El presidente ruso Vladímir Putin reconoció ayer domingo que el país atraviesa “cierta escasez” de combustible causada por los repetidos ataques ucranianos contra infraestructuras de hidrocarburos rusas, con el fin de debilitar la ofensiva de Moscú.
“En cuanto a los ataques contra la infraestructura crítica en general, y la infraestructura energética en particular, por supuesto que estos ataques contra nuestras instalaciones de infraestructura crean problemas, eso es evidente”, dijo Putin en una entrevista publicada por el Kremlin. “En este momento estamos observando cierta escasez, pero no es crítica”, añadió.
El mandatario señaló que la primera tarea de las autoridades es aumentar las capacidades de defensa aérea y garantizar el suministro de combustible, particularmente en Crimea.
Anexionada por Moscú en 2014, la península de Crimea fue declarada en “situación de emergencia” el viernes debido a la ola de ataques de Kiev, que ha obligado a las autoridades a suspender la venta de combustible a particulares e imponer cortes de electricidad.
Putin había prometido horas antes “garantizar” la seguridad del país y abordar los “desafíos” que plantean los ataques durante un congreso de su partido, Rusia Unida.
Ucrania está atacando especialmente la infraestructura energética para cortar el suministro de hidrocarburos que permite Rusia financiar su invasión. AFP