El gobierno del presidente Evo Morales dijo hoy que "no hay razones" para que el personal de la oficina antidrogas de Estados Unidos DEA permanezca en Bolivia, tras la decisión tomada ayer por el mandatario de suspender todas sus actividades en el país alegando su apoyo a un golpe civil.
El presidente Evo Morales anunció ayer la suspensión en Bolivia de las actividades de la Oficina Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) tras acusarla de injerencia en asuntos de política interna.
Morales hizo el anuncio durante un acto en el municipio de Chimoré, en el corazón de la región productora de coca, en el centro de Bolivia, donde se informó oficialmente que Bolivia alcanzó ya la meta de erradicación de 5.000 hectáreas de cultivos de coca.
"A partir de hoy se suspende, de manera indefinida, cualquier actividad de la DEA", dijo Morales ante centenares de cultivadores de hoja de coca que lo lanzaron a la política como su principal dirigente hace más de 20 años.
"No es posible -explicó Morales- que la lucha contra el narcotráfico sea un instrumento de recolonización, que la lucha contra el narcotráfico sea un pretexto de un control político permanente a algunos países. Eso no va en nuestro gobierno".
"Lamento mucho informarles que en los últimos días la DEA de Estados Unidos ha tenido una participación política. Significa su participación una conspiración contra el gobierno nacional", denunció.
Morales especificó que hubo agentes de la DEA que hicieron espionaje político en favor de la oposición, financiaron "grupos delincuenciales" para planear atentados políticos y actos de sabotaje.
Afirmó también que personal de la DEA apoyó "actividades del golpe de Estado fallido" en Bolivia y que montó "casas de control político" para realizar tareas de "espionaje, control de llamadas telefónicas". Algunos jefes de policía "conocen muy bien" esas operaciones, agregó.
ALTERNATIVA. El presidente anunció además que buscará apoyo alternativo para continuar la lucha contra el narcotráfico y mencionó específicamente a Unasur y a países europeos, entre ellos, España y Portugal.
"Con Unasur tenemos una enorme responsabilidad como países vecinos, como países del sur, de acabar con la intromisión extranjera permanente so pretexto de lucha contra el narcotráfico", aseveró.
Al respecto, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada afirmó hoy que ya se están realizando las gestiones entre los países de la Unasur y acotó que hay respuestas positivas de algunos países, a los cuales no identificó.
El ministro boliviano agregó que el gobierno también espera reencauzar el apoyo antidrogas de Estados Unidos y negociar nuevas condiciones de asistencia, cuando este país elija a su nuevo presidente en dos días. "Toda ayuda es bienvenida, pero no condicionada, ni con chantaje", complementó.
Por su parte, Morales también hizo mención a estas intenciones ayer cuando puntualizó que está interesado en "mejorar las relaciones" con todos los países, "incluido el nuevo gobierno de Estados Unidos".
El mandatario expresó que "ojalá" en la elección presidencial del martes próximo, Estados Unidos "también se vista de azul", en referencia a los colores de la candidatura del demócrata Barack Obama. El Movimiento al Socialismo (MAS) que respalda a Morales tiene como divisa el color azul.
RESPUESTA. Estados Unidos salió hoy al cruce de las declaraciones de Morales y rechazó que la agencia antidrogas (DEA) haya conspirado contra el gobierno del presidente boliviano.
``Rechazamos las acusaciones de que la DEA o que cualquier otra agencia del Gobierno de los Estados Unidos haya apoyado a la oposición o que haya conspirado contra el gobierno boliviano. Estas acusaciones son falsas y absurdas, y las refutamos´´, dijo un oficial del Departamento de Estado en un comunicado divulgado hoy por la embajada estadounidense en La Paz.
``De ser suspendida la cooperación de Estados Unidos, se producirá más droga en Bolivia y más droga será despachada hacia el exterior. Los efectos resultantes harán daño principalmente a Bolivia, así como a los principales consumidores de cocaína boliviana en los países latinoamericanos vecinos, en Europa y en África Occidental´´, dijo el comunicado distribuido por la embajada.
También destacó la relación de 35 años con las fuerzas de seguridad bolivianas en la lucha antinarcóticos.
La suspensión de la DEA ahondó la crisis diplomática con Washington tras la decisión de Morales de expulsar en septiembre al embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, por supuesta injerencia en asuntos internos. La Casa Blanca procedió de igual forma con el representante boliviano en Washington.
ANSA, AFP y AP