El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, anunció ayer viernes que su país presentó a Estados Unidos un plan para reabrir el estrecho de Ormuz a la navegación marítima en un plazo de siete días.
Araqchi tuvo una reunión el martes con el enviado estadounidense Steve Witkoff, y anteriormente había expuesto las condiciones para poner fin a la guerra y reabrir esa estratégica ruta para el transporte de hidrocarburos.
“Irán ha transmitido a Estados Unidos, a través de Catar, un plan concreto a siete días. Si se cumplen las condiciones necesarias, el estrecho puede abrirse nuevamente, y el tránsito marítimo usual restablecido en siete días”, declaró Araqchi ayer en la sede de la ONU en Nueva York.
Precisó que “sería mejor” alcanzar un acuerdo antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
“La decisión ahora corresponde a Estados Unidos. Irán no admite la coerción, las amenazas o la intimidación. Irán no renunciará a sus derechos soberanos por presiones”, enfatizó.
Según Araqchi, citado por The New York Times, la propuesta enumera las siguientes condiciones: el cese de todas las hostilidades en Oriente Medio durante siete días, también en Líbano; el desbloqueo de activos iraníes congelados, estimados en al menos 12.000 millones de dólares; el levantamiento de las sanciones sobre el petróleo iraní y el fin del bloqueo naval estadounidense contra Irán.
Al séptimo día de la tregua, Irán reabriría Ormuz.
En una entrevista exclusiva con la AFP el martes, el portavoz de los Guardianes de la Revolución, Hossein Mohebi, también mencionó el fin de las hostilidades en Yemen entre las condiciones iraníes.
Ese mismo día, la agencia de prensa japonesa Kyodo, citando a un alto responsable iraní, fue la primera en informar de una propuesta de este tipo por parte de Teherán.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, firmaron en junio un protocolo de acuerdo destinado a poner fin a la guerra, reabrir el estrecho de Ormuz y, posteriormente, abrir negociaciones sobre el delicado capítulo del programa nuclear iraní.
Pero el texto fue objeto de diferentes interpretaciones por ambas partes, por lo que se reanudaron las hostilidades en el estrecho de Ormuz.
Araqchi dijo ayer en declaraciones a los periodistas al margen de la Asamblea General de la ONU que la nueva propuesta refleja fielmente los compromisos establecidos en un memorando de entendimiento acordado en junio, pero que se desmoronó rápidamente.
Afirmó que Irán está listo para comenzar a implementar el plan tan pronto como Washington dé su visto bueno. Aseguró además que China, cuyo presidente se encontraba hasta ayer de visita oficial en Estados Unidos, apoya esta propuesta.
Funcionarios iraníes explicaron que, si bien la propuesta es esencialmente la misma que el memorando de entendimiento de junio, está diseñada para avanzar a un ritmo mucho más rápido. En el acuerdo anterior, se había establecido un plazo de 60 días para llegar a las negociaciones nucleares.
Irán exige a los buques que deseen atravesarlo que obtengan de su parte una autorización, alegando razones de seguridad y soberanía.
Los buques que no acatan esta exigencia son atacados regularmente, mientras que Estados Unidos bombardea esporádicamente las costas iraníes.
Pezeshkian dijo ayer en X que su país quiere volver al memorando de entendimiento alcanzado en junio, días después de decir durante la Asamblea de la ONU que su país no se doblegaría ante Washington. EFE, AFP