué partido votar.
Con información de EFE y AFP