Irán comenzó ayer sábado los funerales públicos por el asesinado líder supremo, Alí Jameneí, con la participación de miles de personas que acudieron a despedir al dirigente fallecido hace más de cuatro meses en los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, primer día de la guerra.
Desde primeras horas de la mañana, miles de personas llegaron a la mezquita de Mosala de Teherán para dar el último adiós a quien dirigió la República Islámica durante más de 36 años. Muchos asistentes portaban banderas de Irán y retratos de Jameneí, mientras otros, entre lágrimas y golpes en el pecho, pedían venganza por su muerte.
El ataúd del exlíder supremo, junto con los de cuatro de sus familiares -su hija, su nieta, su yerno y su nuera- fallecidos también en el ataque del 28 de febrero, presidía la ceremonia desde lo alto del escenario. También destacaba una bandera roja con la frase en inglés “Kill Trump” (”Matar a Trump”), en alusión al presidente de Estados Unidos, a quien muchos de los asistentes responsabilizaron por el asesinato de Jameneí.
El acto fúnebre en la mezquita de Mosala continuará hasta las 20:00 hora local de hoy domingo (16:30 GMT) y las autoridades iraníes esperan que unos 20 millones de personas participen en las ceremonias de despedida del exlíder supremo. El lunes, el cortejo fúnebre recorrerá Teherán; el martes se trasladará a la ciudad santa de Qom y el miércoles continuará en Irak. Finalmente, el jueves, Jameneí será enterrado en la ciudad sagrada de Mashad, en el noreste del país, en el mausoleo del imán Reza, el octavo imán del chiísmo.
El pasado viernes se celebró una ceremonia de homenaje a Jameneí con la participación de altos cargos iraníes y extranjeros, entre ellos los primeros ministros de Pakistán y Armenia; los presidentes de Irak, Tayikistán y Georgia; representantes de Rusia, China, Siria, Líbano, Afganistán, Catar, Omán, Arabia Saudí, Nicaragua y Cuba, entre otros.
Nombramiento
En otro orden, Irán nombró ayer sábado al almirante Alí Ozmaei como nuevo comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, cuerpo de élite que trata de mantener el control del estrecho de Ormuz en un pulso con Estados Unidos.
Ozmaei fue nombrado tras haber estado al frente de la Quinta Región Naval de la Guardia, que se extiende por las sureñas islas iraníes de Qeshm y Kish, en el golfo Pérsico, según la agencia iraní DefaPress, vinculada a organizaciones de defensa del país.
El almirante sustituye a Alireza Tangsiri, fallecido en un ataque aéreo estadounidense-israelí durante la guerra en marzo, y a quien Tel Aviv acusó de ser el responsable del cierre del estratégico estrecho de Ormuz por parte de Teherán durante el conflicto.
En su primer mensaje como comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, Ozmaei aseguró que los miembros de la fuerza naval y los “guardianes del estratégico estrecho de Ormuz” continuarán “con firmeza y determinación” el camino de Jameneí. Irán anunció la reapertura del estratégico paso de Ormuz como parte del memorando de entendimiento con Estados Unidos para poner fin a la guerra, pero al mismo tiempo mantiene que los buques que quieran transitar por el paso deben hacerlo con su permiso por las rutas establecidas por Teherán.
Por su parte, Francia y Reino Unido acordaron con Omán ayer garantizar la seguridad para la navegación en sus aguas territoriales a su paso por el estrecho de Ormuz en lo que parece un desafío a la voluntad de Irán.