La Unión Europea (UE) aprobó finalmente un préstamo de 90.000 millones de euros (105.000 millones de dólares) para Ucrania, que estuvo meses bloqueado por el veto de Hungría y que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, celebrará ayer jueves con los líderes del bloque en una cumbre en Chipre.
Los europeos también aprobaron un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el vigésimo desde la invasión a Ucrania en febrero de 2022, dirigidas al sector bancario ruso y que añaden nuevas restricciones a las exportaciones de petróleo, cuyos ingresos financian gran parte de su guerra.
“Llegamos a Chipre con buenas noticias”, declaró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “Mientras Rusia redobla su agresividad”, Europa refuerza su apoyo a Ucrania y su “presión sobre la economía de guerra rusa”.
El levantamiento del veto de Hungría, tras meses de bloqueo, permitirá que la Comisión Europea abone un primer tramo de este préstamo adoptado en diciembre.
El consenso también fue allanado después de que Eslovaquia retirara sus objeciones, luego de que Ucrania reanudara el flujo de petróleo ruso hacia Europa por el oleoducto Druzhba, que había sufrido daños.
“Se ha desbloqueado el punto muerto”, dijo en X la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas. “La economía de guerra de Rusia está bajo una presión creciente, mientras que Ucrania cuenta con un apoyo fundamental”, añadió.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, celebró la aprobación del préstamo europeo.
Este “reforzará nuestro ejército, hará que Ucrania sea más resiliente y nos permitirá cumplir con nuestras obligaciones sociales para con los ucranianos”, afirmó en un mensaje en Facebook.
“Es importante que Ucrania alcance este nivel de seguridad financiera, tras más de cuatro años de guerra a gran escala”, añadió.
Este préstamo, garantizado por el presupuesto de la UE, permitirá que Ucrania financie la guerra contra Rusia durante el periodo 2026-2027. Su aprobación demuestra que la derrota electoral del primer ministro saliente Viktor Orbán en Hungría no ha tardado en tener repercusiones a nivel europeo. Orbán fue siempre una excepción entre los dirigentes de la UE por su cercanía al presidente ruso Vladimir Putin. AFP