La familia real de Qatar se encuentra en la fase final de las negociaciones para adquirir Villa Certosa, la célebre mansión que el fallecido ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi tenía en la isla de Cerdeña.
Según reportaron medios locales, la transacción se cerraría por un valor cercano a los US$ 400 millones, luego de que los herederos del magnate decidieran poner a la venta la propiedad tras su fallecimiento en junio de 2023.
Los detalles de la millonaria compra de Villa Certosa
Las conversaciones para el traspaso de la mansión ubicada en Porto Rotondo, al noreste de la isla, ingresaron en su etapa definitoria según confirmaron fuentes cercanas a la familia Berlusconi al periódico italiano Corriere della Sera.
La adquisición será ejecutada formalmente mediante Constellation Hotels Holding, una sociedad con sede en Luxemburgo que opera como uno de los vehículos de inversión más importantes de la comunidad financiera de Qatar. Esta estructura responde directamente a los intereses económicos y comerciales del jeque Hamad bin Jassim Al Thani, quien se desempeñó en el pasado como primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de su país.
Cómo es la mansión de Cerdeña
Villa Certosa cuenta con un enorme parque, siete piscinas al aire libre, siete casas para huéspedes más modestas, campos de fútbol y de golf, atracciones infantiles, un jardín medicinal, la Gruta de Neptuno, un helipuerto, un volcán artificial, un búnker nuclear y una zona de talasoterapia.
Berlusconi hizo construir para la ocasión una réplica de un volcán que una medianoche empezó a lanzar fuego, lo que provocó la alarma entre los vecinos de la zona.
La residencia, que ocupa 50 hectáreas en la zona de Porto Rotondo, en el noreste de Cerdeña, alberga otras "rarezas", como la "colina de los pensamientos", un monte de diez metros de altura, realizado con millones de metros cúbicos de tierra, coronado con doce olivos centenarios donde Berlusconi se sentaba a meditar en un trono, según se explicó en el pasado.
Por la villa han pasado, entre otros, el ex primer ministro británico Tony Blair y el presidente ruso, Vladímir Putin.
El lugar también es recordado por el escándalo del verano de 2006, en el apogeo de las fiestas "bunga-bunga" del magnate, cuando el diario El País de Madrid publicó fotos tomadas el año anterior por el paparazzi Antonello Zappadu. En las imágenes se veía a chicas en ropa interior y a un hombre desnudo al borde de una piscina, quien resultó ser el ex primer ministro checo Mirek Topolanek.
Con información de EFE