El exdirector de la principal agencia antidrogas de Bolivia, Maximiliano Dávila Pérez, fue condenado a 25 años de prisión en Estados Unidos por su presunta participación en una conspiración para importar cocaína y un delito vinculado a armas de fuego durante la presidencia de Evo Morales, según informaron autoridades estadounidenses.
Tanto el responsable de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) Terrence Cole, como el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, señalaron que Dávila Perez hizo abuso de su cargo al frente de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) para facilitar el envío de grandes cantidades de drogas hacia Estados Unidos.
Dávila Pérez, de 62 años de edad, había sido extraditado desde Bolivia en diciembre de 2024 y fue declarado culpable el 23 de octubre del año pasado luego de un juicio con jurado de una semana de duración.
De acuerdo a Clayton, Dávila Pérez "ejercía un poder extraordinario" que decidió utilizar para apoyar a los narcotraficantes que él debia investigar, con el fin de "enormes cantidades de cocaína a Nueva York".
El magistrado añadió que la condena responde al "descarado intento" de Dávila Pérez de "inundar" las calles con drogas.
En tanto, Cole manifestó que las acciones del exjerarca antidrogas boliviano constituyen una "traición a la confianza pública" y abandono de su juramento como autoridad.
Agregó además que Dávila Perez convirtió su dependencia en una "empresa criminal" al proteger traficantes, asegurar el traslado de cocaína y facilitar el ingreso de la misma a Estados Unidos.
Desvío de investigaciones y designación de personal armado para custodiar cargamentos
Al momento de dirigir la FELCN entre febrero y noviembre de 2019, Dávila Perez hizo uso de sus conexiones políticas y policiales para facilitar el tráfico internacional de cocaína, de acuerdo con la acusación y las pruebas presentadas en el juicio.
Como algunos de sus métodos, Dávila Perez desviaba investigaciones de las fuerzas del órden y designaba personal armado para la custodia de cargamentos de droga en aeropuestos bolivianos.
Las autoridades norteamericanas sostienen que Dávila conspiró para producir, transportar y proteger más de una tonelada de cocaína con destino a Nueva York. Además, dichas gestiones incluyeron reuniones y llamadas con "co-conspiradores" que fueron registradas por fuentes confidenciales de la DEA.
De acuerdo a las acusaciónes, Dávila coordinó la entrega de una muestra de diez kilos de cocaína en Lima (Perú) a finales de 2019, y planificó el envío de grandes cargamentos desde Bolivia, pasando por República Dominicana.
Según la Fiscalía, Dávila Perez detalló incluso cómo desviaría operativos policiales y asignaría agentes armados para garantizar que la droga saliera de manera segura.
El expresidente de Bolivia, Evo Morales (2006-2019), dijo en su momento que la extradición de el exjefe antidrogas evidencia que el país "vuelve a ser colonia de Estados Unidos" y cuestionó que no haya sido juzgado primero en suelo boliviano.
Con información de EFE